Internacional

The Washington Post despide a 300 periodistas en pleno romance entre Bezos y Trump

Libertad de expresión

La dirección de la histórica cabecera de la capital, ahora en manos del empresario multimillonario,  elimina un tercio de la plantilla, con afectación a corresponsalías, las secciones deportes y libros al completo, así como el podcast 'Post Reports', y recorta la sección de local

Vistión exterior del edificio del The Washington Post, en la capital de Estados Unidos, que este miércoles sufrió un seísmo interno

Vistión exterior del edificio del The Washington Post, en la capital de Estados Unidos, que este miércoles sufrió un seísmo interno

OLIVER CONTRERAS / AFP

La actual dirección del The Washington Post, bajo el manto de su propietario, el multimillonario Jeff Bezos, parece estar empeñada en darle la razón al lema “la democracia muere en la oscuridad” que luce en su cabecera desde el primer mandato de Donald Trump.

Lo que nació como una denuncia contra el autoritarismo bajo la dirección de su exdiretor Martin Baron, se encamina hacia la realidad después de que la empresa comunicara a los empleados que iniciaba el despido masivo de más de 300 periodistas. Esta decisión diezman al Post, la cabecera que forzó la dimisión del presidente Richard Nixon en 1974 por el caso Watergate, supone arrasar con amplios sectores de una redacción que ha sido una de las organizaciones de noticias más prestigiosas del mundo y que ha entrado en una deriva desde que su propietario se muestra más preocupado por congratularse con Trump que cumplir con la responsabilidad de ofrecer buena información a sus lectores.

La medida supone eliminar prácticamente un terció de la plantilla que hasta la actualidad contaba con 800 redactores. El impacto se sentirá entre los lectores y los gobiernos a nivel local, nacional e internacional, señalaron los analistas.

Muchos corresponsales extranjeros ya recibieron el finiquito (en todo Oriente Medio, India, Australia y zonas de guerra en Ucrania). Además cerró por completo sus secciones de deportes y libros, así como el podcast Post Reports, aunque algunos periodistas deportivos permanecerán en otros departamentos.

También reestructurará la cobertura local, con despidos de algunos periodistas enfocados en el área de Washington D. C. Reporteros de otros departamentos también se vieron afectados.

Baron fustigó duramente a la dirección en cuanto conoció la noticia y su dimensión. Sostuvo que Bezos había provocado que los lectores perdieran la confianza en el periódico: “Este es un caso de estudio de destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida”, señaló.

Algunos interpretan que este recorte con carácter de masacre es una señal de que Bezos todavía no ha encontrado la manera de construir y mantener una publicación rentable en internet. Los datos, replican otros, desmienten esa teoría. Cuando el dueño del gran supermercado digital se hizo cargo del diario, apoyó la ampliación de la redacción y reforzó la digitalización, lo que llevó a varios años de beneficios.

La compañía entró en barrena cuando, en vísperas de las elecciones de noviembre del 2024, Bezos obligó a retirar una página editorial en la que el histórico diario daba su apoyo a la demócrata Kamala Harris. A partir de ese momento ahí empezó una debacle. Ahí perdió en una tacada más de 250.000 suscriptores, mientras que grandes firmas del diario, tanto de reporteros como de columnistas, decidieron marcharse. Entonces el exdirector Baron también cargo contra esa decisión de censura. “Envió una muy mala señal”, sostuvo en su día.

El actual director, Matt Murray, explicó al personal que las enormes dificultades financieras de la organización (acumuló pérdidas por 100 millones de dólares en 2024) han precipitado “una reinvención necesaria”. Indicó además que el Post reducirá su enfoque principal a un puñado de áreas de cobertura, entre ellas política, seguridad nacional, negocios, tecnología, ciencia, asesoramiento y cultura on line.

Murray también aludió a cambios en toda la industria que han hecho que la rentabilidad sea mucho más difícil de alcanzar para muchos medios de comunicación —incluyendo que la inteligencia artificial casi haya reducido a la mitad el tráfico del Post proveniente de resultados de búsqueda en línea en tres años—, así como la disminución en la propia producción de la organización. Y reprendió a los periodistas que “demasiado a menudo escriben desde una sola perspectiva, para un solo segmento de la audiencia”.

Esa parece una de las claves, que lo que se relata disguste al presidente de Estados Unidos. En este contexto se circunscribe que Bezos estuviera en la inauguración de Trump o que haya financiado con 75 millones de dólares el recién estrenado documental sobre la primera dama, Melania Trump, que da título a ese trabajo cinematográfico denostado por los críticos y los espectadores por su total ausencia de credibilidad y de realismo.

Salvo por esa crítica a los redactores, el comunicado no entró en el terreno sobre las consideraciones ideológicas, el giro puesto en práctica por el propietario, quien no abrió la boca en relación a estos despidos.

El sindicato de trabajadores del diario respondió que los despidos se podían haber evitado. “Si Jeff Bezos ya no está dispuesto a invertir en la misión, entonces el Post merece un administrador que sí lo esté”, afirmó en un comunicado.

“No hay duda de que se puede producir un periodismo de clase mundial con menos personal. Pero el cómo y el porqué importan. ¿Cuál es la estrategia?”, recalcó en la NPR otro ex alto cargo, Marcus Brauchli.

Ashley Parker, una de las más brillantes reporteras que abandonó el Post tras la censura del apoyo a Kamala Harris, escribió en The Atlantic, su nuevo medio, una especie de obituario. Subrayó que Bezos y Will Lewis, el editor nombrado a del 2023, “están embarcados dar los últimos pasos de su plan para aniquilar todo aquello que hacía especial al diario”,

Y añadió: “El Post ha sobrevivido cerca de 150 años, evolucionando desde la familia propietaria de un diario local a una institución nacional indispensable y un pilar del sistema democrático. Pero si Bezos y Lewis continúan por esta senda actual, no sobrevivirá por mucho tiempo”.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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