Mentalidad de hierro, una rodilla, la izquierda, de titanio, y la otra con los ligamentos dañados. Así se puede definir las condiciones en las que quiere competir en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina la legendaria Lindsey Vonn. A sus 41 años aspira a regresar a un podio olímpico y lo hace con argumentos. Líder actual de descenso en la Copa del Mundo regresó a las pistas la pasada temporada tras cinco años retirada y lo ha hecho con éxito. Su actuación este domingo en el descenso será uno de los primeros momentos culminantes de los Juegos. Sin embargo, deberá superar el obstáculo de su nueva lesión, una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha que se produjo en Crans Montana hace un par de semanas. “Quiero hacer el descenso del domingo y el supergigante del jueves 12 y no descarto hacer la combinada por parejas. Mi rodilla está estable, no está hinchada y tengo confianza en que pueda competir con la ayuda de una rodillera”. Habrá que ver en qué condiciones porque también tiene afectado el menisco.
Fue campeona olímpica de descenso hace 16 años en Vancouver y lleva esta temporada siete podios y dos victorias en la Copa del Mundo, donde se ha impuesto en 84 ocasiones, una cifra solo superada por el sueco Ingemar Stenmark (86) y su compatriota Mikaela Shiffrin (108), la otra gran figura de estos Juegos a nivel de esquí alpino. A Vonn la estación de Cortina le trae buenos recuerdos pues es el sitio donde más triunfos ha logrado después de Lake Louise (Canadá).
Vonn, con la rodilla izquierda de titanio, se rompió el ligamento de la derecha hace dos semanas
Mikaela Shiffrin
Si el reto de Vonn es grande no le va a la zaga el de Shiffrin. Compitió en seis modalidades en Pekín 2022 y no se subió al cajón en ninguna. La presión le pudo y ahora espera el desquite en Italia, donde ha reducido su programa y probablemente sólo participe en gigante, en slalom y en la combinada por parejas. “Lo que me ocurrió en Pekín no tiene porque provocarme miedo ahora. Voy a intentar disfrutar de la competición”, dice Shiffrin, que participa en sus cuartos Juegos. Cabe recordar que en su palmarés ya ostenta dos oros olímpicos, uno en slalom y otro en gigante, y una plata en combinada individual. A sus 30 años todavía le queda cuerda aunque lo ha ganado ya todo.
