Internacional

El FBI registra la casa de una periodista del 'The Washington Post' en busca de información sobre una filtración

Represión en EE.UU.

La reportera afectada es Hannah Natanson, quien cubre la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para el 'Post' y forma parte de un equipo de periodistas que recibió el Premio Pulitzer en 2022

FILE - An FBI seal is displayed on a podium before a news conference at the field office in Portland, Ore., Jan. 16, 2025. (AP Photo/Jenny Kane, File)

FILE - An FBI seal is displayed on a podium before a news conference at the field office in Portland, Ore., Jan. 16, 2025. (AP Photo/Jenny Kane, File)

Jenny Kane / Ap-LaPresse

La historia cuenta que al afán imperialista le acompaña la fuerza de la represión para acallar a los disidentes. De esto puede dar fe Hannah Natanson, periodista del The Washington Post que el pasado mes publicó un reportaje en primera persona sobre sus meses como “infiltrada” en foros de trabajadores del gobierno donde más de 1.000 fuentes relataron su frustración y quejas contra la administración Trump.

“Todos los procesos internos y las reglas se han ido por la ventana”, confeso el autor de uno de los mensajes. “El desmantelamiento del grupo cibernético (del Departamento de Seguridad Nacional, DHS) y otros grupos de inteligencia en agencias federales nos hace más vulnerables, estamos preocupados por el riesgo que corre ahora nuestra nación”, señaló otro, citados como algunos de los muchos ejemplos.

Natanson recibió esta mañana del miércoles a unos visitantes inesperados en su casa de Virginia. Agentes del FBI realizaron una entrada y registro en su domicilio. Tras inspeccionar su hogar y sus dispositivos, confiscaron su teléfono, dos ordenadores (uno personal y otro del diario) y un reloj  (inteligente) Garmin, desveló el Post.

El Post calificó la medida de “inusual y agresiva”, al señalar que no es habitual que las fuerzas del orden registren domicilios de periodistas en el marco de investigaciones por filtraciones a la prensa.

Los agentes le explicaron que ella no era el objetivo de la investigación. La orden decía que las fuerzas de seguridad están detrás de Aurelio Pérez-Lugones, un administrador de sistemas de Maryland, que dispone de una autorización de seguridad de alto secreto en el Departamento de Defensa  (Guerra) desde el 2002. Le acusan de acceder y llevarse informes clasificados de inteligencia, que fueron hallados en una fiambrera y en el sótano de su residencia, señaló el FBI en una declaración jurada.

Si bien no es inusual la investigación sobre documentos clasificados, la búsqueda en la casa de un reportero supone una escalada en los esfuerzos del ejecutivo de Trump para acabar con las filtraciones.

De inmediato surgió la alarma entre los defensores de la libertad de prensa. “El registro de redacciones y de periodista son característicos de los regímennes antiliberales y nuestra obligación es garantizar que estás prácticas aquí no se normalizan”, replicó Jameel Jafer, de la escuela de Derecho de la Universidad Columbia de Nueva York y director ejecutivo del Knight First Amedment Institute, en referencia a la primera enmienda (libertad de expresión y de credo) de la Constitución de EE.UU.

Expresó además la preocupación por el efecto escalofriante que puede causar en la actividad periodística legítima. “Hay importantes límites en la autoridad del gobierno para desarrollar registros que implican la actividad de la primera enmienda”, añadió

El presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa, Bruce D. Brown, afirmó que “el registro físico de los dispositivos, casas y pertenencias de los periodistas representa algunos de los pasos investigativos más invasivos que las fuerzas de seguridad desarrollan”.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, remarccó que el registró se realizó por un requerimiento del Pentagono. “No toleraremos filtraciones ilegales de información clasificada que, una vez es materia de reportaje, supone un grave riesgo para nuestra seguridad nacional y para los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestro país”, recalcó Bondi en la red X.

La titular del Departamento de Justicia (DOJ), que sostienen se ha convertido en una de las más criticadas por Trump, acusó a Natanson de de “obtener e informar sobre material clasificado y filtrado ilegalmente por un contratista del Departamento de Guerra”.

Según el Post, su reportera no ha sido acusada de ninguna irregularidad y la denuncia penal presentada contra Pérez-Lugones no lo acusa de filtrar información clasificada. 

Natanson está especializada en la información sobre la fuerza laboral del gobierno y ha formado parte de la cobertura más sensible y de más alto perfil durante el primer año del segundo mandato de Trump, especificó su empresa. Fue una de las integrantes del equipo que recibió el Pulitzer en 2022 por su cobertura del asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021, protagonizado por una turba de seguidores del actual mandatario, que perdió los comicios presidenciales de 2020 ante el demócrata Joe Biden (2021-2025)

Bondi no dio nombres en su comunicado, pero matizó que “el filtrador se encuentra actualmente encarcelado”. Peréz-Lugones, a partir de la documentación federal, fue imputado la semana pasada por retener documentos clasificados.

La administración Trump dejó sin efecto la política de la era Biden que limitaba en buena media la autoridad del DOJ para investigar o imputar a reporteros en la persecución de posibles filtraciones.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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