Llegó la última feria del año, Art Basel Miami Beach, y lo hizo en un momento de optimismo. Como pudimos ver en las pasadas subastas de Nueva York, el mercado está despertando del letargo vivido los dos últimos años. Habrá quien dirá que Art Basel París ha arrebatado a Miami el título de feria más cool del calendario, y qué duda cabe que tanto la oferta cultural, como los restaurantes y tiendas de la ciudad francesa son imbatibles, pero pasearse por Art Basel y las otras ferias satélites que se presentan estos días en la soleada y desenfadada Miami bien vale una visita. Por no hablar de las fiestas nocturnas en el Ocean Front.
Beeple deslumbró al público de Art Basel con su ring de robots con caras de gurús tecnológicos en el programa Zero 10
El equipo que está detrás de las cinco ferias Basel sabe leer muy bien cuáles son las innovaciones que los proyectos feriales necesitan en cada momento. Lo demostraron durante la pandemia creando entornos digitales al servicio de las galerías. En palabras de Bridget Finn, directora de Basel Miami, “siempre tenemos que pensar en qué podemos incorporar para que la feria mantenga las cosas frescas, avanzando, proporcionando una nueva base de clientes”. En esta edición, proponen el lanzamiento de Zero 10, una plataforma que toca de lleno uno de los retos clave de este sector: integrar el arte digital en la programación ya existente de la feria. Comprometiéndose a largo plazo con un área de producción y coleccionismo que hoy está en rápida evolución, se dirigen no solo a galerías, sino también a artistas e innovadores que exploran la intersección entre el arte, la tecnología y la cultura, activando esta creciente comunidad de arte digital conectada con las estructuras consolidadas del mercado internacional del arte. Nombrada en homenaje a 0,10, la revolucionaria exposición de Malévich de 1915, Zero 10 está comisariada por Eli Scheinman y reúne obras que abarcan sistemas generativos, robótica, escultura, luz, sonido y prácticas basadas en código, explorando nuevos modelos de autoría, exhibición e intercambio. Entre la docena de participantes están galerías tan reputadas en lo digital como Pace o Bitforms, creadores como Beeple, o la española Colección Solo con el artista Mario Klingemann. En definitiva, una propuesta novedosa que se irá integrando en el resto de ferias Basel para aportar una energía renovada mediante modos emergentes artísticos que amplifican y complementan el actual mercado de contemporáneo.