Los dardos de Marta Luisa de Noruega en su documental: “Ser incomprendida es muy duro”
En Netflix
La princesa y su marido, el chamán Durek Verrett, hablan de cómo han tenido que luchar para sacar adelante su relación

Durek Verrett y Marta Luisa en un fotograma del documental

Este martes Netflix estrena Realeza rebelde: una insólita historia de amor, un documental protagonizado por Marta Luisa de Noruega y su marido, el chamán estadounidense Durek Verret, en el que desgranan, durante una hora y cuarenta minutos, su relación. Una de las primeras frases que suelta la princesa es: “Ser incomprendida es muy duro. Y esa ha sido la historia de mi vida”.
La producción, dirigida por Rebecca Chaiklin, pone sobre la mesa las polémicas más sonadas, la presión mediática, la mala relación con la familia real y cómo los protagonistas se han enfrentado a ello.

La primogénita de los reyes Harald y Sonia de Noruega, que nació en Oslo en 1971 y creció bajo el entorno tradicional de la realeza, arremete contra su pasado: “De pequeña tenía mucha ropa que era incómoda, tenía que sentarme y comer adecuadamente. Odiaba estar en ese tipo de ambientes. Ahí es cuando empecé a darme cuenta: era totalmente diferente al resto de mi familia”.
Y sigue explicando el calvario de su vida: “Todo el mundo crece creyendo que ser princesa es lo más increíble. Aunque he experimentado cosas geniales, he estado perseguida toda la vida. Fue peor cuando empezaron a perseguir a mis novios, era muy intrusivo. Nadie puede entender lo que se siente hasta que les ocurre a ellos”, explica Marta Luisa.
Cuando fue creciendo se inclinó por caminos alternativos y espirituales. Fue así como se formó en habilidades psicológicas y de sanación. En el 2018, después de divorciarse del escritor Ari Behn, con quien tuvo tres hijas, llegó a su vida Durek Verret. Una amiga común pensó que “estaban hechos el uno para el otro” y Marta Luisa le empezó a mandar mensajes: “No quería conocer a nadie, así que la ignoraba. Estaba soltero, pero tenía amigos con derechos”, explica el chamán.
Pero una frase de la princesa lo cambió todo: “Yo ya te conozco”. “En el momento en el que la dijo, vi mi pasado en Egipto y me vi en el trono junto a ella. Pensé: ‘Te he encontrado, mi amor”, manifiesta mirando a cámara. Verret asegura que fue faraón en el antiguo Egipto y que regresó a la vida después de morir.

Sólo unos pocos amigos de la pareja aparecen en el documental; en cambio, ningún miembro de la familia real. Una de las mejores amigas de la princesa, Elisabeth Braten: “Cuando me hablaba de él, tenía como estrellas en los ojos”. Tras ocho meses de noviazgo, Marta Luisa decidió que era el momento de que su pareja conociera a la familia real noruega.
Sólo le dio un consejo: “Sé tú mismo”. Y el chamán eso hizo. Se presentó a la cita con los reyes Harald y Sonia con un kimono y botas de cowboy. “Cuando les conocí, se quedaron mirándome y hubo un silencio incómodo. No tenía ni idea de que tenía que llevar un traje. Marta me dijo que fuese yo mismo. Todo lo que hice fue incorrecto. No fue como: ‘Bienvenido a la familia. Te queremos’. Fue un: ‘¿Por qué estás con este hombre’. Fue raro entrar en su vida, todo tan superficial”, desvela Durek sobre ese primer encuentro.
Verret asegura que fue faraón en el antiguo Egipto y que regresó a la vida después de morir
En el 2022 anunciaron su compromiso en redes sociales. “Quería proponérselo desde hacía mucho tiempo, pero quería estar seguro de que contaba con el apoyo familiar. Solicité [a los reyes] una reunión para pedirles la mano. Sabía que estaban juzgando cada cosa que decía, pero les dije que así era el amor verdadero”. En ese momento las críticas arreciaron: “La gente fue mucho más dura. A partir de entonces era real para ellos. La familia real se cree que puede controlarlo todo. Me decían que estaba destrozándola, que utilizaba magia negra. La familia real no llamó a la prensa para decir nada bueno sobre mí”, denuncia.
El chamán desvela un episodio de racismo que vivió en su propia piel. “Cuando Enrique y Meghan dieron esa entrevista con Oprah [Winfrey], recibí un mensaje del rey preguntándome si sentía que me habían tratado de la misma manera. Cuando le dije que sí, me dijo que necesitábamos una reunión familiar”, explica. “Mi familia me dijo: ‘Ellos no quieren una reunión porque no te quieran tratar de esa manera, quieren tener una reunión porque tienen miedo de que tú seas el siguiente en Oprah’. Seamos realistas...”, añade. En esa reunión Verret les dijo que tenían que ver que ella le quería y ellos la querían a ella. ”‘¿Por qué no nos protegéis?’”, les espetó.

Tras anunciar su compromiso, la princesa renunció a sus funciones reales para evitar el conflicto de intereses entre su negocio espiritual y los compromisos oficiales. “Tuvimos muchas conversaciones. En todas llegamos al mismo punto: no estaba funcionando ni para ellos ni para nosotros. No tengo un rol oficial, ni voy a galas o cenas de Estado. Ha sido difícil, pero es lo que todo el mundo quería. Soy buena en aceptar cosas que no puedo cambiar”.
En el documental, la pareja también hace frente al estado de salud del chamán. Trasplantado de un riñón hace años, ahora está en lista de espera para recibir otro riñón. “Está mucho más débil de lo que estaba antes. La lista para el trasplante es de 10 años. Me he hecho la prueba para donarle un riñón, pero yo no soy compatible. Solo rezo para que reciba un trasplante a tiempo. Dicen que puedes estar en diálisis entre 5 y 10 años antes de morir, antes de que tu corazón se rinda. Todavía sigue adelante, aunque es como si su cuerpo no quisiera. Es sorprendente lo que consigue hacer, aunque esté muy enfermo”, detalla la princesa. Su marido prosigue: “Estar en diálisis es como una prisión. Vas tres veces a la semana, te sientas en una silla durante cuatro horas. No tienes opción. Eres más vulnerable a los ataques de corazón, estoy empezando a tener dolores en mi brazo y en mi pecho”.
En la última parte del documental se abordan los preparativos de la boda y la ceremonia, celebrada el 31 de agosto del 2024. La fiesta, que reunió a 350 invitados bajo una carpa en el fiordo Geiranger, fue captada solo para Netflix y la revista ¡Hello!. En esos momentos, regresaron las críticas hacia él. “He cometido errores. Pero estaban metiéndose donde podían para intentar atacarme desde todos los ángulos. La prensa quería demostrar que soy un estafador, malo y oscuro”, recalca. “Y pagan muy bien”, responde su mujer en referencia a que hay quienes hablan por dinero.

