Economía

China prohíbe vender coches a pérdida

Motor

Draft 3:* Acotan planes ante

Ccohes en unas instalaciones de la marca Changan en Chongqing, China

Ccohes en unas instalaciones de la marca Changan en Chongqing, China

Uncredited / Ap-LaPresse

China ha prohibido a los fabricantes de automóviles fijar precios de los vehículos por debajo del coste, intensificando su ofensiva contra la guerra de precios en la que están enfrascadas las marcas locales. La estrategia ha hundido márgenes y puesto en riesgo la viabilidad de muchas enseñas, lo que ha obligado a las autoridades a ir interviniendo para evitar una sangría.

A pesar de los esfuerzos de Pekín para acabar con los descuentos agresivos, incluida una advertencia reciente de “severas sanciones” por continuar con la práctica, el nuevo año ha traído una nueva ronda de recortes de precios. Las ventas se han desplomado un 20% en el primer mes ante los cambios en los incentivos a la compra, con cantidades menores, lo que añade más presión a los actores.

En unas directrices publicadas este jueves, el regulador del mercado prohíbe a los fabricantes vender vehículos por debajo de su coste total de producción “para expulsar a competidores o monopolizar el mercado”. Esto incluye no solo los gastos de planta de la empresa, sino también los gastos generales administrativos, financieros y de ventas.

Hábito común en todo el proceso general

Al utilizar una definición amplia, cierra una laguna legal que favoreció la agresiva expansión de ventas, pero que ha generado preocupación por una competencia a la baja en toda la industria. También ha prohibido la fijación de precios entre fabricantes de automóviles y proveedores, y que las marcas obliguen a los concesionarios a realizar ventas deficitarias con programas de reembolsos. La competencia feroz se había extendido por toda la cadena de suministro, con los fabricantes de automóviles exigiendo descuentos a sus proveedores y ampliando los plazos de pago, una práctica que los reguladores también han buscado erradicar.

La guerra de precios, que se ha prolongado durante años, ha transformado la industria automotriz china, impulsando el auge de gigantes como BYD y Tesla, a la vez que ha llevado al límite a los fabricantes más pequeños, presionados a implementar recortes de precios para mantenerse en el mercado.

La guerra de precios ha causado unas pérdidas de 68.000 millones de dólares -57.000 millones de euros- en valor de producción en los últimos tres años, según Li Yanwei, de la asociación que agrupa a los concesionarios chinos. Un efecto de la guerra de precios y la caída de la demanda en China es que las marcas chinas inundan el extranjero con sus coches para dar salida a su producción, con la mira en Europa y Latinoamérica. En enero las exportaciones de coches subieron un 49%, con 589.000 unidades.

El Gobierno acepta negociar aranceles

El Ministerio de Comercio chino ha abierto las puertas a que las marcas alcancen acuerdos individuales con Bruselas para eliminar los aranceles al coche eléctrico que enfrentan las marcas del gigante asiático. Tras el pacto con Seat-Cupra por las tasas al Tavascan, por el que se fija un precio mínimo y un cupo para la marca de Volkswagen, se han suavizado las críticas anteriores a las empresas que negocian con el bloque individualmente, ya que se priorizaba una solución a mayor escala.