En este análisis os contaremos nuestra experiencia con la Google Nest Cam Indoor (3ª generación), una cámara de seguridad de interior con cable que destaca por su resolución 2K, funciones de inteligencia artificial integradas y compatibilidad total con el ecosistema Google Home. Analizamos su instalación, rendimiento real, ventajas, limitaciones y cómo se posiciona frente a rivales como Ring y Eufy.
La hemos probado en dos casas diferentes, una con un perro y la otra con dos gatos, así que ya podéis intuir que nuestra necesidad es poder ver a nuestros amigos peludos controlados en todo momento y asegurarnos que estén bien si tenemos que pasar muchas horas fuera de casa. Esta es solo una de las utilidades que le puedes dar a esta cámara de seguridad, que también puede ir bien cuando te vas de vacaciones o, en caso de que tengas alarma y te suene, puedas ver qué está pasando.
¿Por qué elegir Google Nest Cam Indoor (3ª generación)?
Si hablamos de la teoría, se puede decir que la Nest Cam Indoor (3ª generación) es una evolución natural dentro de la gama de seguridad doméstica de Google. Mantiene el diseño compacto y elegante de sus predecesoras, pero incorpora mejoras clave en resolución, visión nocturna y procesamiento de IA local. A diferencia de modelos anteriores, esta cámara no depende exclusivamente de la nube, lo que refuerza su privacidad y velocidad de respuesta.
Su resolución 2K (2560 x 1440 píxeles) ofrece una nitidez sobresaliente, con un campo de visión de 152°, HDR y un rendimiento nocturno que sorprende incluso en entornos con iluminación escasa. De hecho, sin iluminación, ya que lo probé en casa, de noche, con la persiana bajada y sin ninguna luz, y pude ver a mis gatos jugando. El audio bidireccional con cancelación de ruido permite comunicarse de forma clara desde la app, ideal para vigilar mascotas o hablar con familiares. En mi caso, la comunicación es con mis dos gatos, y os puedo asegurar que me escuchan perfectamente.
Características técnicas y especificaciones clave
- Resolución: 2K (2560 x 1440 píxeles) a 30 FPS
- Campo de visión: 152° diagonal
- HDR y visión nocturna HDR: alcance 4,5 metros, 2 LEDs infrarrojos
- Audio: bidireccional con cancelación de ruido
- WiFi: 802.11ac (2,4/5 GHz)
- Procesamiento AI: local (sin nube)
- Zonas de actividad personalizables: hasta 4
- Materiales sostenibles: 28% reciclados
- Dimensiones: 98,5 x 64 x 56,9 mm, 393 g
- Montaje: mesa, estantería o pared
Funciones inteligentes y experiencia de uso
La principal mejora de esta generación está en su procesamiento de IA local, que reconoce personas, animales y vehículos sin necesidad de suscripción. Esto reduce la dependencia de la nube y mejora la privacidad. Con la suscripción Premium, la cámara amplía sus capacidades, y añade reconocimiento facial, detección de paquetes y alertas avanzadas, además de integración con Gemini AI, el asistente inteligente de Google.
Las zonas de actividad personalizables permiten definir áreas concretas de la imagen donde recibir alertas (por ejemplo, una puerta o ventana), y reduce falsos avisos. La detección de sonido de alarmas o cristales rotos también aumenta la seguridad.
Instalación y aplicación móvil
La instalación no podría ser más sencilla: conectar el cable USB-C, descargar la app Google Home y vincularla mediante Bluetooth. En menos de 15 minutos está lista para funcionar. No requiere conocimientos técnicos y puede colocarse tanto sobre una superficie como fijarse en pared con los accesorios incluidos.
Desde la app Google Home (no compatible con Nest clásico) se controla todo: vista en directo, historial, comunicación por voz, zonas de actividad y configuración de privacidad. La integración con Google Assistant y Alexa permite visualizar la cámara en altavoces inteligentes o televisores compatibles.
Mis gatos en el salón de casa en el que tengo instalada la Google Nest Cam Indoor.
Personalmente, la comunicación con voz es una de las cosas que más me han gustado de esta cámara, ya que puedo dirigirme a mis gatos en cualquier momento. Y llamarlos en caso de no verlos en pantalla. La conexión es fácil y puedes activarla y desactivarla con solo darle a un botón mientras estás viendo el directo. Se escucha el audio perfectamente y la calidad de la imagen es muy buena.
Eso sí, asegúrate que la cámara está reseteada antes de realizar la instalación, si la cámara ha sido instalada y configurada en otra cuenta de Google Home, se vuelve un poco engorroso (estuve un buen rato antes de conseguirlo por esta razón). Para hacer el reset en la cámara tiene un pequeño agujerito en la parte posterior (al que solo puedes acceder con un clip o un objeto similar), que tienes que presionar durante 10-15 segundos hasta que veas oigas un sonido y veas que la luz cambia de color. Será entonces cuando puedas iniciar su instalación desde cero.
Pros y contras de Google Nest Cam Indoor (3ª gen)
Comparativa con alternativas y productos similares
La Nest Cam Indoor se sitúa a medio camino entre la asequible Ring Indoor Cam y la versátil Eufy 2K. Ofrece mejor calidad de imagen y AI que Ring, aunque a un precio más elevado. Frente a Eufy, destaca por su ecosistema y soporte continuo, aunque pierde en almacenamiento local.
Experiencia real de uso y rendimiento
Durante nuestras pruebas, la Google Nest Cam Indoor 3ª Gen destacó por la fluidez del vídeo, la rapidez de las notificaciones y la fiabilidad del reconocimiento de personas. Incluso con baja iluminación, el HDR mejora notablemente el detalle. La latencia es mínima, y la comunicación por voz bidireccional funciona bastante bien.
He de decir que en algunas ocasiones me ha fallado un poco la función de activar y desactivar la cámara, y me han salido algunos errores diciendo que en ese momento había problemas de conexión. Pero inmediatamente se ha solucionado.
Sobre la privacidad, un aspecto que creo que nos interesa a muchos, sí que es verdad que la cámara toma un registro cuando hay algún movimiento, pero te permite borrarlo cuando quieras y, si no, se elimina solo a los 30 días. No me entusiasma mucho que haya imágenes de mi casa guardadas, pero si tienes mucho inconveniente con eso, está la opción de decirle que no grabe ni guarde nada, que solo se limite a ver el vídeo en directo.
Seguridad, privacidad y sostenibilidad
Google ha puesto especial énfasis en la privacidad: el cifrado AES de 128 bits, la verificación en dos pasos y las actualizaciones automáticas garantizan protección total. Además, la cámara se puede desactivar fácilmente desde la app, y el LED frontal indica cuándo está grabando.
Fabricada con un 28% de materiales reciclados, la Nest Cam Indoor también refuerza el compromiso de Google con la sostenibilidad. Su diseño sobrio y moderno se integra perfectamente en cualquier hogar.
Hablando de diseño, una de las pocas pegas que le puedo poner es que es un poco dura si hablamos de movimiento. Es decir, si quieres enfocar a cierto punto de la casa, moverla hacia los lados y arriba y abajo, para mi gusto, debería ser un poco más sencillo. Y ya puestos, por pedir, estaría muy bien que pudieras moverla desde la distancia... Pero claro, aquí ya nos vamos a precios más altos.
Preguntas frecuentes sobre la Google Nest Cam Indoor 3ª gen
¿Puedo usar la Google Nest Cam Indoor sin suscripción?
Sí. Incluye detección inteligente gratuita y 6 horas de historial de clips. La suscripción añade funciones extra, pero por ahora no la he necesitado.
¿Graba continuamente?
Solo con el plan Premium Advanced, que ofrece hasta 10 días de grabación continua. Si no, graba cuando detecta personas y/o animales (si tienes activada la función), y cuando activas el audio. En ese caso, quedará guardado en la nube 30 días a no ser que tú lo elimines antes manualmente.
¿Se puede usar con Alexa?
Sí, aunque las funciones son más limitadas que con Google Home.
¿Graba audio?
Sí, con audio bidireccional y cancelación de ruido. La verdad que tanto mis gatos como yo, nos hemos escuchado muy bien a través de la cámara 😺
¿Vale la pena comprarla?
La Google Nest Cam Indoor (3ª generación) es una cámara que combina calidad de imagen 2K, inteligencia artificial avanzada y con un diseño minimalista que queda muy bien en cualquier rincón de casa. Su integración con el ecosistema Google la convierte en una de las mejores opciones para quienes ya utilizan dispositivos como Nest Hub, Pixel o Chromecast.
Lo que más destacamos con respecto a otras cámaras que hemos probado es que su calidad en visión nocturna es realmente una pasada porque es excelente. Pudimos ver perfectamente que hacían nuestros animales y otras similares, no nos ofrecen la misma calidad y nitidez.
No es la cámara más barata del mercado, pero sí una de las más completas y fiables. Si priorizas la seguridad, la privacidad y una experiencia sin complicaciones, la Nest Cam Indoor 3ª Gen es una compra plenamente recomendable.




