“Nacida en los años sesenta, mujer, con alopecia. Mi infancia estuvo marcada por la vergüenza de mi otredad. Creo que fue precisamente la discriminación que viví, la que me volvió empática, sensible a las diferencias de otros. Por otra parte, ser centroamericana es un entrenamiento para la resiliencia: pobreza, desastres naturales, luchas armadas y extremas diferencias de clase. Los desbordes del trauma colectivo y los de haber crecido con un trauma íntimo, los expreso mediante la fenomenología de la inestabilidad”.
Son reflexiones de Patricia Belli, que ha sido galardonada hoy con el Premio Velázquez de Artes Plásticas, el gran premio de las artes plásticas iberoamericanas, correspondiente al año 2025. El galardón está dotado con 100.000 euros. El jurado ha destacado “la repercusión de su obra en el contexto latinoamericano, específicamente en Centroamérica, y su compromiso con la educación en un contexto de fragilidad”. Asimismo, considera que “su trabajo sobre la memoria de cuerpos vulnerables, la cicatriz que deja el miedo y la vergüenza, así como su activismo cultural, son referencia en diversas generaciones de artistas”.
Patricia Belli (Nicaragua, 1964) obtuvo una Maestría en Artes Visuales en escultura en el Instituto de Arte de San Francisco en 2001. Su trabajo involucra la sensorialidad del público para proponer reflexiones vinculadas a la subjetividad, el trauma, el desequilibrio y los mecanismos de poder. La unión de los opuestos es un eje transversal en su obra, en la que reflexiona sobre asuntos como opresor-oprimido, placer-dolor y naturaleza-civilización. La artista presta especial atención al inconsciente colectivo, del que obtiene referencias simbólicas.
Una mujer observa la obra de Patricia Belli 'Sacos vacios', elaborada con bolsas de camisas cocidas y cordones de algodón
Participó en Mesótica II (1996-1997), Políticas de la diferencia (2001-2002) y Estrecho dudoso (2006), tres exposiciones de relevancia histórica para el proceso de visibilización del arte centroamericano en esos años. También fue invitada a las Bienales de La Habana (1989 y 2000), Centroamérica y el Caribe (Domingo Santo, 1994 y 2001), Lima (1997), Cuenca (2011), Irlanda (2018), Berlín (2018) y Femsa, México (2020-21) y a la 58 Carnegie International (2022), así como a diversas ediciones de la Bienal Nicaragüense y la Centroamericana. Una exposición antológica de su obra recorrió San José, Managua y Ciudad de Guatemala entre 2016 y 2017.
Una imagen de 'Historias de mis muertos', de Patricia Belli
En 2001 Belli fundó EspIRA, una organización para la formación sensible y crítica de los artistas, que influyó profundamente en el devenir del arte centroamericano durante 20 años. En 2022 se trasladó a Alemania con la beca Artistas en Berlín del DAAD.
'Raíces' (2019), de Patricia Belli
Sus creaciones se encuentran en colecciones públicas alrededor del mundo como la Tate Gallery (Reino Unido); Kadist (Francia); CIFO, Cisneros Fontanals Art Fundation (Estados Unidos); Tanoto Art Foundation (Singapur); Colección Femsa (México); Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (Costa Rica); o la Colección Ortiz-Gurdián (Nicaragua).
'Alcance' (1991), de Patricia Belli
El jurado, presidido por Ángeles Albert, directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, ha estado formado por Francesc Torres Iturrioz, ganador del premio Velázquez de las Artes Plásticas 2024; Cyrille Larpenteur, presidente de la Unión de Artistas Contemporáneos de España; Estrella de Diego, catedrática de la Universidad Complutense; Manuel Borja-Villel, director de Museu Habitat de la Generalitat de Catalunya; Luis Francisco Pérez, crítico y teórico de arte contemporáneo; María José Magaña, técnica de Artes Plásticas del Instituto Cervantes; Lara Almarcegui, artista, y Sol del Rosario Henaro, directora del Museo Universitario del Chopo, Universidad Nacional Autónoma de México.
