Quequé deja la Ser tras su parodia de Nacho Abad sobre la cobertura del accidente de Adamuz
Decisión temporal
El humorista se defiende recalcando que, desde su equipo, “nos centramos en hacer comedia con lo que había alrededor de la desgracia, y quien sostenga que le faltamos al respeto a las víctimas, está mintiendo”

Héctor de Miguel, Quequé, en el programa donde bromeó sobre el Valle de los Caídos

El humorista y presentador Héctor de Miguel, más conocido como Quequé, ha anunciado su marcha del programa Hora Veintipico de la cadena SER. “Ha llegado el momento de parar”, ha afirmado el cómico en un comunicado en su cuenta de Instagram, en el que argumenta que “el cuerpo me lo pedía y la mente disimulaba”.
De Miguel señala que la decisión la toma después de “lo acontecido en las últimas horas precipita una decisión que, quien me sufrió lo sabe, llevaba tiempo barruntando”. La renuncia se produce tras la parodia que realizó el cómico de Nacho Abad, presentador de En boca de todos de Cuatro. En el gag, Quequé satirizaba sobre la cobertura del presentador sobre el accidente de trenes en Adamuz, Córdoba, en el que murieron 45 personas.
“La última semana fue difícil y decidimos sacar adelante unos programas de los que estoy muy orgulloso”, recalca. Además, Quequé se defiende recalcando que, desde su equipo, “nos centramos en hacer comedia con lo que había alrededor de la desgracia, y quien sostenga que le faltamos al respeto a las víctimas de los accidentes ferroviarios, simplemente está mintiendo”.
“Si la parodia del inefable escoció, fue porque el dardo hizo diana. No fue nuestro programa el que mostró imágenes truculentas para aumentar unas décimas el share ni quien fomenta la desinformación y el conflicto a diario a base de debates maniqueos”, recalca.
El presentador agradece a la Cadena SER “el apoyo durante todos estos años”. Además, tras dar las gracias a compañeros y responsables de la cadena, Héctor de Miguel da las gracias a “los que habéis estado ahí en algún momento de mi alocada trayectoria durante estos 25 años. En los bares, en las salas, en los teatros, en la TV, en la radio, en las redes... En las buenas y en las malas”. “Lograsteis que un muchachito de Salamanca sin estudios ni padrinos cumpliera su sueño de trabajar poco y madrugar lo menos posible. Estoy en deuda con vosotrxs”. “Tengo que descansar un rato y luego ya veremos”, concluye.