Economía

Díaz firma con los sindicatos la subida del SMI, con la presencia de Sánchez

Laboral

El presidente del Gobierno critica a la patronal   ”por borrarse de este acuerdo” y le pide “que paguen más” 

Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Unai Sordo y Pepe Álvarez en la firma del acuerdo

Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Unai Sordo y Pepe Álvarez en la firma del acuerdo

Dani Duch

La firma protocolaria del aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) ha sido a dos bandas y esta vez ha contado con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A dos bandas porque el acuerdo solo lo suscriben el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, con la patronal ausente porque se ha desmarcado del consenso. Y con presencia sorprendente de Sánchez, porque habitualmente participa cuando en el consenso se han sumado todos, como ocurrió en el 2020. Desde entonces, cada nueva subida se ha llevado a cabo con la patronal en contra., y sin Sánchez en la firma.

Un acuerdo que llevará a la subida del SMI del 3,1% este año, hasta los 1.221 euros en 14 pagas, y que se aplicará de forma retroactiva desde el pasado uno de enero. Para hacerse efectivo el incremento, el Consejo de Ministros deberá aprobar en los próximos días este aumento de 37 euros mensuales más que el año anterior. 

Un incremento de un salario mínimo que  seguirá exento de tributar al IRPF utilizando el mismo sistema del 2025, es decir, aumentando la deducción al impuesto. Un SMI que recibirán casi 2,5 millones de personas, en su mayoría mujeres. Supone la octava subida desde el 2018, con un incremento de más del 66%. 

“No es admisible que, en un contexto de bonanza económica, se mire con lupa el salario de quien cobra el mínimo”, dice Sánchez

La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CC.OO., Unai Sordo, han firmado el documento en un acto en el que han asistido, además de Sánchez, varios ministros. La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la de Educación, Milagros Tolón; el de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy; y la de Inclusión, Elma Saiz.

La presencia de Sánchez ha sido sorprendente, y su mensaje lo ha centrado en una crítica a la patronal por haberse descolgado del acuerdo. “Hoy ha decidido no estar aquí. Ha decidido borrarse de este acuerdo. No es adminible que en contexto de bonanza económica, se mire con lupa el salario de quién cobra el mínimo, mientras se mira hacia otro lado, mientras se registran beneficios multimillonarios”, ha afirmado. Además, ha pedido a la CEOE que “cumpla su parte y que paguen más, que en los convenios colectivos vayamos a un aumento generalizado de los sueldos”.

El nuevo SMI son 1.221 euros al mes por catorce pagas y se cobrará de forma retroactiva desde el uno de enero 

Una petición de subida de sueldos que argumenta con la situación que vive España de crecimiento económico, de récord de beneficios económicos, y con el Ibex alcanzando máximos históricos.

Un mensaje que ha reforzado afirmando que, en un momento de retroceso de los avances sociales, “en España no vamos a volver atrás, no vamos a volver a la España del trabaja más y cobra menos, que cuando toque apretar el cinturón lo hagan todos, y cuando toque repartir los beneficios, sea entre todos”.

La presencia de Sánchez en el acto ha gustado especialmente a Yolanda Díaz, que ha celebrado su presencia en el Ministerio de Trabajo recordando que, aunque han tenido múltiples discusiones en el Gobierno, “siempre has estado en el lado correcto de la historia”.

La vicepresidenta ha subrayado los avances que ha suspuesto el incremento del salario mínimo. “El SMI no destruye empleo, lo que destruye es pobreza”, ha afirmado  rebatiendo de esta manera la tesis muy extendida a partir del momento en que empezó un aumento sustantivo y constante del salario mínimo, en el 2018, de que estos incrementos provocarían una caída sustancial del empleo, tesis que se ha demostrado incorrecta. También ha querido destacar que España es la economía más grande que más ha subido porcentualmente el salario mínimo.

El compromiso a que llegó Trabajo con los sindicatos es el de incorporar también la limitación de la absorción de algunos pluses con el incremento del SMI. Es un cambio que se tramitará de forma separada, que requerirá más tiempo, y que es uno de los puntos que ha provocado el rechazo de la patronal al consenso. Aunque lo cierto es que el desmarque de la CEOE es lo habitual en lo referente a la subida del salario mínimo. Solo una vez, en el 2020, se apuntó a la subida, y desde entonces, por una razón u otra, se ha desmarcado del incremento.

Este año, Hacienda intentó ofrecer a la patronal la posibilidad de indexar los contratos públicos, pero, ante la negativa de Hacienda, planteó una alternativa. Una deducción del impuesto de Sociedades de las empresas más afectadas por el incremento del salario mínimo, que son aquella donde la plantilla supone una gran parte de los costes. Deducción condicionada a un aumento de la plantilla. Sin embargo, la CEOE la rechazó de plano alegando tres razones. Dos por contenido, no era equivalente a la indexación de contratos públicos pedida, y afectaba a un número reducido de empresas; y una de forma, ya que la propuesta se conoció por una filtración a los medios antes de que llegara a la mesa de negociación.

Jaume Masdeu Burch

Jaume Masdeu Burch

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Redactor jefe de la sección de Economía de Guyana Guardian