Los hombres que lograron escapar de la muerte en Buchenwald
Entre libros
El escritor francés Grégory Cingal relata en 'Los últimos de la lista' la historia auténtica de tres oficiales aliados que lograron sobrevivir en uno de los mayores recintos del Tercer Reich “gracias” debido al tifus.

Entrada al campo de concentración nazi de Buchenwald.
¿Por qué yo?”, se cuestionó Stéphane Hessel (1917-2013) durante el resto de su extensa vida. ¿Por qué el futuro diplomático y activista francés, autor del famoso manifiesto ¡Indignaos! (Indigène, 2010; Destino, 2020), resultó ser uno de los tres presos seleccionados para escapar entre 37 oficiales de inteligencia aliados condenados a muerte en el campo de concentración de Buchenwald en 1944?
En Los últimos de la lista, el escritor y archivista Grégory Cingal relata la historia de esos tres oficiales (junto con Hessel, Forest Yeo-Thomas, enviado especial de Churchill como enlace con los líderes de la Resistencia francesa, y Harry Peulevé, especialista en espionaje y sabotaje), quienes lograron sobrevivir gracias a una mezcla de fortuna, solidaridad clandestina y complicidades moralmente problemáticas.

Es la célebre “zona gris” de la que hablaba Primo Levi: un ámbito de ambigüedad moral diseñado intencionadamente por las SS al otorgar fragmentos de autoridad a ciertos prisioneros. En Buchenwald, esa autogestión interna, con kapos, jefes de bloque y personal encargado de tareas técnicas, facilitó tanto la formación de redes de apoyo como la proliferación de abusos. En este caso resultó fundamental: sin una sección dedicada a la experimentación médica con vacunas contra el tifus usando prisioneros, en la que otros prisioneros eran forzados a colaborar, esos tres detenidos no habrían logrado escapar de la manera en que lo hicieron.
La única grieta
Como experimentado archivista, Cingal gestiona un amplio conjunto de fuentes documentales. Su destreza consiste en integrarlas con fluidez en una narrativa que avanza casi como un thriller. A partir de la odisea de esos tres prisioneros, el libro dibuja un retrato de la horripilante vida diaria en Buchenwald, uno de los mayores campos de concentración y trabajo forzado del Tercer Reich. El complejo albergó una inmensa diversidad de deportados: presos políticos, prisioneros de guerra, judíos, resistientes franceses, delincuentes comunes, testigos de Jehová, homosexuales, mujeres forzadas a la prostitución…
Esa pluralidad transformó Buchenwald en un entorno sumamente intrincado en lo referente a rangos y coaliciones internas. Los últimos de la lista muestra con precisión cómo ese tejido, surgido del temor y la voluntad de subsistir, podía funcionar simultáneamente como un medio de sometimiento y como el único resquicio posible para preservar la existencia.
Los últimos de la lista
Grégory Cingal
Barcelona: Tusquets, 2025
304 pp. 21 € (papel) / 11,99 € (digital)
