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Hacia 2030: la inteligencia artificial como motor de nuevas oportunidades profesionales

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La inteligencia artificial (IA) está acelerando un cambio profundo en el mercado laboral global

La inteligencia artificial (IA) está acelerando un cambio profundo en el mercado laboral global

El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum estima que, hasta 2030, un 22% de los puestos de trabajo actuales se verán afectados por la combinación de tecnología, transición verde, cambios demográficos y tensiones geopolíticas. En cifras absolutas, esto implica la creación de unos 170 millones de nuevos empleos y la desaparición de 92 millones, con un balance neto de 78 millones de puestos de trabajo, es decir, aproximadamente un 7% más de ocupación global.

Esta transformación no impacta a todos los perfiles por igual ni al mismo ritmo. La IA y la automatización sustituirán sobre todo tareas rutinarias, repetitivas o de baja complejidad cognitiva. Entre los puestos más en riesgo se encuentran personal administrativo y de back office, tareas de contabilidad y registro de datos, atención al cliente basada en guiones, cajeros en comercio y banca, o perfiles logísticos muy estandarizados. Gran parte de este trabajo ya puede ser asumido por sistemas de IA generativa, robots de proceso (RPA) y canales digitales de autoservicio, que muchas empresas están incorporando en su operativa diaria.

En cambio, crecen los puestos vinculados a dos grandes bloques. Por un lado, los perfiles tecnológicos y digitales: especialistas en IA y big data, ciberseguridad, desarrollo de software, ingeniería de datos y profesionales FinTech. Por otro lado, profesiones con alta intensidad humana o física: sanidad (enfermería, cuidados de larga duración), educación, servicios sociales, construcción, agricultura, logística de última milla y comercio orientado a la experiencia del cliente. Son empleos donde el juicio, la empatía, la presencia física y la gestión de situaciones complejas siguen siendo difíciles de sustituir, incluso con tecnologías muy avanzadas.

La IA no es tanto una amenaza como un acelerador de un nuevo reparto del trabajo: destruye puestos repetitivos, pero crea oportunidades en roles más cualificados y  humanos

El reto clave no es solo qué puestos desaparecen o crecen, sino cómo se reconfiguran las competencias dentro de cada profesión. El WEF apunta que cerca del 40% de las habilidades requeridas hoy cambiarán significativamente hasta 2030. Se dispara la demanda de competencias digitales (IA, datos, ciberseguridad, alfabetización tecnológica) y, al mismo tiempo, de pensamiento analítico, creatividad, resiliencia, flexibilidad y liderazgo. En la práctica, la combinación de hard skills tecnológicas con soft skills humanas será el factor diferencial de empleabilidad.

Por tanto, la IA no es tanto una amenaza como un acelerador de un nuevo reparto del trabajo: destruye puestos repetitivos, pero crea oportunidades en roles más cualificados y más humanos. Las empresas que quieran mantener la competitividad deberán invertir de manera sistemática en reskilling y upskilling, especialmente en competencias digitales y de gestión del cambio. Para los trabajadores, el mensaje es claro: apostar por el aprendizaje continuo y orientar la carrera hacia funciones de alto valor añadido es la mejor garantía ante este escenario.