Ucrania aceptaría no pedir la entrada en la OTAN a cambio de altas garantías de seguridad frente a Rusia
Guerra en Europa
Zelenski habla con los emisarios de Trump en Berlín en busca de salvaguardas “sólidas y vinculantes” para que, si hay alto el fuego y luego paz, Putin no ose repetir la agresión

El estadounidense Steve Witfkoff y el ucraniano Volodímir Zelenski, saludándose ante la mirada del canciller alemán, Friedrich Merz, el 14 de diciembre en Berlín

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, expresó este domingo la disposición de su país a abandonar por ahora la aspiración a ingresar en la OTAN a cambio de garantías de seguridad “sólidas y vinculantes” por parte de Occidente, según dijo en un chat de Whatsapp con periodistas antes de aterrizar en Berlín, donde anoche se reunió con Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, y con Jared Kushner, yerno de Trump.
El canciller de Alemania, Friedrich Merz, ejerció de anfitrión en la Cancillería, y el lunes él y Zelenski protagonizarán actos en la capital alemana y tendrán una cita luego con líderes europeos, de la UE y de la OTAN.
En un giro significativo desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero del 2022, Kyiv abre la puerta a archivar por ahora sus ambiciones respecto a la OTAN para intentar destrabar las negociaciones con Rusia sobre el plan de paz y el alto el fuego. “Estas garantías de seguridad son una oportunidad para prevenir otra oleada de agresión rusa, y esto ya es un compromiso por nuestra parte”, arguyó Zelenski. El presidente ruso, Vladímir Putin, no quiere ni oír mencionar que Ucrania pueda ser miembro de la Alianza Atlántica.

Zelenski argumentó en el chat de periodistas que, visto que Estados Unidos y algunos países europeos rechazan la candidatura ucraniana a sumarse a la OTAN, Kyiv espera que Occidente ofrezca como alternativa un conjunto de garantías “tipo artículo 5” del Tratado de la OTAN. Este artículo dice que “un ataque armado contra una o más de ellas [las naciones signatarias], que tenga lugar en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido contra todas ellas”.
Pese a la potencia semántica de su redactado, el artículo 5 fue concebido como elemento disuasorio más que como mecanismo de respuesta militar, y ha sido utilizado solo una vez: lo invocó Estados Unidos en el 2001 tras los ataques terroristas del 11-S.
Zelenski considera que las garantías de seguridad “sólidas y vinculantes” deben venir de Estados Unidos, socios europeos y otros países del G-7, según afirmó antes de aterrizar en Berlín. Un alto funcionario de Washington declaró al medio estadounidense Axios que la Administración Trump está dispuesta a dar a Kyiv una garantía basada en el artículo 5, que sería aprobada por el Congreso y tendría carácter legalmente vinculante, todo ello a cambio de que Ucrania ceda territorio.
El líder ucraniano recordó el domingo en el chat de prensa que Washington Unidos había planteado que Ucrania se retire de Donetsk y de que se cree allí una “zona económica libre” –que Moscú llama “zona desmilitarizada”-, una propuesta que rechazó por impracticable. “No lo considero justo, porque ¿quién gestionará esta zona económica?”, dijo. Y pllanteó: “Si las tropas ucranianas se retiran entre 5 y 10 kilómetros, por ejemplo, ¿por qué las tropas rusas no se retiran la misma distancia retrocediendo en los territorios ocupados?”.
Zelenski insiste en la no retirada ucraniana del Donbass y aboga, como los europeos, por congelar el frente. Ucrania ha perdido casi todo Luhansk y controla menos de un 25% del territorio de Donetsk, donde el ejército ruso avanza de modo lento pero constante.