El Pentágono niega que el objetivo en Irán sea un cambio de régimen y dice que Trump “no empezó la guerra, pero la terminará”
Guerra en Irán
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, describe la operación como “la más letal, compleja y precisa de la historia”
Guerra Irán, hoy en directo | Última hora del ataque de EEUU e Israel y bombardeos en Teherán

En la primera rueda de prensa del Pentágono desde que inició la guerra en Irán, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha justificado la campaña de bombardeos masivos, en cooperación con Israel, como una operación defensiva y preventiva: “No empezamos esta guerra, pero con el presidente Donald Trump la vamos a terminar”. Aunque no existía una amenaza creíble e inminente por parte de Teherán, Washington y Tel Aviv lanzaron el sábado la denominada operación Furia Épica en respuesta a “47 largos años” en los que el régimen de los ayatolás ha librado una “guerra salvaje y unilateral contra Estados Unidos”.

Hegseth ha descrito la operación como “la más letal, compleja y precisa de la historia”, a pesar de que, además de eliminar al líder supremo, Ali Jamenei, y gran parte de la cúpula militar iraní, también ha causado alrededor de 200 víctimas civiles, incluido un centenar de niñas en una escuela primaria. “Si matas a estadounidenses, si los amenazas en cualquier lugar de la Tierra, te perseguiremos sin disculpas y sin vacilaciones, y te mataremos”, ha alegado el jefe del Pentágono, adoptando su habitual tono beligerante.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU.
“Regímenes enloquecidos como Irán, obsesionados con delirios islamistas proféticos, no pueden tener armas nucleares”
“Esta no es una llamada guerra de cambio de régimen”, ha añadido Hegseth, contradiciendo el mensaje de Trump, “pero el régimen sí cambió, y el mundo está mejor por ello”. “Esto no es Irak”, ha insistido. La misión de la operación es “clara, devastadora y decisiva: destruir la amenaza de misiles, destruir la marina y evitar que produzcan armas nucleares”. Aunque ha reconocido que la guerra “se va a prolongar”, no ha dado un plazo y ha afirmado que los medios de comunicación y “la izquierda política” mienten cuando afirman que esta es una “guerra interminable”, como las que siguieron a las operaciones de cambio de régimen en Irak, Siria, Libia o Yemen, entre otras.
En una justificación similar a la que dio George Bush cuando ordenó la invasión de Irak en el 2003, cuando habló de su posesión de “armas de destrucción masiva”, el secretario de Guerra ha afirmado que Irán estaba “construyendo potentes misiles y drones para crear un escudo convencional para sus ambiciones de chantaje nuclear” y que “tenía una pistola convencional en nuestra cabeza mientras intentaba mentir para llegar a una bomba nuclear”. “Trump ha sido muy claro: regímenes enloquecidos como Irán, obsesionados con delirios islamistas proféticos, no pueden tener armas nucleares. Es sentido común”.
Junto a Hegseth, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, ha dado en la rueda de prensa detalles operativos de la misión. A diferencia de Hegseth, ha comenzado su intervención reconociendo el servicio de los cuatro soldados americanos caídos, y ha confirmado que tres cazas del Pentágono han sido derribados por “fuego amigo” en Kuwait.
“Esta no es una operación de una sola noche”, ha explicado, reconociendo que “los objetivos militares llevarán tiempo en lograrse y, en algunos casos, serán trabajos difíciles y arduos”. La campaña militar culminó “meses, y en algunos casos años, de planificación deliberada y perfeccionamiento”, ha asegurado.
“Este despliegue incluyó miles de miembros del servicio de todas las ramas, cientos de cazas avanzados de cuarta y quinta generación, decenas de aviones cisterna de reabastecimiento, los grupos de ataque de portaaviones Lincoln y Ford con sus alas aéreas embarcadas, un flujo sostenido de municiones, combustible y suministros, todo respaldado por redes de mando y control, inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Y el flujo de fuerzas continúa hoy”, ha añadido Caine, asegurando que en los próximos días seguirán llegando efectivos a la región.
El jefe del Estado Mayor Conjunto afirma que “esta no es una operación de una sola noche” y “continuará” el envío de tropas a la región
El Mando Central de EE.UU. Ha anunciado este lunes el fallecimiento de un cuarto soldado estadounidense en combate, que ha “sucumbido a las heridas” que sufrió en la primera ola de ataques de represalia de Irán. El presidente Trump, que no ha dado ninguna rueda de prensa desde que inició la guerra, reconoció ayer que espera que haya más bajas americanas en los próximos días, pues “es lo que ocurre” en un conflicto de este tipo, en el que prometió en campaña que nunca se iba a involucrar. También avanzó, en una entrevista con The New York Times, que prevé que su agresión militar se alargará “de cuatro a cinco semanas” si el régimen iraní no capitula antes.
El presidente aseguró que, además de al líder supremo Jamenei, en la operación han eliminado a toda la cúpula militar del régimen, incluidos los “potenciales candidatos” que Washington había identificado para suceder al ayatolá. Trump sacó pecho de la eficacia y precisión de la campaña militar y afirmó que asesinó a Jamenei antes de que él lo matara: “Lo intentaron dos veces, pero yo lo conseguí antes”.
Washington ha explicado que seguirá luchando hasta lograr sus objetivos declarados. Aunque no ha detallado su plan, Trump animó al pueblo iraní, que llevaba semanas protestando contra el régimen, a “tomar el control del gobierno” cuando la campaña de bombardeos haya “terminado”, y pidió a los miembros de la Guardia Revolucionaria que se unan a los manifestantes –a los que hasta ahora estaba asesinando en las calles– para derrocar al régimen.
El presidente también ha prometido “inmunidad” a todos los militares iraníes que “depongan las armas” y capitulen en su esfuerzo por defender al régimen, unas deserciones que ha asegurado que ya se están dando entre soldados de alto rango. Trump añadió ayer que los iraníes están dispuestos a negociar y él lo ha aceptado, pero el gobierno en Teherán ha rechazado esa afirmación, señalando que no negociará mientras esté bajo ataque de EE.UU.




