Unos 30.000 españoles siguen
Guerra en Oriente Medio
El Ministerio de Exteriores asegura que las embajadas españolas están operativas y prestando asistencia para facilitar soluciones transitorias hasta que se restablezca el tráfico aéreo con normalidad
La irrupción de los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República iraní ha provocado el cierre del espacio aéreo en la mayoría de los países afectados, sin que puedan despegar o aterrizar aviones, afectando a ciudadanos de todos los países del mundo y provocando que miles de personas se encuentren atrapadas.

En concreto, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha informado que alrededor de 30.000 españoles están actualmente en la región de Oriente Medio sin poder regresar a sus países en medio de la escalada bélica. El departamento asegura que las embajadas españolas están operativas, prestando asistencia consular a los españoles y en contacto con las autoridades locales para facilitar soluciones transitorias hasta que se restablezca el tráfico aéreo con normalidad.
Exteriores confirma que las embajadas siguen
Entre los testimonios de los ciudadanos españoles que por el momento no pueden regresar al país, se encuentra el caso de Lola Sánchez-Cívico, de Málaga, quien se encuentra junto a su hija en Abu Dabi, y que relataba a la Agencia EFE los momentos de pánico en medio del conflicto. “Hoy el día ha sido más tranquilo; ayer fue más caótico, cayó uno [dron iraní] en el aeropuerto y murió un chico y hubo siete heridos”, explica desde su habitación del hotel, cercano al aeropuerto, donde les instalaron cuando se evacuó a todos los que estaban en esa infraestructura de transporte.
La turista afirma que se encuentran bien, aunque no pueden salir del hotel, cuyo acceso controla el ejército, y precisa que están “bien atendidos” por el Estado, que costea el alojamiento y la alimentación. “Lo único que pasa es que no sabemos cuándo vamos a poder volver; la compañía aérea aún no dice nada, tienen que mandar un correo para un futuro vuelo en el momento en que esté el espacio aéreo abierto”, señala la ciudadana española, quien afirma ser optimista y desea “que esto acabe pronto”.
Los turistas todavía atrapados en la región afirman que, ante la falta de información respecto a la reapertura del espacio aéreo, siguen las recomendaciones de los gobiernos ante la posibilidad de nuevos ataques. Estas consisten en permanecer en el domicilio o lugar resguardado, alejado de puertas y ventanas y preferiblemente en plantas bajas; seguir indicaciones específicas de las autoridades, incluida la Policía, y estar muy atento a las redes sociales de la embajada e informaciones oficiales.
Lola y su hija forman parte de los 35 viajeros malagueños que no pueden volver de Dubái y Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, y de las Maldivas. Desde la embajada les han asegurado que autoridades de Abu Dabi han informado de la posibilidad de asumir los costes de alojamiento derivado de estancias prorrogadas de turistas como consecuencia del cierre del espacio aéreo, y de que en Dubái algunas compañías aéreas están pagando el alojamiento de turistas varados, aunque hay que contactar con ellas.
Los españoles atrapados aseguran que la situación se ha ido calmando progresivamente
Un caso paralelo al de Lola es Pablo, periodista español residente en Dubái desde hace años, que ha relatado la situación que se vive en la ciudad de Emiratos Árabes ante los bombardeos desde Irán. “Un poco de miedo y nervios al principio”, confiesa, si bien añade que las autoridades del país transmiten en tiempo real que está “todo bajo control”, según ha recogido Europa Press en una entrevista.
Pablo afirma que la mañana del 28 de febrero se escucharon las primeras explosiones, algo esperado tras las amenazas de Irán, bombardeos que incluso llegaron a zonas residenciales. “Empezaron a llegar ráfagas de cohetes y drones cada dos horas, sin parar, también a zonas hoteleras, residenciales y turísticas, pero se derribaban casi todos en el aire”, relata, añadiendo que en todo caso los artefactos han caído sobre la ciudad una vez interceptados. “Han causado daños, miedo, tensión y caos, pero el mensaje es que está todo bajo control. Nos piden estar tranquilos y no salir de casa”.
Coincidiendo con el anterior testimonio, el periodista asegura que, con el paso de las horas, la situación se ha ido calmando y, según explica, la sensación es que está todo “bajo control”. Aunque confiesa que en un primer momento hubo “nervios” e incluso “pánico”, con ciudadanos saliendo de sus casas y con la gente “asustada”, la sensación general en la ciudad a estas alturas es que no van a sufrir “daño”. “En unos días, esto se habrá acabado”, predice el periodista español.

