Por cuarta edición consecutiva, la final de la Supercopa será un clásico. El Barça llega tras aplastar futbolísticamente al Athletic, mientras que el Real Madrid consiguió un derbi sufrido. Aun así, se trata de un encuentro que, independientemente del momento de los equipos o de la competición, paraliza al mundo del fútbol. Será un duelo lleno de intensidad y riqueza táctica. Aquí, mis claves para esta final.
1) Mbappé o repetir el once
Más allá de la línea defensiva, que podría sufrir modificaciones, Xabi Alonso ha alineado a los mismos mediocampistas y atacantes en los dos últimos encuentros. Dado que Mbappé ha viajado, está claro que participará en el partido. La gran incógnita es si lo hará de inicio o si el técnico lo reservará para la segunda mitad.
Lo que sí es evidente es que jugará en línea de tres con Vinícius y Rodrigo, con la misma sala de máquinas por detrás. Habrá que observar su estado físico, pero hoy contará con un escenario de amplios espacios, muy favorable para él. Su duelo con, a priori, Cubarsí y Eric podría ser un factor decisivo en la final.
¿Repetir once o Mbapé de titular?
2) Valverde versus Raphinha
Desde la óptica madridista, será clave el cara a cara que el uruguayo pueda tener con el brasileño. Raphinha es un futbolista fundamental en el Barça de Flick; casi siempre acaba perjudicando el engranaje defensivo por su insistencia y su calidad en los desmarques al espacio.
Pero Valverde, ahora jugando de lateral derecho, tiene piernas para contener cada uno de estos movimientos de ruptura. Si se mantiene atento y bien posicionado, puede ser vital para que el extremo izquierdo azulgrana no sea protagonista ofensivo. De lo contrario, Raphinha puede generar peligro y buscar portería, ya sea en una de sus apariciones dentro del área o corriendo a la contra.
Viene de marcar en la semifinal y, en lo ofensivo, puede aportar; pero esta noche, el rendimiento defensivo de Federico Valverde será decisivo para los blancos.
3) El momento de Rodrygo
Más allá del peligro que Mbappé y Vinícius puedan generar con el desborde individual y los espacios, una arma potente en el repertorio ofensivo del Madrid es Rodrygo. Tras varios meses de bajo rendimiento, ha recuperado su mejor nivel. Juega en la derecha y es titular fijo desde hace cinco partidos, en los que ha registrado tres goles y tres asistencias.
Cuando está en forma, es uno de los futbolistas más difíciles de marcar del mundo, porque además de su regate y velocidad, posee un excelente juego entre líneas y sabe aprovechar los espacios libres, lo que lo hace prácticamente indetectable.
El momento de Rodrygo
