Brookfield ha puesto fin a las negociaciones con la familia Grifols para lanzar una opa de exclusión sobre la multinacional de hemoderivados. El fondo canadiense ha comunicado su decisión a la CNMV al señalar que no está en posición de poder lanzar oferta alguna “en las circunstancias actuales”. Posteriormente, el propio consejo ha ratificado el fin de las conversaciones con un comunicado al regulador. Los rumores sobre la suspensión del proceso de compra hundieron el valor de la compañía en bolsa, que llegó a caer más de un 12%, aunque finalmente cerró la sesión en un descenso del 9,69%.
La familia Grifols y Brookfield han negociado en exclusiva desde julio para lanzar una opa para excluir de cotización la farmacéutica catalana. La decisión se tomó después de la crisis bursátil que sufrió la compañía en la primera mitad del año por el ataque del fondo bajista Gotham City Research, que utilizó un informe donde señalaba varias supuestas irregularidades contables con el objetivo de hundir la cotización.egocio.
La ruptura de las negociaciones abre ahora un escenario de futuro incierto para la farmacéutica catalana. Fuentes de la familia Grifols quisieron despejar dudas al señalar que continuarán desarrollando la expansión del negocio, como viene haciendo desde hace más de 115 años. En este sentido, indicaron estar muy satisfechas con el apoyo recibido de los actuales accionistas y apuntaron que no contemplan apoyar “ninguna otra operación”.
La decisión de Brookfield de retirarse antes de presentar la opa tiene su origen en las divergencias con el comité de transacciones de Grifols. Este organismo, que fue creado ad hoc para valorar la oferta, está conformado únicamente por miembros independientes del consejo de administración: Íñigo Sánchez-Asiaín, Montserrat Muñoz y Anne Berner.
Brookfield valora a Grifols en 6.400 millones de euros
La semana pasada, este organismo instó al máximo órgano de gobernanza a rechazar una valoración no vinculante realizada por Brookfield para adquirir la compañía. El fondo canadiense valoraba la farmacéutica catalana en 10,5 euros por título de clase A y de 7,62 euros de clase B, unos 6.400 millones de euros en total. A cierre de ayer, la capitalización bursátil se situó en 6.112 millones. El consejo siguió la recomendación basándose en el mismo argumento del comité de transacción: la oferta no reflejaba el potencial de crecimiento.
La valoración de Brookfield no llegó en una oferta formal, sino simplemente se incluyó en una carta para requerir más información para su due diligence. En este sentido, fuentes cercanas a la elaboración del informe apuntan que, además de las divergencias de valoración, el fondo también se habría topado con dificultades por parte del comité de transacciones para acceder a información necesaria para poder realizar su análisis. Entre otros documentos, no habría podido acceder al detalle de las previsiones de negocio para los próximos años. Grifols aseguró ayer en su comunicado a la CNMV que se ha garantizado el acceso a toda la información.
Tras la espantada de Brookfield, los ojos están puestos en la evolución en el mercado. Si se tiene en cuenta el precio objetivo de los analistas y la confianza depositada por el comité de transacciones, los títulos de la farmacéutica catalana deberían revalorizarse en los próximos meses. Sin embargo, existe una fuerte disparidad de opiniones entre las diferentes casas de análisis sobre el precio objetivo, abarcando desde los 11 euros hasta los 27 euros. Varias de ellas, como Barclays, JB Capital o Berenger, lo sitúan entre los 14 euros y los 19 euros. Justo antes del ataque de Gotham City Reserach a principios de enero, la cotización de las acciones de clase A se situaba en torno a los 14 euros.
Además, la operación con Brookfield también era clave para acabar de enderezar la reestructuración del pasivo. Pese a que la venta de Shanghai Raas y la emisión de bonos del pasado mes de abril supusieron un importante alivio, la compañía todavía tiene vencimientos pendientes en 2025.
Grifols mantiene buenas perspectivas de cara al cierre del ejercicio. La multinacional de hemoderivados prevé aumentar los ingresos un 7% y alcanza un resultado operativo bruto (ebitda), por encima de los 1.800 millones de euros, con un margen sobre ventas de entre el 25% y el 26%. El grupo también confía en situar su nivel de endeudamiento en 4,5 veces el ebitda y alcanzar un flujo de caja positivo para el año. La compañía ha retomado los planes para celebrar un encuentro con inversores para dar más detalles de la evolución del negocio

