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Pau Sabaté, experto en marca personal: “Buenafuente no desapareció sin dar explicaciones, dijo con claridad por qué se detenía y eso refuerza su profesionalidad”

Una pausa necesaria

El especialista ha analizado cómo puede afectar el parón de Andreu Buenafuente a su marca personal

Andreu Buenafuente

Andreu Buenafuente

RTVE

Andreu Buenafuente ha sido, durante décadas, una de las voces más reconocibles de la televisión y el humor en España. Su carrera, marcada por un ingenio ácido y una capacidad única para conectar con la audiencia, ha transitado desde los escenarios de monólogos hasta la dirección de programas que han definido la comedia televisiva. No obstante, incluso las figuras de su talla necesitan parar.

A pocas semanas de cerrar año y tras anunciarse que él y Sílvia Abril presentarían las Campanadas de TVE, Buenafuente tomó una decisión sorprendente: hacer una pausa en su actividad profesional por “exceso de carga laboral y por prescripción médica”. Una determinación que ha generado conversación, pero que también ha replanteado su presencia pública.

Andreu Buenafuente comunicó que necesitaba parar
Andreu Buenafuente comunicó que necesitaba pararRTVE

Pau Sabaté, experto en marca personal y marketing, analiza cómo esta decisión permite a Buenafuente reconfigurar su identidad como figura pública. “La decisión de Andreu Buenafuente de hacer una pausa profesional, que incluyó no presentar las Campanadas, sorprendió a más de uno. Y es que, en un medio como la televisión, donde estar siempre presente es casi una regla, detenerse sigue viéndose como algo poco habitual. Pero eso no significa debilidad”, explica.

Su ausencia no se interpretó como una retirada ni como un contratiempo

Sabaté sobre la parada de Andreu Buenafuente

Tras décadas de trayectoria, “Buenafuente se encuentra en un punto en el que el reconocimiento es total” y su imagen está “muy bien definida y tiene una conexión estable con su audiencia, su nombre se asocia con credibilidad, buen criterio y un estilo de humor muy característico”. Esta base sólida permitió que su ausencia no causara un gran revuelo: “Su ausencia no se interpretó como una retirada ni como un contratiempo, sino como una elección personal motivada por algo muy claro, cuidar su salud tras un periodo de gran exigencia laboral”.

Confianza y coherencia como pilares de su imagen

Parte del respeto que ha cosechado Buenafuente se debe a la confianza que ha transmitido a sus seguidores. “El público tiende a aceptar mejor las decisiones de las personas que percibe como coherentes y auténticas. Y, en este caso, Buenafuente no desapareció sin dar explicaciones, explicó con claridad por qué se detenía, sin exageraciones, y precisamente esa manera de comunicar transmite madurez y refuerza su profesionalidad”, afirma Sabaté.

Al conocer sus motivos, “lejos de generar críticas, la mayoría respondió con comprensión y apoyo, y eso deja claro que el vínculo entre Buenafuente y su público es fuerte, y que su imagen no se sostiene únicamente en la presencia constante, sino en una relación construida a lo largo de los años”, analiza el experto. “Cuando una figura pública puede ausentarse sin perder credibilidad, es señal de que su posición está muy bien fundamentada”, añade el experto.

Andreu Buenafuente lleva varias décadas en la televisión
Andreu Buenafuente lleva varias décadas en la televisiónRTVE

Incluso faltar a un evento tan simbólico como las Campanadas no supuso “una pérdida de visibilidad” porque “en figuras tan consolidadas, la relevancia no depende de una sola aparición, por muy mediática que sea”, subraya Pau. “Buenafuente no necesita ese momento en pantalla para seguir presente en la mente del público, su trayectoria pesa más que una fecha concreta en el calendario televisivo”, insiste. Y cuando una figura pública “puede ausentarse sin perder credibilidad, es señal de que su posición está muy bien fundamentada”.

Proteger la carrera a largo plazo

Ser una figura consolidada también permite gestionar la carrera con perspectiva. “Hay que tener en cuenta el desgaste que implica mantenerse siempre en primera línea”, expresa el especialista. Profesionales del sector “acaban pagando un precio alto por no saber frenar a tiempo”. Es por eso que, “desde esta perspectiva, hacer una pausa puede verse como una manera de proteger su carrera a largo plazo, detenerse antes de que el cansancio se haga evidente ante las cámaras es una decisión inteligente”, aplaude.

Cierto es que, en el caso de Buenafuente, “no hablamos de alguien que necesite reinventarse”, puesto que “su imagen está más que establecida y goza de un amplio reconocimiento, tanto del público como del sector”. De ahí que “esta pausa no se interpreta como un debilitamiento de su marca personal. Al contrario, refuerza la idea de un profesional que sabe gestionar su carrera con inteligencia y visión de futuro”, asegura Pau.

A esto se suma que, cuando regrese, lo hará con una perspectiva renovada. “Volver después de una pausa suele generar más interés que seguir apareciendo sin descanso, y no porque sea una estrategia, sino porque el público valora que alguien regrese con energía renovada. En cambio, mantenerse por inercia a menudo pasa desapercibido”, apunta Sabaté.

En definitiva, “en un contexto en el que cada vez se habla más de salud mental y de poner límites al trabajo, decisiones como esta conectan con mucha sensibilidad”, afirma el profesional. En el caso de Buenafuente, se demuestra que incluso figuras tan consolidadas pueden marcar un precedente. “Se trata de normalizar algo que, durante mucho tiempo, estuvo mal visto en el mundo mediático, la necesidad de detenerse cuando es necesario”, concluye.