Parecía que la selección española femenina había conseguido instalarse en la calma después de unos años de concentraciones convulsas y de polémicas constantes. La victoria ante Islandia en el primer partido de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 ponía la primera piedra en el camino que quiere llevar a la campeona del mundo a una nueva final en Maracaná, pero en las últimas horas las jugadoras han vuelto a vivir una pesadilla.
El segundo partido ante Ucrania se disputa esta tarde a las 18 h en Antalya, Turquía. Territorio fronterizo con el conflicto bélico que se ha desatado en Irán. España pidió a la UEFA no viajar, ante el temor de las jugadoras, pero su petición fue rechazada alegando que la seguridad estaba garantizada en la zona. Si España no viajaba, se exponía a perder 3 puntos vitales para la clasificación para el Mundial -solo pasa la primera de grupo- e incluso a sanciones mayores.
Después de una jornada interminable, que acabó con una reunión entre las jugadoras, el cuerpo técnico, el presidente de la Federación, Rafael Luzán y el secretario general, Álvaro de Miguel, se decidió que la selección viajaría a Turquía para enfrentarse a Ucrania. Lo hizo en un vuelo chárter y con el presidente de la Federación encabezando la expedición, algo que no es habitual en partidos de clasificación pero que quiso hacer el dirigente para mostrar su apoyo al equipo. Tampoco hubo rueda de prensa en territorio turco después de que se cancelase el vuelo que debía llevar a la prensa española hasta Turquía.
Pese a que Turquía no figura entre los países a los que España desaconseja viajar, sí lo está entre los que sugiere hacerlo “con precaución”. Además, este martes se interceptó un misil iraní en territorio otomano, disparando todas las alarmas. Este jueves el sindicato de futbolistas AFE mostró su rechazo al viaje, asegurando que “la seguridad y la integridad de las futbolistas deben ser siempre la prioridad absoluta por encima de cualquier compromiso deportivo”. “Muchos lugares son susceptibles de ser objetivos de misiles y cualquier espacio aéreo puede ser cerrado de un momento a otro y sin previo aviso, lo cual dejaría a las jugadoras en una situación muy complicada”, avisaron en un comunicado.
El equipo permanecerá en tierras otomanas el menor tiempo posible. Llegó ayer sobre las 17.30 h, trabajó en el gimnasio del propio hotel y no saldrá del complejo hasta la hora del partido. Volarán de regreso a España nada más finalizar el encuentro. “Cuando hemos llegado nos ha recibido la embajadora con muchas medidas de seguridad y eso nos ha dado tranquilidad”, aseguraba Sonia Bermúdez, seleccionadora española, poco después de aterrizar en Turquía.
No ha sido una semana fácil para las jugadoras, que ahora deberán dejar de lado toda esta tensión y centrarse en sumar los tres puntos ante Ucrania, rival que viene de encajar una dura goleada (1-6) ante Inglaterra en la primera jornada. Solo la primera de cada grupo se clasifica así que España no puede fallar.


