El Flamengo es el nuevo rey de Sudamérica. El conjunto de Filipe Luis, que apenas cumple un año como entrenador, levantó la Copa Libertadores en el Monumental de Lima, ante 80.000 espectadores, tras superar en una final muy trabada, con pocas ocasiones, al también brasileño Palmeiras (0-1). Un único gol del exmadridista Danilo, de cabeza en un córner, selló el cuarto entorchado del club carioca.
El título del equipo de Río de Janeiro supone el octavo de los últimos diez de un club brasileño y el 25 en total, los mismos conquistados por los clubs argentinos. Aunque no jugó, Saúl Ñíguez se convirtió en el segundo español que gana el prestigioso trofeo americano tras Pablo Marí.
Todo fueron nervios y tensión de inicio. Las buenas maneras del Flamengo en los primeros minutos, ante un 'verdão' tímido y dominado, fueron engullidas paulatinamente por encontronazos y balones divididos que se saldaron la mayoría con faltas bruscas. Era una final y ningún jugador hizo prisioneros.
Vitor Roque pudo forzar la prórroga en el minuto 89, pero mandó el balón fuera con todo a favor
Bruno Henrique tuvo la primera ocasión del partido, con un chut por encima del larguero en una buena posición, y su compañero Samu Lino, ex del Atlético, sumó otro chut cruzado que se marchó fuera. Vitor Roque, peligroso a campo abierto pero bien tapado por los centrales, logró conectar un cabezazo fallido. Tres tímidas oportunidades, dos para los cariocas y una para los paulistas, fueron todo el bagaje ofensivo en una primera parte en la que pudo ser expulsado Pulgar por una dura entrada, ya con el balón parado, a Fuchs. El central del Palmeiras, con los tacos marcados en la tibia, se dolía en el suelo mientras en el VAR daban por buena la tarjeta amarilla mostrada por el árbitro argentino Darío Herrera.
Los jugadores del Flamengo celebran el triunfo en la final de la Copa Libertadores.
Tras la reanudación, parecían animarse ambos equipos en ataque. El exblaugrana Vitor Roque y en el otro bando De Arrascaeta dieron sensación de peligro, pero era ilusorio, apenas jugadas prometedoras que no llegaban a estrenar los inmaculados guantes de los porteros.
Aunque no jugó, Saúl Ñíguez se convirtió en el segundo español que gana el prestigioso trofeo americano tras Pablo Marí
El partido rebasaba la hora de juego sin que ni Palmeiras ni Flamengo sumaran un chut a puerta. Tan atascado andaba el duelo que fue el propio meta Carlos Miguel, en una mala salida, el que porpició la primera parada del partido. Sin lucidez ofensiva, el encuentro estalló en un saque de esquina de los cariocas que acertó a cabecear, totalmente libre de marca, Danilo. El remate del ex del Real Madrid y el Manchester City tocó en el palo antes de alojarse en la red, imposible para el portero Carlos Miguel. Locura entre la nutrida y coloreada afición del 'Fla' desplazada a Perú.
Sin más remedio, los de Abel Ferreira abandonaron su plan conservador y se lanzaron, quizá con demasiada precipitación, a por el gol que forzara la prórroga con más de 20 minutos por jugarse. Por momentos merodearon los de verde las inmediaciones de un Rossi que solo se vio vencido ante un chut a bocajarro de Vitor Roque en el minuto 89. El exdelantero del Barça, con todo a favor, mandó el balón a las nubes de Lima en el área pequeña. Más cerca estuvo de sentenciar la final Everton con un chut de falta al palo ya en el añadido. El Flamengo, que también está a un paso de ser campeón del Brasileirao, por delante precisamente del Palmeiras, estuvo sólido en defensa y mantuvo la calma para lograr, como en 1981, 2019 y 2022, la gloria eterna.
