El Kremlin dice que las negociaciones con Ucrania están en su inicio e insiste en quedarse el Donbass
Guerra en Europa
El portavoz Peskov asegura que hay mucho trabajo por delante en los contactos trilaterales de Abu Dabi, que se reanudarán la semana que viene

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov

Las negociaciones trilaterales sobre Ucrania en Abu Dabi fueron poco amistosas y no sería realista esperar que sean muy efectivas, dijo el Kremlin este lunes. Las conversaciones entre delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos como mediador, se celebraron el viernes y el sábado pasados en la capital de Emiratos Árabes Unidos, y hasta ahora Moscú no había hecho una valoración oficial. Insiste en su principal exigencia: quedarse con el Donbass.
“Las negociaciones en este formato están en su fase inicial”, explicó el portavoz de la presidencia rusa, Dimitri Peskov. Contar con una alta efectividad en estos contactos sería un error, ya que hay mucho trabajo por delante, añadió. Según él, en este tipo de contactos es difícil que los delegados puedan demostrar amabilidad.
Sin embargo, una vez en marcha es necesario tratar de lograr resultados, agregó. “El hecho de que estos contactos hayan comenzado de manera constructiva puede evaluarse positivamente”, dijo.
Según la “fórmula de Anchorage”
Más allá de este tipo de calificativos generales, ninguno de los participantes en el diálogo ha concretado en qué temas hay acuerdos o en qué no. Sí trascendió antes del encuentro en el país del golfo Pérsico que la cuestión territorial es el que presenta más dificultades para logra avances que lleven a la paz en Ucrania.
Peskov confirmó este lunes que la cuestión territorial sigue teniendo una importancia fundamental para Rusia. “No es ningún secreto que esta es nuestra postura permanente, la postura de nuestro presidente. La cuestión territorial, que forma parte de la fórmula de Anchorage, es de fundamental importancia para la parte rusa”, declaró Peskov, según la agencia Tass. Es una posición que los mediadores americanos conocen, añadió.
Con “fórmula de Anchorage”, Peskov se refería al acuerdo que, según Rusia, habrían alcanzado los presidentes de Estados Unidos y de Rusia, Donald Trump y Vladímir Putin, durante la cumbre que celebraron en esa ciudad de Alaska en agosto del año pasado.
Ese acuerdo implicaría que Ucrania renuncie a la región del Donbass, mientras que las líneas del frente en otras partes del este y el sur se congelen.
Zelenski no quiere renunciar a la principal línea defensiva de Ucrania
Como ha insistido Putin en los últimos meses, Moscú exige que las tropas ucranianas se retiren del 20 % que todavía controlan de la provincia de Donetsk. La otra demarcación de esa región, la provincia de Luhansk, está casi totalmente en manos rusas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se niega a entregar un territorio que las tropas ucranianas han defendido con éxito a un alto coste en vidas humanas.
La parte de Donetsk bajo control ucraniano incluye las llamadas “ciudades fortaleza”, como Sloviansk y Kramatorsk. Estas forman parte de una línea de defensa fortificada que incluye trincheras, obstáculos anti tanque, búnkeres y campos de minas. Para Kyiv, son parte vital de la defensa del resto del país.
En Abu Dabi sí se acordó, al menos, que las conversaciones según este nuevo formato a tres tienen que continuar. Peskov dijo que las delegaciones volverán a reunirse en la capital emiratí la próxima semana, aunque aún no hay una fecha exacta.