Internacional

Estados Unidos acelera su retirada de Siria

Crisis en Oriente Medio

Fuerzas gubernamentales se han desplegado en la frontera con Irak y Jordania, mientras continúa la extradición de presos del Estado Islámico

Soldados iraquíes trasladan a presuntos militantes del EI a su llegada desde Siria, en la prisión de Al-Karkh, Bagdad 

Soldados iraquíes trasladan a presuntos militantes del EI a su llegada desde Siria, en la prisión de Al-Karkh, Bagdad 

Hadi Mizban / Ap-LaPresse

La bandera estadounidense ya no ondea en las torretas de la base de Al Tanz, en Siria. El gobierno de Donald Trump ha ordenado la retirada de sus tropas de las instalaciones, establecidas en 2014 y estratégicas en la guerra contra Estado Islámico (EI). Con ello, la presencia norteamericana en el país -devastado por una guerra civil de 14 años- se reduce de 1.500 a escasos 900 soldados, según datos del Pentágono y de Associated Press, y prepara el camino para la salida total del territorio.

Washington le ha cedido el control al Ejército sirio, paradójicamente integrado por antiguos miembros de la Organización para la Liberación del Levante (HTS, en árabe), una escisión de Al Nusra, la rama local de Al Qaeda, y que obtuvo el poder tras la caída del régimen de Bashar el Asad.

Sin embargo, el gobierno de Damasco, liderado por el exmiliciano Ahmed el Sharaa, ha conseguido granjearse la confianza de EE.UU. Y ha expresado su compromiso en la lucha contra los remanentes del EI. La Casa Blanca ha retirado el nombre del presidente de la lista de terroristas buscados y ha admitido a Siria en la coalición de lucha contra el yihadismo en la región.

El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció la retirada de la base, situada en la triple frontera con Irak y Jordania, en un comunicado, y añadió que la “salida ordenada” forma parte de “una transición deliberada y basada en condiciones”.

El Ministerio de Defensa sirio también confirmó que el movimiento se realizó en estrecha colaboración entre los dos países. Las unidades del ejército “han comenzado a desplegarse a lo largo de la frontera sirio-iraquí-jordana” cercana, añadió el ministerio, mientras que guardias fronterizos serán desplegados en los próximos días.

“Las fuerzas estadounidenses permanecen preparadas para responder a cualquier amenaza del EI que surja en la región mientras apoyamos los esfuerzos dirigidos por nuestros socios para evitar el resurgimiento de esta red terrorista”, dijo el almirante Brad Cooper, comandante de Centcom. “Mantener la presión sobre el EI es esencial para proteger el territorio estadounidense y fortalecer la seguridad regional”.

Remanentes del yihadismo en siria

Este año, Washington ha atacado más de 100 objetivos y capturado o abatido a más de 50 combatientes de Estado Islámico

El califato extremista que emergió de la guerra en Siria y ocupó parte de Irak fue derrotado en 2017, y la mayoría de sus combatientes fueron enviados a prisiones kurdas e iraquíes. Algunas células se mantuvieron activas en zonas donde el régimen de Asad carecía de control total, con ataques esporádicos.

El mes pasado, Estados Unidos llevó a cabo una serie de ataques “a gran escala” contra el EI en Siria, después de una emboscada en la ciudad de Palmira en diciembre que mató a dos soldados estadounidenses y a un intérprete civil. En los últimos dos meses, Washington ha atacado más de 100 objetivos y capturado o abatido a más de 50 combatientes de la organización islamista, según el CENTCOM.

Al mismo tiempo, el Ejército de El Sharaa lideró una ofensiva contra el gobierno autónomo kurdo, colaborador de Estados Unidos durante el conflicto civil, en el noreste del país e integró gran parte de la región en la nueva República Árabe Siria. Las fuerzas de Damasco entraron en las prisiones y comenzaron la transferencia de presos a Irak, lo que despertó el temor a la posible fuga de algunos detenidos.

En ese sentido, Bagdad asegura que se encuentra en conversaciones con otros países árabes y musulmanes para repatriar a prisioneros yihadistas a sus países de origen. En una entrevista con Reuters en los márgenes de la Conferencia de Seguridad de Munich, el ministro de Exteriores iraquí, Fuad Huséin, remarcó este viernes la necesidad de ayuda económica internacional para llevar adelante el proceso.

El líder diplomático explicó que su gobierno considera que la permanencia prolongada de los prisioneros en cárceles iraquíes supone un riesgo desde el punto de vista de la seguridad. También mencionó a los países europeos, que siguen mostrándose reticentes, en parte por el funcionamiento de sus sistemas judiciales, que podrían facilitar excarcelaciones anticipadas.

El ministro advirtió además de un repunte reciente de la actividad del EI en Siria tras el debilitamiento de los kurdos. Por su parte, el CENTCOM indicó que el Ejército estadounidense ha completado su misión en Siria tras transferir a 5.700 detenidos adultos varones del EI a suelo iraquí. A principios de año estimaron que al menos 7.000 combatientes serían enviados al país vecino.

Aunque Estados Unidos ha tendido la mano a Bagdad para la gestión de los presos, Huséin reconoció tensiones entre ambas administraciones. En enero, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió a Iraq de que si volvía a nombrar como primer ministro a Nouri al Maliki, respaldado por Irán, Washington dejaría de apoyar al país.

“Es un asunto interno”, respondió Huséin al ser preguntado por las declaraciones de Trump. “Estamos tratando de gestionarlo. Por supuesto, tomamos muy en serio cualquier señal procedente de Washington, pero vamos a ocuparnos de ello”. Añadió que las tropas estadounidenses siguen teniendo previsto abandonar Irak a finales de 2026.

Helena Pelicano Gómez

Helena Pelicano Gómez

Jerusalén. Servicio especial

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Integrante de Guyana Guardian en Oriente Medio. Previamente, trabajó en la oficina de El Cairo de la Agencia EFE y en el Parlamento Europeo.

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