Internacional

Trump advierte que la guerra en Irán continuará con una “determinación feroz” y “el tiempo que sea necesario”

Estados Unidos

El mandatario abandona el mensaje del cambio de régimen como objetivo en su primera comparecencia desde que lanzó la operación Furia Épica

El presidente de EE.UU., Donald Trump, pronuncia palabras durante una ceremonia para entregar la Medalla de Honor a los soldados que lucharon en Vietnam y Afganistán.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, pronuncia palabras durante una ceremonia para entregar la Medalla de Honor a los soldados que lucharon en Vietnam y Afganistán.

JIM LO SCALZO / EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido en su primera comparecencia desde que lanzó la guerra contra Irán que “la misión continuará con una determinación feroz e inquebrantable hasta aplastar la amenaza que este régimen terrorista representa para el pueblo estadounidense”. Después de asesinar al líder supremo Ali Jamenei y a gran parte de la cúpula militar en Teherán, el mandatario ha considerado la operación como exitosa y ha avanzado que continuará “el tiempo que sea necesario”. Aunque en un inicio proyectó que duraría “de cuatro a cinco semanas”, ha asegurado que el Pentágono tiene “la capacidad de prolongarlo mucho más allá de eso”.

Después de monitorear durante el fin de semana la operación conjunta con Israel desde su residencia de Mar-a-Lago (en Palm Beach, Florida), el mandatario llegó anoche a Washington y ha presidido hoy una ceremonia en la que ha entregado la Medalla de Honor a los soldados que lucharon y murieron en Vietnam y Afganistán. Sin embargo, tan solo ha hecho una breve referencia a los cuatro estadounidenses caídos en combate contra Irán, que el domingo admitió que serán las primeras bajas de su país en la guerra.

En una entrevista telefónica esta mañana con la CNN, Trump ha advertido que la “gran ola” de la campaña de bombardeos masivos contra Irán todavía está por llegar. “Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza”, ha señalado, aunque ya “les estamos dando una paliza monumental”. Al igual que ha hecho tres horas antes el secretario de Guerra, Pete Hegseth, Trump ha rechazado dar un plazo para el fin de la ofensiva, que desea que “no se prolongue demasiado”. “Siempre pensé que serían cuatro semanas”, ha asegurado, “y estamos un poco adelantados al calendario”.

En otra entrevista, con el medio afín New York Post, Trump no ha descartado la posibilidad de una implicación mayor en la guerra. “No tengo reparos con respecto a poner tropas sobre el terreno”, ha dicho, aunque “probablemente no las necesitemos”. El paso, que pondría en riesgo las vidas de más soldados estadounidenses, supondría una escalada sin precedentes: desde la revolución islámica de 1979, no hay evidencia de que EE.UU. Haya desplegado tropas en el país persa.

La guerra en Irán no recibió en ningún momento aprobación del Congreso, a pesar de que el legislativo es el poder encargado de autorizar actos de guerra. Esta tarde, el secretario de Estado, Marco Rubio; el jefe del Pentágono, Hegseth; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, y el director de la CIA, John Ratcliffe, darán en privado a los líderes del Congreso información más detallada sobra la llamada operación Furia Épica. Mañana, altos mandos del Pentágono se dirigirán al Congreso para explicar los bombardeos a los demás legisladores de la Cámara de Representantes y el Senado.

Trump no descarta enviar soldados a Irán y afirma que la “gran ola” de bombardeos todavía está por llegar

“No me aburro. No hay nada aburrido en esto”, ha reconocido Trump en su intervención desde la Casa Blanca, sobre una operación militar a gran escala que ha incendiado la región, con ataques de represalia de Irán contra objetivos en media docena de países de Oriente Medio. “Si me aburriera, no estaría aquí en este momento”.

A diferencia de sus mensajes anteriores, en videos grabados desde Mar-a-Lago el sábado y el domingo, Trump no ha hecho en esta ocasión ninguna referencia al pueblo de Irán para que se levante contra su gobierno. Es una nueva muestra del mensaje inconsistente de la Administración Trump sobre los objetivos que quiere lograr con esta guerra. Esta mañana, el secretario de Guerra, Hegseth, ha afirmado que esta “no es una guerra de cambio de régimen”, contradiciendo las declaraciones de Trump hasta el momento.

En cuando a la finalidad del conflicto, Trump ha asegurado que, “en primer lugar, vamos a destruir las capacidades de misiles de Irán, así como su capacidad de producir misiles nuevos”; en segundo lugar, “estamos aniquilando su marina, y ya hemos destruido diez barcos, que están en el fondo del mar”; en tercer lugar, “vamos a asegurarnos de que el principal patrocinador mundial del terrorismo nunca pueda obtener un arma nuclear”; “y finalmente, estamos asegurándonos de que el régimen iraní no pueda continuar armando, financiando y dirigiendo ejércitos terroristas fuera de sus fronteras”.

Notablemente, en este listado de objetivos no aparece el cambio de régimen, que fue uno de los motivos que justificaron, según el propio Trump, el lanzamiento de más de un millar de bombas y drones contra objetivos gubernamentales, militares y nucleares. El mensaje de la Administración se está centrando únicamente, desde este lunes, en justificar la guerra como una operación defensiva y preventiva, contra un régimen que, según Hegseth, ha librado durante 47 años una “guerra salvaje y unilateral contra Estados Unidos”.

Javier de la Sotilla Puig

Javier de la Sotilla

Washington

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