La actriz Natasha Lyonne (Orange Is the New Black), con 46 años, acerca de su reincidencia en las dependencias: “Estamos tan enfermos como nuestros secretos”
Se sincera
La actriz norteamericana enfrentó problemas de dependencia a lo largo de la década de 2000 tras su triunfo en el filme 'American Pie'

Natasha Lyonne

Natasha Lyonne se ha consolidado como una de las intérpretes más célebres de los últimos tiempos debido a su actuación en producciones de gran éxito como Orange Is the New Black o Russian Doll. Inició su andadura profesional con apenas seis años, un recorrido que asimismo le ha provocado diversos efectos perjudiciales en su bienestar psicológico y corporal.
Desde un comienzo, se mostró sumamente honesta al referirse a sus conflictos con las adicciones, que se iniciaron en los años 2000 a raíz del gran triunfo de American Pie. Tras conseguir superar aquel periodo y permanecer equilibrada por largo tiempo, ha sido recientemente cuando ha reconocido haber pasado por una recaída.

Luego de conservar su sobriedad por casi diez años, Natasha Lyonne ha conversado abiertamente sobre esta etapa de sanación que ella percibe como algo que dura “toda la vida”. Se ha mostrado honesta acerca de las dificultades que aún atraviesa y que se mantendrán en el futuro, aceptando sin tapujos su realidad vigente.
“Si alguien está pasando por momentos difíciles, recuerde que no está solo. Agradecido por el amor y por tener los pies bien puestos en la tierra” ha expresado por medio de sus plataformas sociales, donde asimismo ha confirmado que “por el bebé Bambo” se realizará, respecto a la obra fílmica que desarrolla actualmente para los meses venideros.
Dicha admisión tuvo lugar apenas unas semanas después de su paso por la ceremonia de los Globos de Oro 2026, donde obtuvo una nominación a Mejor actriz de serie de televisión por su labor en Poker Face. Y es que, aun mostrándose de forma espléndida, sabe perfectamente que su proceso de mejoría es un esfuerzo de largo recorrido que la seguirá siempre.
“Sean honestos, amigos. Estamos tan enfermos como nuestros secretos. Si hoy nadie te lo ha dicho: te quiero. No importa lo lejos que hayamos caído, nuestra experiencia puede servir para ayudar a otra persona. Sigan adelante, chicos. No se rindan antes de que llegue el milagro. Empapelen su mente de amor. Lo demás es solo ruido y tonterías”, ha comunicado a su audiencia, revelando pormenores adicionales sobre el asunto.
Natasha Lyonne debió someterse a una intervención de corazón abierto como consecuencia de sus problemas de adicción.
Ya en otras ocasiones Natasha Lyonne ha relatado con franqueza lo que ella define como una “espiral de adicción” que le ha ocasionado variados inconvenientes médicos. No obstante, su percance más crítico tuvo lugar en 2012, cuando requirió una operación a corazón abierto para corregir las lesiones derivadas de una seria infección cardíaca.
Una etapa complicada sobre la cual prefirió profundizar y con la que pretendió visibilizar que se encontraba “prácticamente muerta”. A partir de ese instante, ha buscado el apoyo de especialistas con el fin de evitar repetir una vivencia parecida, a pesar de los posibles retrocesos que surjan a medida que transcurren los años.