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Un busto de una basílica italiana se atribuye de nuevo a Miguel Ángel tras siglos de oscuridad

Arte 

La obra era considerada del autor renacentista hasta principios del siglo XIX, cuando perdió su asociación con el autor y ha permanecido sin atribución hasta ahora

El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, del que se desconocía su autor, es una de las obras que se creían perdidas de Miguel Ángel

El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, del que se desconocía su autor, es una de las obras que se creían perdidas de Miguel Ángel

Stefano Corso / EFE

Un busto de mármol que ha permanecido durante siglos en una de las basílicas de Roma ha sido reatribuido a Miguel Ángel tras casi 200 años en el olvido a raíz de una investigación basada en documentos históricos.

La escultura, que representa a Cristo Salvador, ha sido conservada en la basílica de Sant'Agnese fuori le mura (Basílica de Santa Inés Extramuros), en la antigua Via Nomentana de Roma, por una orden religiosa católica de canónigos regulares.

El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, obra de Miguel Ángel según la investigadora Valentina Salerno
El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, obra de Miguel Ángel según la investigadora Valentina SalernoStefano Corso / EFE

Atribuida originalmente a Miguel Ángel hasta principios del siglo XIX, la obra perdió posteriormente su asociación con el maestro renacentista y permaneció sin atribución hasta la actualidad.

La investigadora independiente italiana Valentina Salerno, miembro del comité vaticano para las celebraciones del 500.º aniversario del ⁠nacimiento de Miguel Ángel, ha vuelto a atribuir la escultura al artista toscano.

La investigación llevada por Valentina Salerno ha vuelto a asociar la obra con el autor

“Llevamos aquí desde 1412 y el complejo monumental de Sant'Agnese siempre nos depara sorpresas, y ésta es una de ellas”, ha dicho Franco Bergamin, de la Orden de Canónigos Regulares Lateranenses, en una rueda de prensa.

La investigación de Salerno se basa en un trabajo de archivo de ⁠largo plazo, más que en un mero análisis estilístico, y se nutre de registros notariales, inventarios póstumos y correspondencia indirecta relacionada con los últimos años de Miguel Ángel en Roma.

“No soy historiadora de arte, ni tengo un título universitario, mi investigación se basa en documentos de archivo públicos”

“No soy historiadora de arte, de hecho, ni siquiera tengo un título universitario, pero la fuerza de mi investigación radica en que se basa en documentos de archivo públicos”, ha explicado, describiéndose a sí misma como una especie de investigadora.

Los documentos cuestionan la narrativa tradicional de que Miguel Ángel, que vivió hasta los 88 años, destruyó sistemáticamente sus obras al final de su vida. En cambio, las fuentes sugieren que los dibujos, los estudios y algunas esculturas de mármol fueron cuidadosamente transferidos dentro de un círculo de confianza tras la muerte del artista.

Se cuestiona la idea de que Miguel Ángel destruyó sus obras antes de morir

“A la muerte de Miguel Ángel, todos los gobernantes poderosos habrían querido quedarse con algo del maestro. Pero el artista ideó cuidadosamente la transferencia del material que poseía para que su arte pudiera transmitirse a sus alumnos y, por tanto, a las generaciones futuras”, dijo Salerno.

Un documento hace referencia a una habitación cerrada, a la que sólo se podía acceder con varias llaves, que se había creado para salvaguardar ⁠material valioso. Aunque la habitación se vació luego, su contenido puede rastrearse a través de las transferencias posteriores.

La investigación describe una discreta red a través de la cual las obras sin atribuir se trasladaban a instituciones religiosas y almacenes secundarios, donde permanecían integradas en entornos funcionales en lugar de entrar en el mercado del arte.

El busto de Santa Inés parece formar parte de este proceso. Integrada desde hace mucho tiempo en el espacio litúrgico de la basílica, la escultura se conservó en un edificio moldeado por siglos de renovaciones y añadidos.

El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, se encuentra ⁠ahora en un altar de una capilla lateral de la basílica y está protegida por un sistema de alarma
El busto del Cristo Salvador de la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma, se encuentra ⁠ahora en un altar de una capilla lateral de la basílica y está protegida por un sistema de alarmaEFE

Los datos que han surgido constituirán la base de un proceso de atribución más amplio destinado a devolver progresivamente otras obras olvidadas a la mano de Miguel Ángel y a presentar los resultados a la comunidad académica internacional.

La reluciente escultura blanca se encuentra ⁠ahora en un altar de una capilla lateral de la basílica y está protegida por un sistema de alarma.