Rusia y Ucrania reanudan en Abu Dabi los contactos para buscar la paz
Guerra en Europa
Moscú y Kyiv no comparten el optimismo de Donald Trump, que ejerce como mediador, pues sigue habiendo temas no solucionados, como el futuro del Donbass

Las fuerzas rusas disparan un lanzacohetes múltiple TOS-1A hacia posiciones ucranianas en una localización no especificada de Ucrania, en una imagen proporcionada por el Ministerio de Defensa de Rusia

La segunda ronda de negociaciones trilaterales entre Rusia y Ucrania, con mediación de Estados Unidos, para buscar una solución pacífica a la guerra entre los dos países eslavos comienza este miércoles, 4 de febrero, en Abu Dabi. A pesar de que Rusia reinició un día antes sus bombardeos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Ucrania está “lista para dar pasos reales” hacia la paz.
Está previsto que los contactos duren dos días en los que el tema clave sigue siendo el futuro de la región ucraniana del Donbass, que Rusia pretende quedarse en su totalidad.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha repetido que solo habrá un acuerdo de paz si Ucrania cede toda esa región, incluido el 20 % de la provincia de Donetsk que todavía controla el Ejército ucraniano. La otra provincia de esta región, Luhansk, está casi completamente en manos rusas.
Putin quiere todo el Donbass, Zelenski prefiere crear en Donetsk una zona desmilitariza que siga siendo ucraniana
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se niega a ceder esas tierras y prefiere la creación de una zona desmilitarizada que siga siendo ucraniana.
Además, en esa zona se encuentra una importante estructura defensiva, que incluye las llamadas “ciudades fortaleza”, como Sloviansk y Kramatorsk, y que cuenta con trincheras, obstáculos anti tanque, búnkeres y campos de minas. Para Kyiv, son parte vital de la defensa del resto del país en caso de que, tras un potencial acuerdo, Rusia volviera a lanzar otra ofensiva contra su vecino.
Yuri Ushakov, consejero para asuntos internacionales de Putin, confirmó que la cuestión territorial es el tema clave. Pero apuntó que hay otras muchas cuestiones en la agenda de estas conversaciones. En particular, señaló que nadie ha coordinado con Moscú las garantías de seguridad que, según diversas informaciones periodísticas, Kyiv ha acordado con Estados Unidos y sus socios europeos.
Moscú ha dicho que no permitirá la presencia de tropas de países europeos (en tanto que miembros de la OTAN) en suelo ucraniano, algo que Kyiv considera esencial para su seguridad. El Kremlin también ha pedido una limitación del Ejército ucraniano, que Zelenski rechaza.
Continuación de las negociaciones trilaterales de enero
El futuro de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa y tomada por las tropas rusas, también es otra cuestión abierta.
Inicialmente, los representantes de Moscú y Kyiv planearon reunirse en la capital de Emiratos Árabes Unidos el pasado domingo, 1 de febrero. Pero ese mismos día se anunció que la segunda ronda de negociaciones se pospuso para los días 4 y 5. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, explicó que había sido necesario “un acoplamiento adicional de los horarios de las tres partes”.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo el 2 de febrero que Kyiv está listo para “pasos reales” y que es posible lograr “una paz digna y duradera”. Nosotros “apoyaremos pasos de desescalada si hay propuestas de este tipo por parte de los estadounidenses” dijo el día 3 tras recibir en Kyiv al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Estos contactos de Abu Dabi son la continuación de las negociaciones trilaterales que tuvieron lugar el 23 y el 24 de enero en la misma ciudad del golfo Pérsico, cuando Rusia y Ucrania discutieron por vez primera de forma directa el plan de paz que Estados Unidos estaba acordando con las partes desde octubre de 2025. Entonces, como ahora, las reuniones se celebraron a puerta cerrada.
Witkoff y Kushner, puntal diplomático de Donald Trump
Ni Rusia ni Ucrania informaron sobre cambios en la composición de las delegaciones. Como en enero, la rusa incluye a representantes del Ministerio de Defensa encabezados por el almirante Ígor Kostiukov, jefe de la inteligencia militar, conocida como GRU. También está Kiril Dimítriev, enviado especial de Putin.
En la ucraniana, al frente está Rustem Umérov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania; y también incluye a David Arajamia, líder del grupo parlamentario de Servidor del Pueblo, el partido del Gobierno y del presidente Zelenski, así como a Kirilo Budánov, antiguo jefe de la inteligencia militar que ahora dirige la Oficina Presidencial ucraniana.
Entre los mediadores estadounidenses destaca Steve Witkoff, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump; y el yerno del presidente, Jared Kushner. Ambos son figuras claves en la diplomacia del líder estadounidense para Oriente Medio, Irán o la guerra en Ucrania.
Trump, que antes de iniciar su segundo mandato prometió terminar con esta guerra en 24 horas, se ha vuelto a mostrar optimista sobre el fin del conflicto en las ultimas semanas. El pasado 30 de enero aseguró que las partes estaban cerca de un acuerdo y que las próximas negociaciones era una oportunidad para lograr el éxito.
Rusia y Ucrania se han mostrado más cautos, minimizando las posibilidades de un pacto inmediato. La reanudación este martes, 3 de febrero, de los bombardeos rusos contra la capital ucraniana y otras ciudades volvió a sembrar las dudas en Kyiv. Zelenski acusó a Moscú de priorizar “la escalada” a los contactos diplomáticos.
Rusia dio por finalizada después de cinco días una tregua que Trump dijo haber acordado con Putin para que durase una semana debido a las extremas temperaturas invernales en Ucrania. El portavoz presidencial ruso, Peskov, concretó sin embargo que esa pausa se refería a no atacar las infraestructuras energéticas y que Moscú iba a respetarla hasta el pasado domingo, 1 de febrero.