“Trabajar con Apple nos confirmó que incluso los gigantes necesitan una buena estrategia de negocio”:Holdmin, la consultora que guía a startups y multinacionales en su expansión global
Holdmin
La consultora se ha consolidado como un aliado estratégico para compañías que buscan solidez, eficiencia y expansión internacional

Holdmin acompaña a empresas en procesos de crecimiento y expansión internacional
“Veía que muchas empresas no solo necesitaban visibilidad, sino orden, criterio y una guía clara para crecer en mercados cada vez más competitivos”. Con esta idea resume Toni Masero, fundador de Holdmin, los inicios de la compañía, que empezó ofreciendo servicios de marketing digital y en la actualidad integra áreas de marketing, legal, compliance, finanzas y expansión internacional dentro de una misma estructura. Lo que en un inicio fue un proyecto centrado en validar mercados y lanzar productos, se ha convertido en la actualidad en un modelo que acompaña desde startups hasta multinacionales en procesos de crecimiento, eficiencia y entrada a nuevos países.
Durante los primeros años la empresa se centró en lo que dominaba mejor: la visibilidad online. Era un momento en el que muchas compañías buscaban validar nuevos mercados, reorganizar su comunicación o lanzar productos desde cero. Con un primer empleado dedicado a IT, Masero comenzó a escuchar una necesidad que se repetía con frecuencia: las empresas que se expandían al exterior pedían acompañamiento más allá del marketing. “Los clientes nos pedían desde constituir una sociedad en un nuevo país hasta revisar su plan financiero, registrar una marca o entender el marco regulatorio de cada sector”, explica.

Ese giro marcó un punto de inflexión y dio paso a un modelo transversal. Marketing, legal, compliance, finanzas y expansión empezaron a operar como una única propuesta. Un año y medio después, todo ese ecosistema quedó reunificado bajo la marca Holdmin.
Masero insiste en que esa evolución no fue una estrategia premeditada, sino una consecuencia natural del contacto diario con empresas que querían crecer sin fragmentar procesos. “Al final lo que hacemos es alinear la visibilidad online con los objetivos reales del negocio. El marketing no es solo captación, employer branding, retención de talento y comunicación interna, entre otros, sino que forman parte del mismo sistema cuando existe una estrategia clara”, afirma.
Las grandes empresas llegan con dudas similares a las de una pyme
Esa visión holística también les ha permitido trabajar con compañías de todos los tamaños y de sectores muy distintos. En su cartera conviven startups de tres empleados hasta gigantes como Apple o American Express. “No tenemos un nicho concreto porque, por regulación, no podemos trabajar para competidores directos. Pero sí compartimos algo con todos: la necesidad de poner orden, priorizar y medir”, resume Masero.
Lo sorprendente es que incluso las grandes corporaciones llegan con dudas similares a las de una pyme. En muchos casos buscan corregir inercias internas y entender qué acciones realmente impactan en los objetivos del negocio. “Los departamentos de marketing saben mucho de marketing, pero no siempre saben cómo alinearlo con la estrategia global de la empresa. Nosotros ayudamos a focalizar esfuerzos en lo que aporta valor y a pivotar lo que no funciona. La metodología es la misma para todos”, señala.

Ejemplos no faltan. Holdmin participó en la entrada de Revolut en España cuando la fintech todavía no tenía presencia local. También acompañó a N26 en la expansión desde Alemania hacia Estados Unidos. Y, al mismo tiempo, asesoran a empresas tecnológicas latinoamericanas como Redtec en el desarrollo de agentes de inteligencia artificial que optimizan procesos internos. La clave es la especialización cruzada: distintos mercados, distintas normativas y un enfoque común en eficiencia.
A día de hoy, solo el 20% de sus clientes son españoles, puesto que la mayoría son de Estados Unidos y Latinoamérica. Esa distribución no es casualidad. “Si yo tuviera que empezar ahora, no lo haría por España. La regulación y la burocracia ralentizan mucho. Para innovar es más ágil hacerlo fuera”, critica el emprendedor. Aun así, mantiene un equipo consolidado en Barcelona, donde nació el proyecto y desde donde coordinan parte de las operaciones internacionales.
La regulación y la burocracia en España ralentizan mucho el emprendimiento
El crecimiento natural de estos años ha llevado a Holdmin a una nueva fase: invertir en compañías complementarias. En 2025 activaron Holmin Capital, un vehículo regulado en Estados Unidos destinado a adquirir participaciones en firmas que ofrezcan servicios que sus propios clientes necesitan. Es una forma de ampliar capacidades sin tener que crear departamentos internos desde cero. “La tesis es sencilla: si podemos invertir en empresas que ya dominan un servicio que nuestros clientes requieren, ganamos eficiencia y dividimos riesgos. Este año hemos estamos cerrando las primeras 10 empresas invertidas”, explica Masero.
En esta fase, Holdmin Capital dirige sus inversiones hacia empresas de recursos humanos y finanzas, dos áreas que suelen crecer a medida que crecen los propios clientes. Holdmin acompaña a las empresas desde las primeras etapas, cuando externalizan la mayor parte del marketing, hasta las fases más maduras, en las que ya cuentan con equipo interno, pero siguen recurriendo a la consultora para mantener la dirección estratégica.
“A los ocho o diez años lo habitual es que ya tengan el equipo interno al completo. Aun así, nos piden que sigamos como advisors porque tenemos ocho años de conocimiento de su sector, mientras que el equipo interno apenas lleva uno o dos”, señala.
El futuro de Holdmin pasa por profundizar esta línea: integrar más procesos de consultoría, acompañar a sus clientes en el crecimiento y expandir servicios ligados a la eficiencia y la rentabilidad. La visión es clara: construir una consultora global que combine conocimiento técnico, agilidad y capacidad de inversión.
Lecciones de Vanguardia
Toni Masero, fundador de Holdmin
“Lo que más cuesta es la burocracia. Es un freno real. Pero también es cierto que eso te obliga a pensar desde el principio cómo quieres crecer y dónde”.
