Cultura

Los Lobos, 'padres' de la música latina en EE.UU.: “Nuestro gobierno está totalmente fuera de control”

Sala Apolo, 5 de febrero

La veterana formación angelina visita Barcelona para recordar ‘La Bamba’ y sus 50 años de carrera

Los Lobos, en una imagen promocional con Steve Berlin a la derecha

Los Lobos, en una imagen promocional con Steve Berlin a la derecha

PIERO F GIUNTI

Pocas referencias hay tan evidentes de la mezcla cultural de Estados Unidos como Los Lobos, banda californiana, nombre español y, en sus más de 50 años de historia, portaestandartes de La bamba. La canción de Ritchie Valens que demostró que se podía triunfar en las listas de ventas sin utilizar el entonces absoluto inglés –la canción apareció en 1958- catapultó a la fama al quinteto cuando la interpretó para el filme La bamba de 1987. Pero hay mucha más música lobuna, rock con aromas de frontera que continúan defendiendo como demuestran los cuatro Grammys obtenidos durante su carrera, el último en el 2022 en la categoría de Americana. Se trata del disco de versiones Native sons, con el que suman 17 álbumes que repasarán el próximo 5 de febrero en la sala Apolo de Barcelona.

“Todavía no sabemos qué tocaremos, aunque seguro que sonará La bamba y algo de nuestro último álbum” explica en conversación telefónica Steve Berlin, saxofonista y productor de Los Lobos. “Tocamos lo que nos parece y si el público parece de un humor diferente cambiamos el repertorio, es la ventaja de tener tanta música para elegir”. A sus 70 años Berlin es el último fichaje de la formación, enrolado en 1984 aunque ya antes había tocado con ellos mientras formaba parte de los Blasters. Junto a los mismos músicos que continúan en la actualidad, Berlin participó de los inicios en la periferia de Los Ángeles, donde tocaban en bodas y garajes. “No era raro tener tres o cuatro bolos el mismo día, tocábamos en patios traseros y bares, no es lo mismo que salir de gira con todo el equipo” recuerda entre risas.

En aquel entorno, en la ciudad de Santa Cruz, fue donde conocieron a la familia de Ritchie Valens, que les alojaba cuando iban a tocar por la zona. “Nos traían comida y nos dejaban dormir en el suelo de su casa, siempre fueron muy amables con nosotros y un ejemplo de la cultura musical latina”, explica Berlin. “Un día nos contaron que habían vendido los derechos de la biografía de Ritchie para hacer una película, y habían puesto como condición que nosotros hiciéramos la música” recuerda, todavía con tono de sorpresa en su voz. “No lo habían hablado antes con nosotros, y por supuesto fue un gran honor, aunque tampoco imaginamos el éxito que iba a suponer”.

El filme protagonizado por Daniel Day-Lewis les abrió las puertas del gran público, actuando como teloneros de U2, Bob Dylan o Grateful Dead y catapultando el álbum Kiko, publicado en 1992 y el más vendido de la longeva carrera de estos dinosaurios del rock. Fue entonces cuando Robert Rodríguez les enroló para su ópera prima, Desperado, en la que colaboraron desde los inicios del filme. “Al comienzo Robert lo hacía todo él solo, era el editor, el cámara, el único con el que hablábamos. Trabajaba en el comedor de su casa, íbamos allí a hablar de la banda sonora”, recuerda. “Después de proyectar la película por primera vez, la compañía se dio cuenta de que tenía algo especial, comenzó a echar más y más dinero y se involucró más gente, pero cuando comenzamos fue muy divertido trabajar con Robert, estaba loco”.

Su último reconocimiento llegó en el 2022 en forma de Grammy al mejor disco de Americana por Native sons, un homenaje a la ciudad de Los Ángeles a través de versiones de las bandas que florecieron en la ciudad, y que incluyen temas conocidos como For What it’s worth de Buffalo Springfield, o Flap top Joint de los Blasters, la banda que Berlín abandonó para engrosar las filas de Los Lobos. “Con la gira no teníamos tiempo para componer, y pensamos que un álbum de versiones nos ahorraría el tiempo de escribir las letras”. Después llegó la pandemia que lo interrumpió todo, pero la idea siguió adelante porque, con la banda disgregada entre California y Oregon, los problemas para encontrarse y grabar seguían siendo los mismos. “Fui solo a la gala de los Grammy, el resto de chicos no quisieron ir”, recuerda Berlin, que daba por sentado que el premio caería aquel año en la canadiense Alison Russell. “Ella tocó en la gala, y cuando la escuché asumí que iba a ganar y me relajé en la silla”, comenta, recordando el error con satisfacción.

Aunque la práctica totalidad de su producción es en inglés, Los Lobos llevan con orgullo la bandera de la música latina en su país, “aquí estamos dando lo mejor para representar a latinos y americanos en estos tiempos locos”. Por locura Berlin entiende la situación que ha convertido a Estados Unidos en un lugar en el que “da miedo” estar. “Todos los americanos estamos asustados porque nadie está seguro. Nuestro gobierno está completamente fuera de control, nadie podía imaginar que la situación empeoraría tan rápido” se lamenta. “Ya es sabido que, cuando los dictadores llegan al poder, es muy difícil echarlos”, tan difícil como acabar con esta legendaria formación, que anda ya pensando en nueva música, “espero que llegue pronto, estoy listo para meterme a ello”.

Sergio Lozano Torres

Sergio Lozano Torres

Periodista

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