Oriol Cardona, gran baza española en los Juegos, llega lanzado a Milán-Cortina

Esquí de montaña

El de Banyoles termina segundo en Boí Taüll, en su último test en la modalida de sprint

Oriol Cardona, en Boi Taüll

Oriol Cardona, durante la prueba disputada ayer en Boí Taüll

BOI TAÜLL

Nunca había soñado con ser olímpico. Sus disciplina, el trail running y el esquí de montaña, no estaban en el programa de los Juegos. Había corrido mucho, sobre todo de chaval, pero no a unos niveles que le dieran para pensar que en una carrera a pie pudiera subir a un podio en una edición de verano. Pero hace dos años todo cambió. Hace dos años estaba en su casa, en Banyoles, cuando el cielo de los cinco aros se le abrió a Oriol Cardona (31 años). Allí conoció la noticia de que el esquí de montaña se estrenaría en el programa olímpico en los Juegos de Milán-Cortina del 2026. Ahora, tiene marcada en su agenda el jueves 19 de febrero, cuando se disputará la modalidad de sprint. Ese día, quién sabe, podría pasar a la historia como el segundo español en colgarse un oro en unos Juegos de invierno. Por fin Paquito Fernández Ochoa, campeón en 1972, tendría compañía.

“Aspiro a lo máximo”, viene concediendo estos días Cardona, actual campeón de la general de la Copa del Mundo, uno de los grandes favoritos de la especialidad y una de las mejores bazas españolas para lograr una medalla.

“El trabajo ya está hecho”, dice el campeón vigente de la Copa del Mundo

El catalán llega en buena forma, como lo demuestra su segunda posición de este sábado en Boí–Taüll cuando se le escapó el triunfo en la última bajada. Victoria que sí que consiguió hace un par de semanas en Courchevel (Francia). “Me han robado la cartera al final pero me he sentido bien y preparado, el trabajo ya está hecho”, afirma Cardona tras su último test en sprint antes de los Juegos. Hoy disputará el último en la modalidad de relevos junto a Ana Alonso, que fue atropellada por un coche en septiembre mientras se entrenaba en bicicleta y se ha ido recuperando en tiempo récord.

El esquí de montaña es un deporte donde lució hace unos años Kilian Jornet. En su variante de sprint para los Juegos se circunscribe a una prueba que se ventila en una subida y una bajada de apenas dos minutos y medio. Tiempo en el que los competidores van un tramo esquiando con pieles sintéticas de foca, otro a pie con los esquís en la mochila y otro ya de descenso con las botas rígidas sobre las tablas y con puertas similares a las del esquí alpino. Cardona puede volar.

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