La economía japonesa sigue débil y mete presión a los planes de estímulo
Asia
El PIB avanza un 1,1% en el 2025, pero con un pobre tramo final del año

Un vendedor de sushi en un mercado de Tokio

La economía japonesa acabó el 2025 con un tímido crecimiento del 0,1% en el cuarto trimestre sobre el periodo anterior, muy lejos del 0,4% anticipado por los analistas, según los datos publicados este lunes. En el conjunto del año, el PIB creció un 1,1%, mejorando algo la imagen tras la caída del 0,2% del año pasado. Sin embargo, el débil desempeño al final del año apunta a un panorama sombrío.
El impacto de la inflación o de los aranceles lastran la demanda interna y el impulso inversor. La situación supone una prueba para la primera ministra Sanae Takaichi. La mandataria prepara un aumento del gasto público para impulsar el consumo y revitalizar el crecimiento económico. Ha planteado retirar impuestos al consumo en alimentos y ha anunciado un plan inversor de 117.000 millones de euros, con subsidios energéticos y ayudas a hogares, lo que ha levantado alarmas entre los inversores al estar Japón ya muy presionada por su deuda.
El dato de crecimiento “demuestra que el impulso de recuperación de la economía no es muy fuerte”, asegura Kazutaka Maeda, economista del Instituto de Investigación Meiji Yasuda. “El consumo, el gasto de capital y las exportaciones -áreas que esperábamos que impulsaran la economía- no han sido tan fuertes como esperábamos”, sigue.
El consumo privado, que representa más de la mitad de la producción económica, aumentó un 0,1%, coincidiendo con las estimaciones del mercado. Se moderó respecto al repunte del 0,4% del trimestre anterior, lo que indica que la persistencia de los altos precios de los alimentos sigue lastrando el gasto de los hogares. El gasto de capital, un motor clave del crecimiento privado, también aumentó a un ritmo lento del 0,2%, frente al 0,8% esperado.
”El panorama general no es muy alentador. El PIB apenas ha crecido desde principios de 2023”, observa Stefan Angrick, economista de Moody's Analytics
Pendientes del comercio exterior
Por su parte, el saldo de exportaciones e importaciones no aportó nada, cuando el trimestre anterior había restado tres décimas. Las exportaciones son un motor crucial del crecimiento del archipiélago. Las ventas al extranjero registraron una caída más leve después de que EE.UU. Formalizara un acuerdo para un arancel base del 15% para casi todas las importaciones japonesas, inferior al 27,5% aplicado a los automóviles y a la amenaza inicial de un 25% para la mayoría de los demás productos.
Al margen de los aranceles, otra nube ha ensombrecido el panorama: el reciente resurgimiento de las tensiones geopolíticas entre Tokio y Pekín, que ha anunciado restricciones comerciales más estrictas, mientras que el flujo de turistas chinos al archipiélago se ha reducido.
