El pulso global late hoy entre el artificio y la crudeza. Mientras el Carnaval estalla en Niza y Río bajo el asombro de los zancos, la tradición de «La Señalada» resiste en la estepa argentina. Sin embargo, la realidad no da tregua: Odesa amanece bajo el fuego ruso y Trump sacude el tablero ambiental desde la Casa Blanca.
En las calles, el clamor es protagonista. De la lucha por la amnistía en Caracas a las protestas sociales en México y las urnas de Bangladesh, la libertad se negocia palmo a palmo. Del vértigo olímpico en Livigno al rugido de Hamilton en Ferrari y el glamur de Nueva York, la humanidad escribe una epopeya vertiginosa donde la gloria, el drama y el cambio convergen sin aliento.


































