Marruecos se integra en la era digital.
Economía digital
El país busca convertir a Casablanca en un centro clave.

El distrito financiero de Casablanca está en desarrollo

Casablanca ha representado por mucho tiempo el núcleo financiero de Marruecos, una urbe desordenada y poco agraciada localizada junto al Atlántico. Distante del turismo masivo, constituye la metrópoli más extensa de la nación y se percibe como un acceso mercantil entre África y Europa. Actualmente simboliza la evolución que el territorio nacional ha comenzado a experimentar. Dentro de la zona histórica, todavía existen vías de tierra colmadas de humildes negocios de tapices, aves de corral y pan khobz recién salido del horno. Dicha imagen choca con la maquinaria y las torres vanguardistas del sector Casablanca Finance City, ubicado en la periferia urbana. En ese lugar, el estrato social medio comienza a surgir. Las ciudadanas prescinden del hiyab y optan por vestimentas de tendencia occidental. Gran parte de ellas labora en las sedes de las 200 corporaciones internacionales asentadas en este enclave debido a sus beneficios tributarios. “El distrito está cambiando muy rápido, vengo cada seis meses y siempre han construido algo nuevo”, señala Sacha Michaud, uno de los creadores de Glovo, desde las dependencias de la firma situadas en la arteria vial mayor. La administración estatal –respaldada por el monarca Mohamed VI– pretende transformar Casablanca en un destacado hub empresarial para toda la región de África.
La celebración del Mundial de fútbol en el 2030 (candidatura que Marruecos comparte junto a España y Portugal) también puede suponer un avance en la economía del país. Es por este motivo que se está abriendo una ventana de oportunidades para las empresas extranjeras. “Es un momento histórico para las relaciones bilaterales entre ambos países”, afirmó el miércoles Enrique Ojeda, embajador en el país africano durante un acto celebrado en la UM6P, la moderna universidad politécnica de Rabat donde se forma la élite tecnológica del país que no emigra a estudiar a Francia.
El PIB de Marruecos llegó a 16
Una comitiva de representantes del ecosistema digital español –Glovo, Multiverse Computing, Holaluz, Wallbox, Neuroelectrics, Kibo Ventures, Kfund, entre otros– acudieron a la jornada interesados por los negocios que pueden desarrollar. “Es la primera vez que venimos a Marruecos y vemos que el sector digital es incipiente, prácticamente está todo por hacer”, apuntaba César Tello, consejero delegado de la patronal Adigital.
El ecosistema tecnológico marroquí solo está formado por 800 start- ups –España tiene 5.000– pero el Gobierno ha puesto en marcha un plan para alcanzar las 3.000 en el 2030. “Vamos a invertir 1.300 millones de dirhams, unos 120 millones de euros, para impulsar la industria digital del país”, anunció Amal el Fallah Seghrouchni, la ministra de Transformación Digital. Marruecos tiene un acuerdo con la ONU para desplegar un hub digital de desarrollo sostenible para implantar la inteligencia artificial en África y los países árabes.
Todo ello sería impensable sin el apoyo financiero de instituciones internacionales. Por ejemplo, la estrategia Marruecos Digital 2030 se nutre de financiación de acuerdos público-privados, pero también de fondos del Banco Mundial, que destinará 200 millones. Asimismo, hay partidas destinadas a la cooperación tanto españolas como europeas que apoyan la digitalización del país. “En Marruecos hay más riesgos que en Europa pero también es cierto que el primero que llegue se llevará buena parte del pastel”, reconoce Jordi Vidal, socio del fondo Kibo Ventures, quien de momento descarta hacer inversiones.
El distrito de Casablanca alberga a más de 100 empresas que, junto con el apoyo de las autoridades, benefician de un marco favorable para sus operaciones.
La influencia histórica de las empresas francesas en este país –que estuvo bajo su protectorado entre 1912 y 1956– puede suponer un obstáculo para el ecosistema digital español. Por ejemplo, la plataforma francesa Mistral, líder europea de IA, está haciendo las primeras incursiones en Marruecos. Sin embargo, desde Adigital, Tello confía en que “España pueda tener influencia en la forma de la gobernanza de esta tecnología”. De momento, la presencia de empresas españolas es testimonial. Según fuentes del Icex, las más representativas son Indra (Minsait) Verne, Glovo, Satec, Seidor además de Wallbox, que tiene una fábrica de interruptores en el norte del país. Más allá del sector digital, la relación comercial entre ambos países es fuerte. Según el Icex, España es el primer socio comercial de Marruecos desde hace más de una década, ya que supone el 15,7% de sus importaciones gracias a la venta de lubricantes, combustibles, maquinaria y componentes de automoción. De acuerdo con su estadística, está por delante de Francia, China y Estados Unidos.
Desde el govern de la Generalitat, es destaca que, malgrat el fort creixement, el sector digital encara es troba en fases d'expansió, amb el seu eix principal en la promoció d'innovació i l'apostatge per a l'expansió.
La oportunidad de entregar comida a domicilio
Glovo representa una de las compañías tecnológicas de origen español con más presencia dentro de Marruecos. La aplicación inició sus operaciones en dicha nación hace siete ejercicios y ha logrado posicionarse como el líder en servicios de entrega. Mantiene convenios con 6.500 establecimientos gastronómicos y tiendas, dispone de un grupo de 10.000 riders y cuenta con sedes en Casablanca que emplean a 140 personas. “El país nos ha sorprendido y hay días que Casablanca por si sola supera los pedidos de Barcelona”, afirma su creador Oscar Pierre, durante una ponencia celebrada en Rabat. La entidad no revela las ganancias obtenidas en el territorio, aunque sostiene que su actividad económica arroja beneficios. Posee el 80% de la participación del sector debido a que únicamente se enfrenta a competidores de ámbito local. Al igual que ocurrió en otras regiones –España, Portugal, Argentina, UE o, de forma más actual, Italia–, Glovo ha experimentado diversas tensiones. Durante los periodos recientes, ha lidiado con una inspección de los organismos de Competencia que concluyó en un acuerdo destinado a impedir el uso abusivo de su liderazgo comercial. Conforme a lo pactado, Glovo tiene prohibido solicitar a los locales de comida una tasa superior al 30% o establecer contratos de exclusividad. De igual modo, ha incrementado la remuneración base de los riders pasando de 1 a 2,20 euros por cada hora trabajada. Siguiendo el modelo de Francia, los repartidores están sujetos a un sistema particular para trabajadores por cuenta propia.