Santander elevará un 41% el beneficio, un 16% los clientes y más del 100% el dividendo en tres años
Banca
El nuevo plan estratégico presenta el banco como “una plataforma global de servicios financieros” anclada en la IA. Reducirá costes, sin detallar por ahora el efecto sobre la plantilla

Ana Botin, presidenta del Santander

El Santander ha lanzado un nuevo plan estratégico hasta el 2028 en el que aspira a alcanzar un beneficio de más de 20.000 millones de euros al final del periodo y 210 millones de clientes. Esta ambición implica ganar un 41% más que los 14.101 millones de euros obtenidos en el 2025 y elevar en un 16% la base de clientes, frente a los 180 millones actuales.
¿Cómo lo logrará? El banco ha anunciado a la CNMV que pondrá en práctica un “nuevo estándar de crecimiento” basado entre otras cosas en la fuerte rentabilidad que espera obtener con la integración de Webster Bank en Estados Unidos y del TSB en el Reino Unido, una vez complete en breve su compra al Sabadell. Con las mejoras de su plan One Transformation, espera alcanzar un retorno sobre el capital de más del 20%, con lo que el beneficio por acción crecerá “holgadamente a doble dígito”. Habrá además reducciones de costes año a año.
Otro de los puntos fuertes del nuevo plan es el objetivo de más que duplicar el dividendo en efectivo por acción en 2028. El consejo de administración acaba de aprobar por lo pronto un dividendo en efectivo con cargo al 2025 de 12,5 céntimos de euro por acción para su aprobación en la próxima junta general de accionistas. Pagará en toda 24 céntimos por título, más del 14%. También propondrá en la junta el nombramiento de Deborah Vieitas como consejera.
Destinará a los accionistas el 50% del beneficio
Otro de los anuncios es que el porcentaje de beneficios que se destine a los accionistas se consolidará en el 50%. El banco elevará el dividendo en efectivo hasta cerca del 35% del beneficio a partir de los resultados del 2027, y destinará en torno al 15% a recompras.
La “siguiente fase de creación de valor” aspira a lograr “retornos estructuralmente más elevados en los próximos años”. Llega después de que el Santander, como el resto de grandes bancos, haya obtenido beneficios récord en los últimos años gracias al impulso de las subidas de tipos de interés y de la eficiencia lograda en los ejercicios anteriores.
El Santander indica que hará una reducción de los costes cada año, sin detallar por ahora si eso implicará una reducción de plantilla. Al mismo tiempo, se compromete a mantener un nivel de solvencia en el 2028 cercano al 13% en términos de capital de calidad sobre el conjunto de los activos, el conocido como Cet1. En todo caso, se moverá entre el 12% y el 13%.
“El plan marca un nuevo estándar de crecimiento rentable”, dice Botín
El Santander destaca la creciente aportación de sus negocios globales y su capacidad para transformar su escala y simplificación en mayores niveles de rentabilidad. “Nuestro plan estratégico 2026-2028 marca un nuevo estándar de crecimiento rentable”, afirma la presidenta, Ana Botín. “Una vez integrados TSB en Reino Unido y Webster en Estados Unidos, alcanzaremos niveles de rentabilidad entre los mejores del sector, del 16% en Reino Unido y del 18% en Estados Unidos”.
Tras las inversiones en tecnología e IA, el Santander presenta su negocio como una plataforma global de servicios financieros. Su escala, indica, genera potentes efectos de red. Conforman unas “ventajas competitivas difíciles de replicar en la era de la inteligencia artificial”, añade Botín.
Tras las adquisiciones del último año, Estados Unidos y Reino Unido ganarán peso como mercados de referencia. En torno al 80% de la cartera total de crédito del grupo y aproximadamente el 65% del beneficio antes de impuestos se generarán en mercados de divisa fuerte y estable, lo que reforzará la resiliencia del grupo, señala el Santander a la CNMV.
