Dra. Neus Muñoz, médica internista: “Nunca es tarde para cuidarse cuando entiendes lo que le pasa a tu cuerpo”
perimenopausia
La doctora ha desarrollado un programa integral online para acompañar a mujeres en perimenopausia y menopausia desde un abordaje médico y personalizado

La Dra. Neus Muñoz ha desarrollado un programa online para abordar los cambios hormonales, metabólicos y de salud que aparecen a partir de los 40 años
A partir de los 40 años, dormir peor, sentirse más irritable o no reconocerse en el propio cuerpo se ha convertido en un relato común entre muchas mujeres. “Es la edad”, “es el estrés” o “son los años” suelen ser las respuestas más habituales cuando estos síntomas llegan a la consulta médica, a menudo acompañadas de una analítica correcta y pocas explicaciones más. Sin embargo, no siempre es así.
Para la Dra. Neus Muñoz, médica especialista en medicina interna, ese discurso no solo es incompleto, sino totalmente injusto para miles de pacientes. “Veía mujeres válidas, trabajadoras, madres y luchadoras que llegaban a la consulta derrotadas por su propio cuerpo”, asegura. Mujeres que seguían haciendo lo mismo de siempre —o incluso redoblando esfuerzos por cuidarse— y, aun así, no entendían qué estaba pasando. “No dormían bien, se encontraban cansadas, aumentaban de peso sin explicación y sentían que ya no eran ellas mismas”.

Ese fue el punto de partida que llevó a la doctora a mirar más allá del abordaje clásico y a especializarse en una etapa todavía poco atendida: la perimenopausia. Una fase de transición que puede empezar a partir de los 40 años y prolongarse durante años antes de la menopausia, marcada por el descenso progresivo de estrógenos y progesterona y por cambios profundos en el metabolismo.
“La medicina está muy centrada en la menopausia, cuando llevas doce meses sin menstruación, pero nadie avisa a las mujeres de todo lo que puede empezar mucho antes”, señala. Insomnio, aumento de grasa abdominal, resistencia a la insulina, irritabilidad o pérdida de masa muscular no son fallos personales, sino procesos biológicos.
El problema no es la edad, sino cómo se aborda un cambio biológico que afecta a la salud
Con esa idea la doctora empezó a formarse en medicina integrativa, nutrición antiinflamatoria, menopausia y perimenopausia, combinando ese conocimiento con su experiencia como internista. Durante más de cuatro años ha aplicado este enfoque en consulta privada hasta dar el paso de estructurarlo en un programa integral online de seis meses de duración. “No se trata solo de perder peso, sino de recuperar la salud y la energía”, defiende. El programa está dirigido a mujeres en perimenopausia y menopausia y parte de una evaluación médica completa que tiene en cuenta tanto el estado hormonal como los factores de riesgo cardiovascular, muy ligados a esta etapa vital.
El abordaje se apoya en cuatro pilares. El primero es la nutrición, entendida no como una dieta restrictiva, sino como un plan personalizado y sostenible. “No hago contar calorías ni prohibiciones. Enseño a comer”, afirma. Para ello, utiliza un software que permite diseñar planes nutricionales adaptados a cada paciente, teniendo en cuenta gustos, intolerancias, patologías previas y estilo de vida. El sistema genera recetas con los alimentos favoritos de cada mujer y se ajusta según su actividad física. “El objetivo es que puedan vivir y ser felices. Si un día se comen un donut, no pasa nada. Lo importante es el equilibrio a lo largo del tiempo”, sostiene, alejándose de la cultura de la culpa y del efecto rebote.

Ejercicio, suplementación y tratamiento médico
El segundo pilar es el ejercicio, siempre adaptado a la realidad de cada paciente. “La mayoría me dice que no tiene tiempo”, cuenta. Por eso propone rutinas realistas, de 15 minutos diarios en casa, combinando fuerza y cardio. Una estrategia clave para activar el metabolismo y prevenir la pérdida de masa muscular y ósea, uno de los grandes riesgos de esta etapa.
El tercer eje es la suplementación abordada desde el conocimiento médico. “Ahora todo el mundo se suplementa, pero sin saber qué, cuánto ni cuándo”, advierte. Cada pauta se prescribe de forma individualizada y con base científica, evitando el consumo indiscriminado de suplementos que pueden ser ineficaces o incluso perjudiciales.
El cuarto pilar es el tratamiento médico. Como internista, Muñoz ajusta o reduce medicación para hipertensión, colesterol, diabetes o hígado graso a medida que mejoran los hábitos. En algunos casos utiliza fármacos como los GLP-1 para ayudar a controlar la ansiedad por la comida o terapia hormonal sustitutiva, siempre con seguimiento estrecho y criterios médicos. “No hay soluciones mágicas. Son herramientas para facilitar el cambio de hábitos”, subraya.

Aunque muchas pacientes llegan a consulta con el peso como principal preocupación, el cambio aparece de otras formas. “La frase que más escucho al terminar el programa es: ya duermo bien y me he reencontrado conmigo misma”, explica. Para la doctora, recuperar energía, dormir sin despertarse de madrugada y volver a sentirse capaz es el verdadero indicador de éxito.
El programa se realiza íntegramente online, lo que permite llegar a mujeres de toda España, con edades que van desde los 40 años hasta los más de 70. “Nunca es tarde para cuidarse”, insiste. “Muchas cosas que nos pasan no son culpa nuestra. Son cambios biológicos y tienen solución”.
De cara al futuro, Muñoz quiere seguir ampliando el alcance del programa y dar un paso más en la divulgación. Entre sus planes está escribir un libro que ayude a difundir, de forma clara y accesible, qué ocurre en esta etapa vital. “Hace falta mucha más pedagogía. Las mujeres no están locas ni exageran: su cuerpo está cambiando y merece atención”.
Lecciones de Vanguardia
“Hay que ser valiente y confiar en el valor de lo que sabes hacer. Si tuviera que señalar una lección, sería no haberme atrevido antes”.
