Cultura

Bad Bunny establece un precedente legendario después de conseguir el Grammy al disco más sobresaliente por un trabajo en español.

Acento hispano en EE.UU.

El artista de Puerto Rico, quien pronunció un mensaje contundente frente a las medidas de marginación de Trump respecto a los migrantes, obtuvo tres galardones gracias a 'Debí de tirar más fotos', al tiempo que Kendrick Lamar sobresalió nuevamente como el triunfador más importante tras acumular cinco gramófonos.

Las fuertes declaraciones de Bad Bunny dirigidas a Trump durante la ceremonia de los Grammy: “ICE fuera; no somos salvajes, somos humanos y americanos”

“Gracias mami por parirme en Puerto Rico”. De esta manera, empleando el castellano y reivindicando sus raíces de origen y su identidad hispana, aquel músico denominado Bad Bunny, a quien el sector prejuicioso de Estados Unidos percibe con desprecio como integrante de “los otros”, se consagró en Los Angeles al obtener el Grammy al álbum más sobresaliente del año por su obra titulada Debí tirar más fotos, que constituye una auténtica proclama de valores.

Su hazaña se registra con letras de molde, resplandores vibrantes y fuegos artificiales en Estados Unidos, un territorio donde opera una vigilancia migratoria que hostiga a los hispanohablantes por su imagen y su cadencia al comunicarse en inglés. Benito Antonio Martínez Ocasio resultó ser el primer artista en alcanzar el reconocimiento principal de estos galardones, en su 68 edición, gracias a un álbum interpretado o rapeado exclusivamente en español.

Bad Bunny se mostró muy emocionado al recibir el premio de disco del año por Debi tirar mas fotos en la gala número 68 de los Grammy
Bad Bunny lucía sumamente emocionado mientras recibía el galardón al álbum del año por Debi tirar mas fotos durante la entrega número 68 de los Grammy.DANIEL COLE / Reuters

“No somos salvajes, no somos animales, no somos 'aliens', somos humanos y americanos”, manifestó el músico llamado Benito Antonio Martínez Ocasio acerca de las gestiones de la administración Trump.

Esta es apenas la etapa inicial de lo que resultará ser su semana más relevante. El domingo entrante vivirá otro punto culminante al encabezar la actuación del intermedio de la Super Bowl, el cierre de la liga de fútbol americano, un evento musical que logra posicionarse como el de mayor seguimiento mundial. Su designación irritó y continúa irritando a los sectores del movimiento MAGA, de esa América primero y grande de nuevo que segrega y que alista una celebración distinta. Bad Bunny, además de oponerse a la corriente trumpista, representa un reto ya que ha comunicado que su recital empleará el español, el habla de muchas personas hostigadas.

El artista de Puerto Rico, quien obtuvo tres galardones, pronunció en la gala una de las alocuciones con mayor carga política y crítica hacia la agencia del ICE mientras aceptaba su premio al álbum de música urbana más destacado. “No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y americanos”, enfatizó.

Sus declaraciones, sumadas a otras participaciones de reproche contra las medidas migratorias de la administración Trump, acciones desarrolladas principalmente durante estos días en Minneapolis, definieron el tono de una sesión donde diversos asistentes portaban el distintivo con el mensaje ICE out (fuera) y en la cual el músico Kendrick Lamar resultó el principal triunfador con cinco galardones, la misma cantidad obtenida en el 2025, año en el que igualmente fue el más premiado.

Lamar consiguió uno de los galardones más destacados, el de grabación del año, gracias a Luther con CSA, habiendo ganado antes, entre otros, el premio al mejor álbum de rap por GNX. Con este logro, se posicionó como el rapero con mayor cantidad de Grammy al alcanzar los 26. Aventajó a Jay-Z, quien posee 25. CSA se llevó dos estatuillas, al igual que Lady Gaga, Leon Thomas o Turnstile.

Billie Eilish fue quien dio la sorpresa. Se impuso ante Lamar y Bad Bunny al conseguir otro de los galardones principales, el trofeo a la mejor canción por Wildflower. Esta victoria representa su tercer triunfo en dicha categoría, alcanzando ya un total de diez premios. Ella encarnó la estabilidad en una gala marcada por la ausencia de Beyoncé, figura clave de los Grammy, y de Taylor Swift, vencedora habitual recientemente, cuyo disco más reciente, The Life of a Showgirl, salió tarde para competir y entrará en la siguiente convocatoria.

“Nadie es ilegal en la tierra robada”, manifestó Eilish en una nueva y enérgica intervención sobre las medidas de la Casa Blanca. “Es difícil saber que decir y que es lo correcto ahora. Necesitamos seguir luchando, hablar claro y protestar. Nuestra voces realmente importan”, enfatizó. Agregó un fuck Ice, al carajo con el ICE. Ella portaba el distintivo.

Olivia Dean tampoco pasó por alto la actualidad, habiéndose consolidado como la principal artista emergente. “Quiero decir que estoy aquí como nieta de una inmigrante”, manifestó esta mujer británica de 26 años. “Soy el resultado del coraje y esas personas merecen ser celebradas. No somos nada sin los demás”, puntualizó.

Sin embargo, el acto de protesta más audaz fue protagonizado por Bad Bunny. Durante su primera intervención en el escenario (tras recibir uno de los galardones en la ceremonia previa no televisada) intensificó su discurso. “Antes de dar las gracias a Dios, ICE out”, recalcó. Dicha frase logró el aplauso más estruendoso de la velada.

Luego de manifestar posteriormente aquello de que “no somos salvajes”, enfatizó en lengua inglesa: “Es difícil no odiar estos días. El odio lo contamina todo. El odio refuerza al odio. La única cosas más poderosa que el odio es el amor. Solo podemos ganar al odio con amor. Por favor, necesitamos ser diferentes. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no les odiamos, nosotros amamos a nuestra gente, amamos nuestras familias, esta es la manera de hacerlo, con amor”.

El astro de Puerto Rico, que habitualmente luce tan calmado y sosegado, se mostró atónito al oír que su nombre era el elegido para el galardón final de la noche, el premio principal al mejor disco. Quizás pensaba que su decisión de usar el español era un impedimento imposible de superar. Pareció estar conmovido, callado y estático, cubriéndose la mirada, hasta que finalmente reaccionó y subió al escenario, acordándose de su madre, expresándole su cariño y ensalzando sus propias raíces.

“Puerto Rico, creedme cuando os digo que somos mucho más que 100 por 35 (más o menos la dimensión en millas de la isla), y no existe nada que no podamos lograr”, íntegramente manifestado en castellano.

Cambió a la lengua inglesa. “Quiero dedicar este premio a todas las personas que han tenido que dejar su casa, su tierra, su país para seguir sus sueños”. Y retornó al idioma español: “Para todas las personas que han perdido a un ser querido y aún así han tenido que continuar con mucha fuerza… A todos los latinos del mundo entero y a todos nuestros artistas que estuvieron antes y que merecieron estar en esta tarima recogiendo este premio”.

Así concluyó la exitosa velada de Bad Bunny, la jornada inicial de la semana para mayor suplicio de los intolerantes que califican de delincuentes a los migrantes que arriban a Estados Unidos para engrandecer la nación y generar riqueza. 

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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