Cultura

Estrella Morente: de menos a más (★★★✩✩)

Crítica de Canción

La artista granadina interpretó en el Liceu los temas de su nuevo trabajo sobre grandes damas de la canción

Un momento del concierto de Estrella Morente en el Liceu 

Un momento del concierto de Estrella Morente en el Liceu 

Mané Espinosa / Propias

Estrella Morente ★★★✩✩

Lugar y fecha: Gran Teatre del Liceu (15/II/2026)

En el marco de la edición de este año del festival Guitar BCN, Estrella Morente avanzó en Barcelona el contenido de su próximo álbum, De Estrella a estrellas; las estrellas a las que alude el título en cuestión, son grandes damas del gremio (Édith Piaf, Nina Simone, Rocío Jurado…). Auténticos tótems a los que la artista granadina ha querido rendir homenaje en este nuevo proyecto. La propuesta transitó por la senda de la fusión, que no confusión, entre el jazz y flamenco, con logrados e inteligentes arreglos. Todo ello, hilvanado junto a una pobladísima banda dirigida por Antonio Carbonell e integrada por once elementos; entre ellos, el saxofonista estadounidense Tim Ries –que ha rodado con los mismísimos Rolling Stones– o el guitarrista flamenco José Carbonell Montoyita.

El concurso puntual de su hermana Soleá Morente –magnífica cantando con la sola compañía del guitarrista eléctrico–, y de un par de buenos (y gallitos) bailarines, completaban la nómina de la gala.

Estas intervenciones –así como el set protagonizado por el saxofonista y el pianista– escribieron una suerte de intermedio de un concierto que, a partir de ese momento, ganó bastantes enteros.

Estrella Morente había dado al inicio a la gala con el inmarcesible Bésame mucho, y aunque en ese primer segmento esculpió bien cosas como Se nos rompió el amor, también es cierto que otras no le salieron tan redondas. Es el caso, sobre todo, de una relectura de Ne me quitte pas un tanto brumosa y también algo sobreactuada en ocasiones.

Sin embargo, al regresar de nuevo a escena para afrontar el segundo tramo del recital, puso la directa con un muy logrado Summertime. A partir de este punto, y hasta el bis con Volver y una pequeña juerga por bulerías, el concierto mantuvo una óptima velocidad de crucero. Fue tremendo, en el mejor sentido de la palabra, el I put a spell on you tejido por su corista, R.U.T de nombre artístico, junto a la propia Estrella, a mayor gloria de Nina Simone. Y, ciertamente, no le andaron a la zaga ni el posterior Gracias a la vida ni aquel Dos gardenias donde nuestra protagonista también mostró sus mejores cartas.