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Bruselas aprieta a la economía rusa con nuevas sanciones al petróleo y los bancos de Moscú

Guerra en Europa

La Comisión Europea presenta el vigésimo paquete de medidas contra Rusia, que incluyen una prohibición total de los servicios marítimos para el crudo ruso

Imagen proporcionada por las Fuerzas Armadas francesas después de que Francia, con ayuda de la inteligencia del Reino Unido, interceptara un petrolero ruso en el Mediterráneo

Imagen proporcionada por las Fuerzas Armadas francesas después de que Francia, con ayuda de la inteligencia del Reino Unido, interceptara un petrolero ruso en el Mediterráneo

Uncredited / Ap-LaPresse

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha desvelado este viernes el contenido del esperado nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo desde el inicio de la invasión de Ucrania. Mientras las negociaciones de paz lideradas por EE.UU. Parecen encalladas en Abu Dabi, Europa sigue apretando a la economía rusa y apunta de nuevo a la energía, al comercio y a los servicios financieros de Moscú.

El nuevo paquete de medidas, que la Comisión debería presentar el lunes ante los Estados miembros, incluye una prohibición total de los servicios marítimos para el petróleo crudo ruso. El plan —impulsado, entre otros, por Finlandia y Suecia— consiste en prohibir que las empresas europeas realicen cualquier tipo de prestación a los barcos que transportan el crudo ruso, desde los seguros, el transporte marítimo o el acceso a sus puertos.

Petroleros en la sombra

La UE amplía la lista de la 'flota fantasma sancionada' con 43 nuevos buques

Según la líder comunitaria, esto reducirá aún más los ingresos energéticos de Rusia y dificultará la búsqueda de compradores para su petróleo. Además, dado que el transporte marítimo es un negocio global, Bruselas propone implementar esta prohibición total “en coordinación con socios afines tras una decisión del G7”. 

Hasta ahora la UE permitía a sus empresas ofrecer estos servicios a los petroleros que cumplían con el tope de precios del G7, que se sitúa en 44,10 dólares por barril. Esto significa que, a partir de cuando los Veintisiete aprueben las sanciones, no podrán trabajar para ningún buque ruso, cumplan o no cumplan el límite establecido. La UE también quiere prohibir de forma generalizada que se pueda prestar mantenimiento y otros servicios a los buques metaneros y rompehielos, lo que dificultaría todavía más que Moscú pueda transportar su gas.

Además, la Comisión amplía con 43 buques más la lista de sanciones sobre la flota fantasma, como se conoce al conjunto de petroleros, a menudo vetustos, mal asegurados y que operan bajo pabellón extranjero, que Rusia usa para cargar su crudo esquivando las sanciones occidentales, para realizar sabotajes, o incluso para labores de espionaje.

“Mientras se llevan a cabo importantes conversaciones de paz en Abu Dabi, debemos ser claros: Rusia solo se sentará a la mesa con verdaderas intenciones si se le presiona”, considera la presidenta del Ejecutivo comunitario. “Este es el único lenguaje que Rusia entiende. Por eso hoy intensificamos nuestra labor”.

Bruselas aprieta también en el sector bancario, incluyendo otras 20 entidades regionales rusas y medidas contra las criptomonedas, las empresas que las comercializan y las plataformas que las permiten. En el apartado de comercio, endurece las restricciones con nuevas prohibiciones a la importación de metales, productos químicos y minerales críticos, que todavía no estaban sujetos a sanciones. Además, se aplicarán nuevas restricciones a la exportación de artículos y tecnologías utilizados en el combate, como e material para producir explosivos.

Otra novedad interesante es el estreno de la herramienta antielusión europea. En la práctica, supone impedir exportar cualquier máquina de control numérico computarizado y radios a jurisdicciones donde exista un alto riesgo de que estos productos terminen en Rusia.

“Moscú no es invencible”, defiende la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. “En el campo de batalla, su ejército está estancado. En casa, su economía se está resquebrajando. Una mayor presión, junto con nuestros socios, y un mayor apoyo militar a Ucrania pueden acortar esta guerra”, reclama. Ahora es el turno de los Estados miembros, que deberían aprobar estas medidas en las próximas semanas.

Anna Buj Cussó

Anna Buj Cussó

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Bruselas

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Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de Guyana Guardian y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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