Las concesiones de la OTAN que apaciguaron las amenazas de Trump a Groenlandia
Pacto en la Alianza Atlántica
Las negociaciones con Mark Rutte resultaron en un preacuerdo que compromete a los aliados a reforzar la seguridad en el Ártico, mientras que el republicano ya habla de “acceso total” en la isla

Después de semanas rodeadas de incertidumbre y declaraciones belicistas por parte de la administración Trump respecto a la soberanía de Groenlandia, el Foro de Davos podría haber servido como el escenario en el que apaciguar las aspiraciones expansionistas del líder republicano.

El estadounidense acordó eliminar los aranceles y garantizar que no utilizará la fuerza para anexionarse la isla nórdica, algo que evidentemente conllevará ciertas concesiones europeas y que, de momento, parecen haber sido conducidas por Mark Rutte, el secretario general de la OTAN, en un acuerdo que todavía se está redactando, según indicó Trump el jueves. “Realmente se están negociando ahora, los detalles de todo ello. Pero esencialmente es acceso total. No hay fin, no hay límite de tiempo”, afirmó el líder norteamericano.
La cercanía entre el neerlandés y el presidente estadounidense sugiere que el papel de Rutte ha sido clave para rebajar las tensiones. La voluntad del secretario de la OTAN por “encontrar una solución para Groenlandia” fue revelada por el propio Trump tras filtrar un mensaje privado del secretario, y después de que ambos mantuvieran una conversación telefónica calificada como “muy positiva” por el republicano. Tras su reunión en Davos, el neerlandés puso una solución encima de la mesa con varios puntos principales para contentar a Trump.
Rutte propone amplias concesiones para rebajar la tensión con EE.UU.
Las posibles concesiones pactadas por el líder de la OTAN pasarían por transferir la soberanía sobre la base de Pituffik, en el norte de Groenlandia, por completo a Estados Unidos. Actualmente, Washington tiene importantes poderes en el recinto, pero la oferta de cesión de la soberanía pudo haber influido en el cambio de postura de Trump, según un diplomático europeo citado por el periódico Le Monde. Esta estrategia es parecida al modelo de Guantánamo, la base naval otorgada a Estados Unidos por el Gobierno cubano el año 1902.
Según The New York Times, Dinamarca también podría ceder partes de su territorio a Estados Unidos para el establecimiento de nuevas bases militares bajo soberanía estadounidense, algo que pese a estar sobre la mesa todavía debe ser aceptado por daneses y groenlandeses.
El preacuerdo permitiría a Trump intervenir en las inversiones en Groenlandia
Portavoces de la OTAN también indicaron que Rutte pudo sugerir un marco de condiciones más amplio, como la asunción de compromisos para garantizar que Rusia y China no tengan presencia inversora en la isla nórdica y garantías para la seguridad del Ártico mediante un esfuerzo colectivo de todos los miembros de la Alianza Atlántica.
Para ello, Dinamarca debería otorgar la potestad a EE.UU. Para que pueda intervenir en el control de las inversiones en la isla, por lo que la administración Trump podría impedir que países competidores exploten sus recursos. El compromiso europeo en la defensa de Groenlandia trataría de cumplir una de las exigencias del líder estadounidense, quien aseguró que necesitaba la isla por motivos de seguridad nacional, al ser EE.UU. El único país capaz de garantizar la seguridad del Ártico.
También se prevé en las negociaciones la revisión del acuerdo sobre el estacionamiento de tropas en Groenlandia. El objetivo es incluir una cláusula sobre la 'Cúpula Dorada', el escudo antimisiles que Trump pretende instalar para frenar una posible amenaza china y rusa. La Cúpula, inspirada en la Iron Dome israelí, tendría un coste de unos 175.000 millones de dólares.
Dinamarca asegura que el acuerdo con EE.UU. Sobre Groenlandia no cuestiona su soberanía
En este contexto, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó el jueves que Dinamarca y Groenlandia siguen abiertas a un diálogo constructivo sobre la seguridad en el Ártico, siempre que las conversaciones respeten la integridad territorial de su país. Frederiksen aseguró que el propio Rutte habría garantizado que no se discute la soberanía de Dinamarca sobre ese territorio autónomo.
“La OTAN conoce absolutamente la posición del Reino de Dinamarca. Podemos negociar sobre todo lo político: seguridad, inversiones, economía. Pero no podemos negociar sobre nuestra soberanía. Me han informado de que tampoco ha sido el caso. Por supuesto, solo Dinamarca y Groenlandia pueden tomar decisiones en cuestiones que conciernen a Dinamarca y Groenlandia”, declaró la primera ministra en un comunicado.
Frederiksen destacó que el Gobierno danés ha coordinado su actuación con el de Groenlandia durante todo el proceso y ha mantenido un “estrecho diálogo” con la OTAN, y que ella misma habló con su secretario general “tanto antes como después de su reunión con el presidente Donald Trump en Davos”. “La seguridad en el Ártico es un asunto de toda la OTAN. Por eso es bueno y natural que también sea discutida entre el secretario general de la Alianza y el presidente de Estados Unidos. El Reino de Dinamarca ha trabajado durante mucho tiempo para que la OTAN aumente su compromiso en el Ártico”, apunta el comunicado.
Dinamarca quiere seguir manteniendo un diálogo “constructivo” con sus aliados sobre cómo reforzar la seguridad en el Ártico, incluido el sistema de defensa antimisiles “Golden Dome”, “partiendo de que transcurra con respeto por nuestra integridad territorial”, añadió la primera ministra danesa.

