Merz reclama a China una relación “más justa” con Alemania
Visita del canciller alemán a Pekín
Xi Jinping, sabedor de la angustia europea con Trump, presenta a China como una alternativa estable y asegura que apoya una Europa “independiente y autosuficiente”

El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente chino, Xi Jinping, dándose la mano en Pekín, el 25 de febrero del 2026

El canciller de Alemania, Friedrich Merz, en visita oficial de dos días a China, intenta solventar la cuadratura del círculo: cómo conseguir que la economía alemana saque partido de cooperar con la china y reactive sus menguantes exportaciones a ese vasto mercado de 1.400 millones de personas, sin sufrir -como ya sufre- las consecuencias de la expansión comercial global del gigante asiático. Merz, recibido este miércoles en Pekín por el presidente chino, Xi Jinping, pidió más inversiones chinas en Alemania, pero reclamó que la relación sea “más justa”.
Según los medios oficiales chinos, Xi replicó que “China y Alemania deberían ser socios fiables que se apoyen mutuamente y ser defensores del libre comercio”, como reproche, dijo que espera que “Alemania vea a China de modo objetivo”. Es la primera visita que el líder conservador alemán realiza a China en calidad de canciller.
“China y Alemania deben fortalecer la comunicación estratégica y mejorar la confianza estratégica mutua”, afirmó Xi, siempre según los medios chinos. En eso coincide Friedrich Merz, quien aspira a estabilizar la relación bilateral en un paisaje de fricciones comerciales, guerra en Ucrania de la que China se desentiende y creciente abismo entre Europa y Estados Unidos. En este contexto, Xi aseguró que China apoya una Europa “independiente y autosuficiente”.
China y Alemania, segunda y tercera economías del mundo
Merz aspira a que Alemania reactive sus menguantes exportaciones al vasto mercado chino y que esquive la competencia global de los productos del gigante asiático
En efecto, Pekín percibe cómo muchos gobiernos occidentales buscan estrechar lazos con China porque Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, está demostrando ser un socio impredecible con su imposición de aranceles y su cuestionamiento de alianzas de larga data. Resultado: en la reevaluación de riesgos económicos externos que hacen los países occidentales, China se presenta ahora como una alternativa estable, aunque también entrañe peligros.
“China se ha vuelto indispensable para todos”, admitió Merz en Berlín antes de emprender vuelo el martes, consciente de que China y Alemania, como segunda y tercera economías del mundo, están abocadas –sobre todo Alemania, el socio más débil del binomio- a entenderse.

El alemán ha viajado a China tras visitas previas al país del francés Emmanuel Macron, el canadiense Mark Carney y el británico Mark Starmer. El presidente español, Pedro Sánchez, viajará a China en abril –será su cuarta visita en algo más de tres años-, y el propio Trump, pese a las fuertes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, irá también a China del 31 de marzo al 2 de abril.
Guerra en Ucrania
A la petición de Merz de que China interceda ante Rusia, Xi respondió que eso pasa por el diálogo entre las partes; China pone siempre al mismo nivel a la agredida Ucrania y a la agresora Rusia
Pero la amistad con el gigante asiático está plagada de riesgos. Igual que otros países de la UE, Alemania ve con alarma el auge de los coches eléctricos chinos y por la entrada de excedentes de producción china en Europa. “Tenemos preocupaciones muy específicas respecto a nuestra cooperación, que queremos mejorar y hacer más justa”, dijo Merz al primer ministro chino Li Qiang. Al tiempo, pide inversiones. “Queremos inversión china en Alemania”, dijo Merz en un acto matinal empresarial con directivos alemanes y chinos de los sectores tecnológico y automotriz.
Berlín intenta así aplicar una política de reducción de riesgos y dependencias con China sin disociarse, lo cual, en última instancia, perjudicaría a Alemania. La treintena de empresarios alemanes que acompañan a Merz en el viaje –entre ellos los jefes de Volkswagen, Siemens, Bayer, Mercedes y BMW-, pretenden “aprovechar las nuevas oportunidades que ofrecen nuestras relaciones económicas”, afirmó Merz. El canciller asistirá el jueves a una presentación de vehículos autónomos de Mercedes y viajará luego a Hangzhou, en el este, para visitar el grupo de robótica Unitree y la empresa energética Siemens Energy.
En el 2025, China fue el principal socio comercial de Alemania, desplazando a Estados Unidos, que circunstancialmente había ocupado el primer lugar en el 2024. En los años anteriores, entre el 2016 y el 2023, ese puesto lo ocupó siempre China, según la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Los negocios de importación y exportación entre Alemania y China alcanzaron en el 2025 los 251.800 millones de euros. Pero atención: como mercado de exportación de productos alemanes, China ocupa solo el sexto lugar, mientras que es el país que más productos vende a Alemania, con un volumen el año pasado de 170.600 millones de euros.
La visita se produce recién cumplido el cuarto aniversario de la invasión a gran escala rusa de Ucrania. Antes de viajar a Pekín, Merz había instado a China a emplear su influencia con Rusia para favorecer una solución. Xi replicó que eso pasa por el diálogo y la negociación entre las partes –China pone siempre al mismo nivel a la agredida Ucrania y a la agresora Rusia- y teniendo en cuenta sus “preocupaciones legítimas de seguridad”.


