Milagro teatral en Sant Martí de Tous
La Casa del Teatre Nu
Hace 25 años, en un pueblo de Anoia nació la compañía Teatre Nu, hoy un polo teatral que crea, exhibe y ofrece residencias
Versió en català, aquí

Víctor Borràs presenta 'L'ombra de l'alzina' en la sala de La Casa del Teatre Nu

El pueblo de Sant Martí de Tous, en la comarca de Anoia, ha vivido una especie de milagro teatral profesional, gracias al trabajo de la compañía Teatre Nu. Creada hace 25 años, a estas alturas dispone de una sede en el centro del pueblo, con un teatro y salas para talleres y administración, La Casa del Teatre Nu, y otro edificio con apartamentos para las residencias de creación. Teniendo en cuenta que Sant Martí de Tous es un pueblo de 1.273 habitantes (dato del 2024), podemos hablar de milagro, pero en todo caso es un milagro trabajado desde el primer día.
Los factótums son Maria Hervàs y Víctor Borràs, ella de Tous y él de Barcelona. Se conocieron estudiando en el Institut del Teatre, fundaron la compañía en el año 2000 y abrieron la sede, que ahora han ampliado, en el 2015. En su ADN está el teatro para todos los públicos, que reivindican. “Empezamos haciendo espectáculos exclusivamente para público familiar. Estrenábamos, traducíamos al castellano y girábamos por España. Así, una creación tras otra hasta el 2015”, declara Borràs.
La Casa del Teatre Nu llega a ofrecer 80 espectáculos al año en su sala principal de más de 40 butacas
Ahora han estrenado L’ombra de l’alzina, que ha escrito y dirigido Borràs e interpreta Hervàs. La pieza fabula sobre la encina de Cal Gol, un árbol monumental y emblemático del pueblo que, según todos los testimonios, detuvo el fuego devastador del verano del 2021 justo antes de que afectara a las casas del pueblo. La representaron la semana pasada, con motivo de los 25 años de vida de Teatre Nu y la acompañaron de una jornada de puertas abiertas, para que los vecinos pudieran conocer la última reforma del edificio, que afecta al piso superior, con una nueva sala de ensayo y una oficina con vistas a todo el pueblo. “Aquí trabajamos una decena de personas”, explica Borràs.
Pero eso no ha impedido que también crearan algún espectáculo para adultos. Un caso de éxito ha sido Els ossos de l’irlandès, que ganó el premio de proyectos teatrales Quim Masó 2022; se estrenó en Temporada Alta y ha dado funciones en Barcelona y en gira. “Ahora la están haciendo en Buenos Aires –continúa Borràs–. La han adaptado como Los huesos del mapuche. Y en Chile adaptarán La dona del tercer segona. Tenemos mucho vínculo con el festival Santiago Off, que conocí cuando yo fui allí como dramaturgo. Y todo eso se va enlazando”.

Es en el 2015 cuando el proyecto crece y se multiplica, a raíz de la adquisición del edificio y de todos los proyectos que se van añadiendo. Ahora, el árbol ya tiene cuatro ramas que se entrelazan: la creación de espectáculos, la programación de artes escénicas, las residencias de creación artística y los proyectos pedagógicos, que llevan a caboen su sede y en colaboración con los centros educativos.
Con respecto a la programación, gracias a todas estas sinergias, La Casa del Teatre Nu llega a ofrecer unos ochenta espectáculos al año en la sala principal, con más de cuarenta butacas. “Con este proyecto hacemos territorio. Solo hay cinco teatros en toda Catalunya de estas características: L’Aurora de Igualada, la Trono de Tarragona, el Mercantil de Balaguer, La Planeta de Girona y nosotros. La diferencia es que en Tous solo hay un poco más de un millar de habitantes”, expone Borràs.
“Las residencias artísticas son beneficiosas para todos”, afirma Hervàs. Los creadores seleccionados se benefician de unos espacios durante diez días sin costes, gracias a las ayudas y subvenciones que gestionan desde La Casa del Teatre Nu, “y a cambio se les pide que estrenen la pieza aquí y que hagan algún bolo en algún pueblo de la zona, gracias a las ayudas para municipios de menos de mil habitantes”.
Ahora mismo disfrutan de una residencia el trío a cappella Aluca. “Este año nos han dado el programa Impuls a la Creació, en la Fira Mediterrània de Manresa, para crear un espectáculo para la feria del año que viene, y aquí en Tous estamos haciendo la primera residencia”, explica Gina Quatrecases, una de las tres patas del trío, con Miquel Gómez y Magalí Sala. Los componentes de este trío con “sonoridad inspirada en las polifonías del Mediterráneo nordoccidental”, establecieron el vínculo con Teatre Nu en el Festival de Llegendes de Catalunya, que organizan en Tous desde la pandemia.
Entre los muchos milagros que ha hecho florecer esta casa hay uno especial, protagonizado por dos jóvenes murcianos treintañeros. Son la bailadora Hortensia Laencina y el músico Antonio Serrano. Establecidos en Barcelona, ella hizo una residencia en Tous en el 2024 para crear Mamá, quiero ser camarera, sobre las dificultades laborales en el mundo artístico. Cuando actuó en septiembre en el festival Tous en Dansa, proclamó en medio de un monólogo del espectáculo su deseo de vivir en Tous con su pareja. Dicho y hecho, “allí mismo nos dijeron que había quedado libre una casa”, explica Laencina, y desde octubre son dos vecinos más.
Maria Hervàs y Víctor Borràs son los factótums de La Casa del Teatre Nu, pero también son muy conscientes de que su proyecto siempre ha disfrutado del apoyo de todo el pueblo. Un pueblecito de Anoia que tiene la poción mágica de las artes escénicas.

