Algo se torció con el gol anulado a Lewandowski en San Sebastián por fuera de juego. El Barcelona pudo ponerse 0-1 contra la Real Sociedad en el primer (y único) disparo bien dirigido que realizó el 10 de noviembre. Quizás le habría valido su duodécima victoria en 13 jornadas. Pero no. Acabó perdiendo 1-0 frente a los donostiarras. Y ahora no levanta cabeza.
Parece que los blaugrana se han quedado encerrados en aquellas repeticiones del VAR semiautomático y no pasan página. Como si aún dieran vueltas a aquella revisión, no han vuelto a ver puerta con facilidad desde entonces.
38 puntos
Los de Flick suman 12 puntos menos que en la primera vuelta de la 2022-23, cuando se ganó la Liga con Xavi
Cuando existían muchas dudas sobre si podría aspirar a competir el título de Liga, el equipo de Flick sorprendió a todos con un arranque de curso asombroso. Pero después no ha sabido ser un favorito fiable y se ha derretido cuando nadie lo preveía. Empezó a desmontarse como visitante (derrota en Anoeta y empates en Balaídos y el Villamarín) pero la deriva se ha trasladado a casa: tres derrotas seguidas en Montjuïc.
Pocos resultados acercan más al barcelonismo a tocar el cielo que que golear al Bayern en la Champions, asaltar por 0-4 el Bernabéu y solventar el derbi contra el Espanyol por la vía rápida, en poco más de media hora. Aquella semana el Barça levitó.
Las Palmas, Leganés y Atlético
El equipo no se ha comportado como un favorito fiable y se ha derretido con tres derrotas seguidas en casa
Ahora no se sale nada. El colmo para un proyecto que está empezando, que está formado por un vestuario joven y con un plantilla más bien corta por culpa de las lesiones es perder también cuando juegas muy bien como sucedió el sábado contra el Atlético.
Hasta ahora el Barcelona había perdido en partidos en los que el equipo no había estado enchufado. En el Sadar por las rotaciones. En Anoeta, superado por intensidad. Contra el Las Palmas, víctima de sus errores. Y frente al Leganés, en un ejercicio de impotencia de 86 minutos. Pero a diferencia de los cuatro precedentes, esta vez los blaugrana se adelantaron en el marcador, disfrutaron de siete grandes ocasiones, realizaron 19 remates y sacaron 11 córners. La actuación colectiva, liderada por un inmenso Pedri, fue sobresaliente. Por eso, el golpe anímico de perder en el último minuto del tiempo añadido.
“Hemos jugado un partido brillante, ha sido increíble. Este es el estilo que quiero ver en mi equipo”, destacó un Hansi Flick que quiso dar la cara en la sala de prensa pese a estar sancionado. Entendió que es un momento crítico.
Sin efectividad en el área
Lewandowski ha celebrado 2 goles en 6 partidos de Liga, Raphinha no ha anotado ninguno en las tres últimas jornadas y Olmo está seco desde el derbi
Han volado ya 9 puntos de Montjuïc y el Barcelona cerrará la primera vuelta con 38 puntos. Son tres menos que la temporada pasada con Xavi y 12 menos que en la 2022-23 cuando se ganó la Liga, también con Xavi. El descenso de las nubes a la tierra mundana es evidente en el campeonato después de sumar apenas 5 puntos de los últimos 21 posibles. Antes el Barça cosechó 30 de 33.
Sin Lamine Yamal cuesta más pero emergió un grandioso Pedri, que a sus 22 años comandó el partido rodeado de tres canteranos de 21 (Casadó y Fermín) y 20 años (Gavi). El problema es que a la delantera se le ha acabado la pólvora y no marca las diferencias.
En las 12 primeras jornadas, el Barça metió 40 goles, lo que representa una media de 3,3 dianas por partido. En las siete siguientes se quedó en 11 tantos, aunque cinco de ellos fueron en Son Moix contra el Mallorca (1-5).
La sensación es que los atacantes rendían por encima de sus posibilidades y ahora han vuelto a la realidad. Lewandowski, que descansó en Palma, ha celebrado 2 goles en 6 partidos mientras que Raphinha sí que ha anotado 4 pero ninguno en las tres últimas jornadas. “La derrota de hoy es mi responsabilidad”, dijo ayer el brasileño, capitán en ausencia de Ter Stegen, Araújo y De Jong. “He fallado un gol –la vaselina que dio en el larguero– y ellos han empatado. Después perdí el pase que ocasionó el segundo gol de ellos”, hizo autocrítica.
En ese apagón también se incluye a Dani Olmo, que faltó contra el Las Palmas y que lleva seco desde el derbi del 3 de noviembre. Sin eficacia en el área rival, el Barça ha bajado del cielo.
