Rutte evita salir en defensa de Dinamarca: “La seguridad del Ártico es una prioridad”
El nuevo orden internacional
El secretario general de la OTAN asegura que los aliados trabajan en los “próximos pasos” para proteger este territorio

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, finalmente ha roto su silencio sobre los intentos del presidente de EE.UU., Donald Trump, de tomar Groenlandia –un territorio autónomo danés– aunque sea por la fuerza. Sin embargo, su primera respuesta pública no habrá gustado en Copenhague: el exprimer ministro neerlandés ha evitado criticar al magnate estadounidense y expresar su plena solidaridad con Dinamarca, uno de los países fundadores de la Alianza Atlántica.

El jefe de la OTAN no ha tenido más remedio que abordar el asunto en una rueda de prensa en Zagreb, donde se ha reunido con el primer ministro croata, Andrej Plenkovic. Rutte, entre la espada y la pared, ha insistido en la necesidad de proteger la seguridad del Ártico y ha dicho que los aliados trabajan en los próximos pasos para asegurar esta “prioridad”, pero sin hablar directamente de la disputa ni de las amenazas de Trump de tomar la isla. El magnate ha prometido hacer algo en el territorio autónomo danés, “por las buenas o por las malas”, envalentonado por el éxito de su operación militar en Venezuela.
Sintonía
El holandés vuelve a aplaudir a Trump por elevar el objetivo del gasto militar al 5%
Preguntado por Groenlandia en esta rueda de prensa en Croacia, y junto a un primer ministro que no se ha mordido la lengua en salir en defensa de la premier danesa Mette Frederiksen, el jefe de la OTAN ha asegurado que “todos los aliados” coinciden en la importancia de la seguridad del Ártico y ha afirmado que su función como secretario general es garantizar que “toda la Alianza sea lo más segura posible”. “Aplaudo el hecho de que nuestros colegas que limitan con el Ártico se hayan unido, hayan trabajado juntos y hayan decidido involucrar cada vez más a la OTAN”, ha sostenido, en referencia a las conversaciones para establecer una misión allí, tal y como han planteado Alemania y el Reino Unido.
El holandés también ha informado que ahora debaten cómo dar “un seguimiento práctico a esas conversaciones” para lograr, de forma “colectiva”, “que el Ártico siga siendo seguro”. “Todos estamos de acuerdo en que esa debe ser una prioridad”, ha remarcado.
El jefe de la OTAN ha vuelto a mostrarse adulador con Trump, a quien aplaudió, una vez más, por lograr elevar el objetivo del gasto militar al 5% del Producto Interior Bruto (PIB) en la última cumbre de la OTAN en La Haya. A su juicio, Trump es alguien que está “está haciendo cosas buenas para la OTAN al empujarnos a todos a gastar más para igualar lo que gasta EE.UU.”, ha destacado Rutte, quien ha sido muy criticado por sus constantes sus mensajes aduladores al presidente estadounidense.
En la cita de líderes de La Haya no solo aparcó su pasado frugal para convertirse en el más obediente cómplice de EE.UU. En este ímpetu por el desembolso militar, sino que, en un mensaje para desearle buen viaje, imitaba la manera de escribir de Trump y le prometía, en mayúsculas, que Europa pagaría “A LO GRANDE, como debe ser”. Después, entre discursos dedicados a dorar la píldora al magnate, se refirió a él como “papi” (daddy) por su papel en Oriente Medio.
“Cuando aplaudo a alguien, lo hago basándome en hechos, y creo que los hechos están allí”, ha declarado este lunes, preguntado por este modo de acercarse al presidente estadounidense.
Comunicado del Gobierno
Groenlandia quiere que la OTAN se ocupe de la seguridad de la isla
El único momento en que Rutte ha mencionado a Dinamarca durante la rueda de prensa ha sido para celebrar sus inversiones en defensa para defender territorios “como Groenlandia”. Rutte ha ensalzado que los daneses están comprando más cazas F-35 e invertido millones de euros en “material de EE.UU.” Para defender Dinamarca, la OTAN y también Groenlandia. “Estamos trabajando realmente juntos”, ha remarcado, omitiendo cualquier tipo de crisis dentro de la Alianza Atlántica. “Absolutamente, no”, ha respondido, preguntado por si hay una fractura dentro de la Alianza.
“Rutte tiene como prioridad preservar el vínculo transatlántico de Trump. Hay que entender esto”, indicaron fuentes aliadas. Estados Unidos representa dos tercios de la inversión militar de la Alianza, por lo que una de las principales tareas de Rutte es evitar que Trump tenga la tentación de abandonar la Alianza. La retirada de parte de las tropas estadounidenses desplegadas en Rumanía no fue una buena señal.

Sin embargo, es evidente que hay aguas revueltas en la OTAN. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha sido muy clara al advertir que si las intenciones del presidente estadounidense de invadir Groenlandia son serias y EE.UU. Ataca a otro país de la OTAN, es el fin de la organización cuyo principal propósito es disuasorio. “Estoy de acuerdo con la primera ministra danesa en que sería el fin de la OTAN, pero entre la gente también será muy, muy negativo”, comentó a Reuters el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius en una conferencia sobre seguridad celebrada en Suecia, donde recordó que la UE puede ayudar a proporcionar seguridad a Groenlandia en caso de que Dinamarca lo solicite.
El Gobierno groenlandés ha asegurado que quiere que sea la OTAN quien se encargue de la defensa de la isla. “Todos los miembros de la OTAN, incluido EE.UU., tienen un interés común en la defensa de Groenlandia y la coalición de Gobierno de Groenlandia quiere, junto con Dinamarca, que el diálogo sobre la defensa y su desarrollo transcurra mediante la colaboración en la Alianza”, apunta un comunicado del Naalakkersuisut (Gobierno groenlandés).
Hasta ahora, Rutte no había hablado en público sobre el asunto, solo en privado en una conversación el viernes con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en la que abordaron “la importancia del Ártico” para la seguridad de la OTAN, además de las actuales negociaciones para poner fin a la guerra de Ucrania. Rubio será el encargado de abordar la cuestión en una reunión con el ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y la consejera de Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt, que, según el canal danés TV2, será este miércoles en Washington.
“Compartimos las preocupaciones estadounidenses sobre que esa parte de Dinamarca debe estar mejor protegida. Espero que encontremos una solución sencilla dentro de la OTAN”, coincidió el canciller alemán, Friedrich Merz, en unas declaraciones a medios de comunicación alemanes durante su viaje a la India.

