Grifols encara la última fase de su refinanciación. La multinacional de hemoderivados ha lanzado una colocación privada de 1.300 millones de euros en bonos que empleará para amortizar los vencimientos previstos para el año que viene. De esta forma, la farmacéutica controlada por la familia Grifols no afronta vencimientos de deuda hasta 2027.
La nueva colocación de bonos garantizados tiene un interés del 7,125% con vencimiento en mayo de 2030. Esta deuda se utilizará para amortizar los algo más de 300 millones de euros en bonos senior garantizados a un tipo de interés del 1,625% y con vencimiento en febrero del año que viene. También para liquidar los préstamos revolving pendientes con vencimiento en noviembre de 2025 y para usos corporativos. En paralelo, la compañía ha firmado una extensión de su crédito revolving multidivisa hasta 2027.
Con estas dos operaciones, Grifols concluye el proceso de refinanciación que ha durado prácticamente un año. La multinacional inició el proceso con la venta de su participación del 20% en Shanghai Raas por 1.600 millones de euros a Haier Group. En abril, realizó una colocación privada a grandes fondos en bonos garantizados al 7,5%.
A cierre del tercer trimestre, la deuda financiera neta de Grifols según los criterios del acuerdo de crédito con la banca acreedora se situó en 8.128 millones. La ratio de apalancamiento se situó en 5,1 veces, lo que supone una mejora respecto al 5,5 veces del segundo trimestre y al 6,8 veces del primer trimestre. Si se tiene en cuenta toda la deuda neta, esta asciende a más de 9.000 millones de euros.

