Economía

Cristina Herrero (Airef): “La UE se equivoca al eximir a España de presentar presupuestos”

Entrevista

La presidenta del supervisor fiscal advierte de que, pese al crecimiento económico, la economía española se enfrenta a riesgos como el envejecimiento

Considera necesaria una reforma del modelo de financiación, pero bajo condicionalidad fiscal

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la semana pasada en la sede de la institución

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la semana pasada en la sede de la institución

Dani Duch

Tras seis años hablando a través de informes y estudios, la presidenta de la Autoridad Fiscal (Airef), Cristina Herrero (Madrid, 1966), concede su primera entrevista para hacer balance y abordar los retos de la institución garante de la sostenibilidad de las finanzas públicas.

¿Qué balance hace de sus seis años en la Autoridad Fiscal?

Positivo. Creo que hemos conseguido muchas cosas, y también quedan retos por afrontar. Es una institución joven y cuando fui a la Comisión de Hacienda del Congreso defendí un proyecto con tres líneas de actuación: una mayor orientación de la actividad hacia el medio y el largo plazo, la consolidación de la evaluación y acercar la AIReF a los ciudadanos. Creo que hemos avanzado en los tres. Cuando asumí la presidencia, AIReF tenía el foco puesto en el corto plazo y avanzar en las previsiones a medio y largo plazo era muy importante, de hecho, una de las cosas que más reclama AIReF es la necesidad de que haya una planificación presupuestaria en la que nuestro país no tiene tradición. Y es fundamental. Creo que tendría que ser obligatorio por ley que cuando un gobierno central, autonómico o local accede al poder presente su programa y cómo lo va a financiar, garantizando, en la medida de lo posible y salvo imprevistos, que no va a contribuir a incrementar la deuda acorde con los compromisos europeos de colocar la deuda en una senda descendente.

¿Le queda alguna espinita?

Consolidar la evaluación, que entre en nuestra ley orgánica. La evaluación se desarrolla por impulso europeo, pero entra en nuestro ordenamiento a través de nuestro decreto de estructura sustentado en dos artículos de nuestra ley orgánica de creación, que son los únicos que tienen la consideración de ley ordinaria. Por tanto, no cuenta con el mismo blindaje y garantías que la supervisión, Además, los organismos internacionales y la evaluación externa a la que nos hemos sometido recomiendan su equiparación. Hemos dado pasos pero, sin duda hay que modificar la ley orgánica para hacerlo.

¿Ha respetado el Gobierno su independencia?

Sí. La discrepancia, el no estar de acuerdo, el estar descontentos o molestos por algún pronunciamiento, y hacerlo público, no tiene por qué presionar al presidente de la Airef. La discrepancia, desde el respeto y la lealtad institucional, me parece completamente lícita y no lo veo como una presión al ejercicio independiente de nuestra actividad. De ahí mi sí rotundo.

Choques con el Gobierno

“Sí ha respetado nuestra independencia, la discrepancia me parece lícita”

España es el único país de la UE sin proyecto presupuestario presentado. ¿Qué le parece?

Creo que la Comisión Europea no está acertada en permitir al Gobierno no presentar ese proyecto. Me explico. Hasta ahora se permitía una demora en la presentación del plan presupuestario cuando, por ejemplo, no se había formado todavía gobierno. Pero en ningún caso el que no se esté en condiciones de presentar un proyecto de presupuestos supone que no haya que presentar el plan. La normativa europea establece que hay que hacerlo, aunque parece que hay alguna intención de flexibilizarlo. El Gobierno gobierna y lo hace sin presupuesto, pero es fundamental saber lo que el gobierno quiere hacer y, de cara a Bruselas, cómo piensa cumplir con los compromisos ya asumidos. El Gobierno se equivoca y la Comisión parece que no entiende la importancia del marco fiscal nacional y los documentos presupuestarios para cumplir con los compromisos.

Hablando de compromisos, la Airef ha advertido de que sin reformas estructurales deuda y déficit crecerán. ¿Lo sigue manteniendo?

Sí. Muchas veces se nos acusa a las instituciones fiscales independientes de ser agoreros o de ponernos siempre en el peor escenario. Pero retos claramente tenemos, entre otros, el del envejecimiento de la población, el cambio climático o la digitalización. Las cosas en el corto plazo van bien, eso es innegable. Ahora bien, no podemos ser complacientes y la AIReF tiene una función de alerta temprana. No olvidemos que nacemos tras la crisis del 2008, donde lo que se pone de manifiesto es que el brazo preventivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento falló, porque no se enteró de que aparentemente las cosas iban bien, pero los cimientos no eran sólidos. Nuestras previsiones son que el crecimiento económico se irá ralentizando y que a partir del 2030 el envejecimiento se hace evidente. El 2029 marca un máximo en la población en edad de trabajar y a partir de ahí baja. Y eso nos lleva a determinar que, en el largo plazo, es decir, hasta el 2050, el factor trabajo solamente contribuirá en promedio en un 0,2%. Si queremos que nuestro crecimiento sea del 1,3%, necesitamos una productividad del 1,1%, que es un nivel bastante superior al que ha habido en los últimos 25 años. En el ámbito fiscal hay dos retos: modificar un marco fiscal nacional que está devaluado y que la ratio de deuda sobre PIB disminuya de forma continuada.

Envejecimiento

“El 2029 marca el máximo en población en edad de trabajar y a partir de ahí baja”

La Airef validó que se cumple la regla de gasto en pensiones pactada con Bruselas.

Sí, pero eso no garantiza la sostenibilidad. La regla de gasto en pensiones no habla de trayectorias, habla de niveles promedio y eso no sirve para medir la sostenibilidad. ¿Por qué? Porque el hablar de niveles hace que la regla de gasto sea muy sensible al momento del ciclo económico en que la calcules. En el análisis de 2023, al aplicar la regla de gasto en pensiones, nos salía que había que hacer ajustes por valor de siete-ocho décimas de PIB. Dos años después nos sale que no hay que hacer ajustes solo por la mejora de la evolución económica, pero la situación y perspectivas del sistema de pensiones no han mejorado, al revés nuestra visión ha empeorado.

¿Qué efecto han tenido las subidas del SMI?

El salario mínimo se acerca cada vez más al más frecuente de la economía. Nuestra aproximación al impacto de la subida del SMI hasta ahora es limitada porque lo que hemos analizado del salario mínimo es si ha supuesto un aumento de las cotizaciones sobre el PIB, como así ha sido. El SMI tiene un impacto negativo en términos de empleo y ese impacto negativo cada vez es mayor porque cada vez afecta a más personas. Sin embargo, teniendo en cuenta el impacto en bases de cotización, nos sale un ligero efecto positivo de una décima.

Financiación autonómica

“Todas las reformas tienen que llevar aparejada una condicionalidad fiscal”

¿Es imperiosa la reforma de la financiación autonómica?

Es un ámbito en el que me resulta difícil pronunciarme y dentro de nuestras competencias, nuestra aproximación a la reforma es desde la perspectiva de sus posibles efectos en la sostenibilidad de las finanzas públicas. Nosotros siempre hemos abogado porque los temas no se aborden de manera fragmentada. Junto a una propuesta de reforma del sistema de financiación también hay una de quita de deuda, y no podemos olvidarnos que hay unos compromisos en materia fiscal con la UE. Todas estas reformas tienen que llevar aparejada una condicionalidad fiscal. Por lo tanto, no se pueden tomar decisiones aisladas. La reforma del sistema de financiación hay que hacerla, pero nos faltan dos elementos por conocer para poder pronunciarnos: si el fondo de 20.000 millones se va a dar en un año o de forma gradual y si se va a establecer algún tipo de limitación cuantitativa o temporal a la capacidad de gasto de las comunidades autónomas respecto a los ingresos. Para algunos territorios con problemas de sostenibilidad es necesario que los desequilibrios no se perpetúen. Cuando conozcamos la redacción definitiva de la reforma podremos valorar si hay riesgo de que se incumplan los compromisos del Plan fiscal estructural. Pero hay algo evidente, el Estado lo tiene complicado para renunciar a esos 20.000 millones, teniendo en cuenta que la quita y el ahorro de intereses para las comunidades autónomas es un “desahorro” para el Estado y teniendo en cuenta también presiones sobre el gasto como los compromisos en defensa y la evolución del sistema de pensiones

¿Y la quita de la deuda?

No nos parece mal, pero aplicando la condicionalidad fiscal a la que antes me he referido.

¿Qué le parece que aportará la regulación de inmigrantes?

Nosotros no hemos analizado nunca los efectos de una regularización. Sí los efectos de la entrada neta de inmigrantes sobre el crecimiento económico.

¿Tiene impacto en el crecimiento económico?

Sí, sin duda. Buena parte de nuestras revisiones al alza del PIB se deben a que han llegado más inmigrantes de los que esperábamos. En la Airef no esperamos un impacto muy grande de la regularización en nuestras previsiones porque entendemos que la mayor parte de las personas están empadronadas y por esa vía ya lo estaríamos captando. Ahora bien, necesitaríamos que esos inmigrantes no solamente añadieran oferta de trabajo, sino que además añadieran más productividad. Parece que ha aumentado el nivel de formación, pero seguimos siendo el país que tiene un mayor diferencial entre la cualificación de trabajadores nacionales y extranjeros. ¿Se ha mejorado algo? Sí, pero no se puede afirmar, de momento, que el aumento de la productividad va a venir de la mano de inmigrantes que llegan más formados porque además se siguen empleando mayoritariamente en sectores de baja productividad.

¿Qué retos cree que tiene quien asuma la presidencia de la Airef?

A efectos organizativos, necesitamos ganar en autonomía funcional con un presupuesto plurianual. Lo mismo que pido para los gobiernos lo pido para la institución al inicio de cada presidencia: decir qué va a hacer y cómo lo va a financiar con visión de los seis años que dura. Nosotros nos financiamos con una tasa que pagan todas las administraciones públicas, excepto los ayuntamientos muy pequeños. Y la base imponible de esa tasa es el presupuesto. Llegan los fondos europeos y los presupuestos suben. Se acaban y bajan. La Airef necesita una estabilidad y mayor autonomía de gestión. También pido tener mayor iniciativa en la función de evaluación del gasto público. Es imprescindible una mayor regulación, previsibilidad y estabilidad de la función de evaluación. Y tercero, tenemos que ser capaces que la sociedad y las administraciones nos vean como un aliado para ayudarlas a tomar decisiones y que las cosas se hagan mejor.

Su futuro

“En la política claramente no me veo, no es bueno para las instituciones”

¿A qué se quiere dedicar a partir de mañana? ¿Se ve en la política?

En la política claramente no. En mi opinión, no es bueno para la salud de las instituciones pasar a hacer justo lo que el día anterior he dicho que debería cambiarse. Pasado un tiempo me parce perfecto, pero de manera inmediata no lo veo posible. No sé qué haré. El miércoles empezaré a pensarlo con dos límites: las incompatibilidades legales y las incompatibilidades personales que me he fijado

Fernando Hernández Valls

Fernando H. Valls

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Periodista del área económica de Guyana Guardian en la sede de Madrid. Escritor de la obra 'El año que vivimos sin Gobierno' (Libros.com) y participante en diversos espacios de televisión y radio.