La directora de la Berlinale, salvada de momento del cese que preparaba el Gobierno alemán
Festival de cine de Berlín
El Ministerio de Cultura aplaza la decisión ante el masivo respaldo a Tricia Tuttle de cientos de artistas y profesionales del cine, alemanes y extranjeros, desde que trascendió el plan de destituirla por polémicas sobre Palestina e Israel

Tricia Tuttle, directora de la Berlinale, en el escenario durante la gala de cierre del festival, el 21 de febrero de 2026 en Berlín

La amplia movilización de respaldo de profesionales del cine, desplegada en pocas horas en cuanto trascendió el miércoles que la directora de la Berlinale, Tricia Tuttle, se hallaba al borde de la destitución por polémicas sobre Palestina e Israel que irritan al Gobierno de Alemania, ha impedido su cese, al menos de momento. Ante el revuelo, el ministro de Cultura y Medios, Wolfram Weimer, ha optado por aplazar la decisión.
La reunión extraordinaria del consejo supervisor responsable del festival de cine berlinés (KBB, por sus siglas en alemán), convocada de urgencia para este jueves, se saldó con un aplazamiento de decisiones sobre la orientación y organización del veterano certamen. Analistas alemanes han alertado en estas horas de que el cese supondría un duro golpe para el prestigio y credibilidad del veterano festival, que ha celebrado su 76.ª edición.
Un portavoz del Ministerio de Cultura emitió un breve comunicado: “Esta mañana se celebró una reunión del consejo de supervisión de KBB GmbH en la Cancillería Federal. El tema fue la Berlinale. Las conversaciones sobre los ajustes en la Berlinale continuarán en los próximos días entre la directora artística, Tricia Tuttle, y el consejo de supervisión”.
Masivo apoyo a la directora de la Berlinale
Tuttle ha recibido el respaldo de 700 profesionales del cine, alemanes y extranjeros, en una carta abierta, de la Academia de Cine Europeo, del Pen Club y de 500 trabajadores de la Berlinale y de instituciones asociadas
El apoyo a la estadounidense Tricia Tuttle, que lleva dos años al frente de la Berlinale, ha sido masivo en las últimas horas. Hasta 700 profesionales del cine, alemanes y extranjeros, han firmado una carta de respaldo, entre ellos la actriz Tilda Swinton –que había criticado a Tuttle por tibieza en la denuncia de las matanzas en Gaza-, y el director turcoalemán Ilker Çatak, ganador este año del Oso de Oro a la mejor película por Gelbe Briefe (Cartas amarillas), una historia de represión política de artistas de Turquía.
“Como cineastas de dentro y fuera de Alemania, seguimos con gran preocupación los debates sobre la Berlinale y sobre la destitución de Tricia Tuttle. Defendemos la Berlinale como lo que es: un lugar para el intercambio”, comienza la carta abierta, firmada también, entre otros, por Sean Baker, Todd Haynes, Nadav Lapid, Shahrbanoo Sadat, Tom Tykwer, Andés Wood y Beth de Araújo.
Los firmantes recuerdan que las declaraciones críticas realizadas por algunos ganadores de premios en el escenario no provinieron de la dirección del festival, y subrayan que la fuerza de un festival internacional “reside en soportar diferentes perspectivas y dar visibilidad a voces diversas”.
También la Academia de Cine Europeo y el Pen Club respaldaron a Tricia Tuttle. La Academia, con sede en Berlín, agradeció a Tuttle en un comunicado la “notable variedad de cine europeo” en la Berlinale de este año, alabó “la visión artística y el compromiso que ha aportado al festival” y defendió que “su liderazgo sienta una base sólida para que la Berlinale y el cine europeo avancen con confianza hacia el futuro”.
Y este jueves, antes de la reunión, más de 500 trabajadores del festival y de instituciones asociadas –entre plantilla, contratados y autónomos- publicaron otra carta en la que defienden a Tuttle por “la claridad, la integridad y la visión artística que ha aportado a la Berlinale” y la definen como una líder “inteligente, ética y receptiva”, además de “dedicada a los principios fundamentales que hacen de este festival una plataforma vital para el cine en Alemania y a nivel internacional”.

Tricia Tuttle, de 56 años, se hallaba en la cuerda floja por una foto tomada días antes de la gala de entrega de premios en la que ella aparece junto a miembros del equipo de la película Crónicas del asedio, quienes portaban pañuelos y bandera palestinos. En la gala, celebrada el pasado sábado 21 de febrero, el realizador del filme, el cineasta sirio-palestino Abdallah Alkhatib, recibió el premio a la mejor ópera prima y en el escenario, con pañuelo y bandera palestinos, acusó al Gobierno alemán de ser “cómplice del genocidio por parte de Israel” en Gaza. El ministro Weimer no estaba presente en la gala.
Estas frases han levantado indignación en el Ejecutivo de coalición de conservadores y socialdemócratas del canciller Friedrich Merz, que practica, aunque levemente modulada por las circunstancias, una política de firme apoyo a Israel por razones históricas.
El Gobierno germano percibe además como una “amenaza implícita” una frase concreta que Abdallah Alkhatib pronunció en el escenario, cuando dijo: “Nos acordaremos de quienes estuvieron a nuestro lado y nos acordaremos de quienes estuvieron en contra de nosotros, contra nuestro derecho a vivir con dignidad, o que eligieron el silencio”.

La empresa pública KBB (Kulturveranstaltungen des Bundes in Berlin, es decir, Eventos culturales de la Federación en Berlín) es responsable de la Berlinale y su consejo supervisor es presidido por el ministro de Cultura y Medios, que en Alemania es un Ministerio sin cartera porque la cultura es competencia de los länder (estados federados). El 40 % del presupuesto de la Berlinale se financia con fondos públicos del Gobierno federal, la UE y la ciudad-estado de Berlín.

