Los 3 hábitos de los hombres “propios de la edad” que pueden ser síntoma de problemas de próstata, según la fisioterapeuta Cristina Cucalon
Longevity
Muchos hombres normalizan ciertos cambios en la micción, el descanso o la sexualidad, pero la experta advierte que no deberían ignorarse

La fisioterapeuta del Vall d'Hebron ahonda en los problemas de próstata en su entrevista

La salud íntima masculina continúa rodeada de silencios y mitos. Muchos hombres asumen que ciertos cambios en la micción, el descanso o la sexualidad son simplemente parte del envejecimiento. Sin embargo, algunos de estos síntomas pueden ser señales de alerta de problemas de próstata o disfunciones del suelo pélvico que conviene evaluar a tiempo.
Cristina Cucalon, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y psicóloga en la unidad de suelo pélvico del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, advierte de que muchos hombres normalizan síntomas que no deberían ignorarse. Tal como explicó la experta a Guyana Guardian, estas alteraciones suelen atribuirse a la edad, cuando en realidad pueden indicar que algo no funciona correctamente en la próstata o en el sistema urinario.
Levantarse varias veces por la noche para orinar, un posible síntoma de problemas en la próstata

Uno de los síntomas más frecuentes que muchos hombres consideran normal es despertarse varias veces durante la noche para ir al baño. Este fenómeno, conocido como nicturia, puede estar relacionado con cambios en la próstata.
Tal como explicó Cucalon a Guyana Guardian, con la edad es habitual que la próstata aumente de tamaño. Debido a su posición anatómica, este crecimiento puede comprimir la uretra, el conducto por el que sale la orina desde la vejiga. Como consecuencia, el vaciado se vuelve más difícil y la vejiga tiene que trabajar más para expulsar la orina. Cuando este esfuerzo se mantiene en el tiempo, la vejiga puede volverse más reactiva, lo que provoca una necesidad urgente y frecuente de orinar.
En condiciones normales, levantarse una vez por la noche puede entrar dentro de lo habitual. Sin embargo, la especialista advierte de que superar las dos micciones nocturnas de forma habitual debería ser motivo de consulta médica. “Si vas al baño más de dos veces por la noche es señal de alerta y motivo para consultar”, subraya.
Dificultad para orinar o sensación de vaciado incompleto
Otro síntoma que a menudo se minimiza es la dificultad para iniciar la micción o la sensación de no haber vaciado completamente la vejiga. Cuando la próstata comprime la uretra se produce una resistencia al flujo de la orina, por lo que la vejiga debe hacer más fuerza para expulsarla. Con el tiempo, esto puede derivar en síntomas como urgencia urinaria, aumento de la frecuencia con la que se va al baño o incluso disuria, es decir, dolor o escozor al orinar.

Estos signos forman parte de los llamados síntomas del tracto urinario inferior, que con frecuencia se asocian a la hiperplasia benigna de próstata. Según la Asociación Española de Urología, esta afección afecta aproximadamente al 50 % de los hombres mayores de 50 años y hasta al 80 % de los mayores de 80, lo que explica su elevada prevalencia.
Pérdidas de orina o estreñimiento persistente
Un tercer síntoma que muchos hombres restan importancia es la pérdida involuntaria de orina o el estreñimiento crónico. Cucalon insiste en que ninguna de estas situaciones debería normalizarse. “No es normal que se escape la orina en ninguna circunstancia y, además, es tratable”, explica la fisioterapeuta a Guyana Guardian. La incontinencia puede estar relacionada con disfunciones del suelo pélvico, pero también con alteraciones urinarias asociadas a la próstata.
El estreñimiento, por su parte, también puede ser una señal relevante. La especialista señala que una pauta defecatoria irregular se ha normalizado socialmente, aunque puede estar vinculada a problemas de coordinación del suelo pélvico o a otros trastornos que conviene valorar.
Hábitos de vida que influyen en la salud pélvica
Más allá de la edad, el estilo de vida también desempeña un papel importante en la salud prostática y del suelo pélvico. El tabaco, por ejemplo, puede favorecer la tos crónica y aumentar la presión dentro del abdomen, lo que sobrecarga el suelo pélvico. “Si esta presión no se gestiona adecuadamente, se dirige hacia abajo y puede debilitarlo con el tiempo”, explica Cucalon. Asimismo, el sobrepeso y el sedentarismo actúan de manera similar, ya que aumentan la presión abdominal y pueden alterar la postura corporal, lo que acaba repercutiendo en esta zona.
Romper el tabú para detectar los problemas a tiempo
Para la especialista, uno de los principales obstáculos sigue siendo el tabú que rodea a estas cuestiones, haciendo que muchos hombres retrasen la consulta médica. Sin embargo, identificar estos síntomas de forma temprana puede marcar la diferencia. Tal como subraya Cucalon, muchas de estas alteraciones tienen tratamiento y pueden abordarse de manera eficaz si se detectan a tiempo. La clave, concluye, es dejar de asumir que todo forma parte de la edad y empezar a escuchar las señales de nuestro cuerpo.

