Más allá de la derrota del Real Madrid que erosionó todavía más una temporada que se adentra de nuevo en la nada, la acción temeraria y peligrosa de Antonio Rüdiger a Diego Rico llenó las televisiones y las redes sociales. El central blanco sitúa su rodilla de forma violenta en el cuello del lateral, que se había caído al suelo. Pese a las muestras de dolor del jugador y las protestas de los jugadores de José Bordalás, ni el colegiado -que no lo vio-ni el VAR entraron a valorar la acción. Los analistas arbitrales no dudaron en señalar que era una expulsión clara y con una sanción incluso de cuatro a 12 partidos por acción violenta.
El propio jugador del Getafe habló esta misma tarde en los micrófonos de la Cadena COPE sobre esta acción y señala con todas las de la ley al jugador alemán: “Si fuera al revés me habrían caído igual diez partidos y no habría jugado en toda la temporada. No sé para qué está el VAR porque debería estar para estas situaciones”.
Y fue más allá: “Si me pilla mal me podía haber dejado ahí. Va a reventarme la cara”. No tiene dudas que la acción fue premeditada: “Se sabe de sobra que va a darme aposta porque la jugada anterior tenemos un rifirrafe que pita falta y de camino a la defensa va diciendo cosas”.
Todo ello le lleva a cometer esa acción de venganza: ”...Y a la jugada siguiente me llega el balón y veis como incluso casi aparta a un compañero para reventarme la cara. Si me pilla mal me podría haber dejado ahí directamente en el césped”.

