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Wang Yi se opone a volver a vie

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China intenta mediar con Irán

El veterano ministro de Exteriores ha respondido preguntas de medios internacionales y chinos como cada año en el marco de la Asamblea Popular Nacional, durante una hora y cuarto

El veterano ministro de Exteriores ha respondido preguntas de medios internacionales y chinos como cada año en el marco de la Asamblea Popular Nacional, durante una hora y cuarto

Maxim Shemetov / Reuters

El experimentado titular de Relaciones Exteriores, Wang Yi, ha manifestado este domingo la postura de China en una coyuntura global especialmente agitada. Dicha declaración ocurrió durante la habitual comparecencia ante los medios, dentro del contexto de las Dos Sesiones, con un interés creciente debido al conflicto iniciado contra Irán por parte de EE.UU. E Israel. 

Wang no ha propuesto formalmente actuar como intermediario, aunque ha manifestado que la postura de China consiste en “objetiva e imparcial” y que defiende “el fin inmediato de las hostilidades”. “Es una guerra que no debería haber ocurrido y que no hace ningún bien a ninguna de las partes”. Su estrategia implica “por el respeto de la soberanía y la integridad de Irán y de todos los países de Oriente Medio”. “No se debe permitir que vuelva la ley de la selva”. En consecuencia, consideración hacia “los civiles inocentes” y “no injerencia”. 

“Los pueblos de Oriente Medio son los verdaderos dueños de la región”, ha expresado Wang. “No habrá apoyo popular para los que maquinen revoluciones de colores y cambios de régimen”. En su opinión, “los países poderosos deberían jugar un papel constructivo”.  De lo contrario, ha sacado a colación un viejo proverbio chino: “Cuando no se practica la benevolencia y la justicia, la posición de fuerza se desplaza”.

El canciller chino ha expresado su “firme oposición a todos los actos unilaterales, a la política de la fuerza y al acoso”. China, según él, “está en el lado correcto de la historia”, en tanto que “mayor potencia en el mundo favorable a la paz, la estabilidad y la justicia”. Algo que no le impide contarse entre “los países en vías de desarrollo”. 

Las preguntas y respuestas se han alargado casi una hora y media, este domingo por la mañana en Pekín 
Las preguntas y respuestas se han alargado casi una hora y media, este domingo por la mañana en Pekín ANDRES MARTINEZ CASARES / EFE

Wang Yi también ha recordado que este año se celebrará la Cumbre China-Liga Árabe, tras su primera edición de diciembre de 2022 en Riad. Tres meses después se anunciaba en Pekín el restablecimiento histórico de relaciones entre Arabia Saudí e Irán, ahora nuevamente en la picota. Sobre Palestina, Wang ha insistido en que “la única solución es la de dos estados” y que cualquier arreglo temporal “debe reforzar dicho objetivo, no sabotearlo”.

El jefe de la diplomacia china ha vuelto a pasar de puntillas sobre la invasión de Ucrania, en aras de su relación especial con Rusia. “En los grandes asuntos internacionales compartimos el más amplio consenso estratégico y la más estrecha coordinación”. A juzgar por sus palabras, los intentos del gobierno Trump por abrir una brecha entre Pekín y Moscú -como hizo Nixon en los setenta- no están haciendo mella. 

“No hay confrontación, hay un alto grado de confianza política mutua. Pero no es una alianza, ni va dirigida contra un tercer país”. Wang lo puso así en perspectiva: “Del mismo que, hace ochenta años, rusos y chinos contribuimos a forjar el orden mundial, ahora contribuimos al advenimiento del mundo multipolar”.

Al respecto, ha señalado que “el papel central de la ONU debe ser reforzado, no debilitado. No es perfecta, pero sin ella el mundo sería peor”. Haciendo una clara referencia al Board of Peace [Directorio de la Paz] de Donald Trump, ha manifestado que “crear estructuras paralelas al margen de la ONU, o peor aún, ensamblar bloques y círculos excluyentes, no solo es impopular sino también insostenible”.

Alusión a Trump

Wang rechaza organismos que compitan con la

Sin embargo, Wang ha manifestado prudencia acerca de Washington. “La relación entre China y EE.UU. Tiene implicaciones globales y entrar en conflicto arrastraría al abismo a todo el mundo. “Ninguna de las dos partes puede remodelar a la otra”, estima, razón por la cual tiene que predominar “la coexistencia pacífica y la búsqueda de una cooperación mutuamente beneficiosa”. 

A partir de ahí, hizo todo lo posible para mantener en la agenda la cumbre prevista entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump entre finales de marzo y principios de abril. “Es reconfortante que hayan predicado con el ejemplo. De su interacción se han derivado salvaguardas estratégicas que permiten mantener el rumbo y avanzar, después de varios altibajos”.

Asimismo estima que los vínculos con la UE se han fortalecido desde el ciclo previo. “Europa es un socio importante para nuestra modernización”. No obstante, ha indicado la relevancia de que “Europa tenga una percepción correcta de la China y que no vea la interdependencia como un riesgo”.

La riqueza de América Latina es de su gente; hoy

Wang Yi

Ministro de Exteriores de China

Preguntado sobre los últimos reveses de China en América Latina, de Panamá a Venezuela, ha dicho que “los viejos guiones del siglo XIX [en alusión a la doctrina Monroe, de América para los angloamericanos] no deberían interpretarse en la escena internacional del siglo XXI”. “Los recursos de América Latina y el Caribe”, ha afirmado, “pertenecen a sus pueblos”. Lo mismo ha dicho sobre la ruta que elijan, así como sus compañeros de ruta: “Es una decisión que solo les incumbe a ellos. Nosotros nunca les decimos que tomen partido por uno u otro, ni nos metemos en maniobras geopolíticas”. 

Dicho esto, expresó una “gran confianza en el futuro de la relación con América Latina”, pese a que varios de sus jefes de gobierno, alineados con la derecha, se reunían ayer mismo en Miami con Donald Trump, padrino de la iniciativa “Escudo de las Américas”. No acudieron los presidentes de los tres países más poblados, Brasil, México y Colombia.

El jefe de la diplomacia china ha reconocido que “la economía mundial se enfrenta a desafíos y la globalización está sufriendo reveses, con cierto país levantando barreras arancelarias e impulsando un desacoplamiento económico y tecnológico”. Sin embargo, cree que son esfuerzos abocados al fracaso: “Es como usar astillas para apagar el fuego, solo conseguirás quemarte. El proteccionismo va contra corriente. Es imposible canalizar el vasto oceano de la economía mundial hacia lagos aislados. Eso va contra la corriente de la historia”. 

Una opinión comprensible en China, a la luz de cómo han sabido sacar partido de la globalización, de la que no reniegan. “Lo que debe hacerse es engrandecer el pastel de la globalizacíon y dividirlo de una forma más justa, para que ningún país se quede atrás”.

Exembajador en Tokio

Wang Yi arremete contra el revisionismo de Japón y señala que Taiwán “nunca ha sido y nunca será un país”

Aunque la última proyección oficial de crecimiento anual para China va del 4,5% al 5%, Wang ha recordado que en los últimos cinco años, con una media del 5,4%, China ha aportado “el 30% del crecimiento mundial, más que la suma de todos los países del G7”. A su vez, ha llamado a ver China no solo como fábrica del mundo sino también como gran mercado del mundo.

Wang, que pasó más de ocho años de su carrera diplomática en Japón, ha dicho que la evolución de la relación crucial con este país, que ha tocado fondo con la primera ministra Sanae Takaichi, “está en manos de los japoneses”. Pero también se formula varias pregunta: “¿Hacia dónde se encamina Japón? ¿Qué le da derecho a invocar legítima defensa en asuntos de Taiwán? ¿Es una excusa para vaciar de contenido su renuncia constitucional a la agresión militar?”.t

Wang ha recordado que este año se cumplen 80 años de los juicios de Tokio, “con montañas de pruebas sobre los crímenes de guerra del ejército japonés”. Y advierte que “una China fuerte, de 1.400 millones de habitantes, no permitirá jamás la justificación del colonialismo o que se revise el juicio de la historia”.

Sobre Taiwán, más de lo mismo. “Nunca ha sido y nunca será un país. La reunificación es un proceso histórico y quienes se opongan a ella, perecerán”. 

Jordi Joan Baños

Jordi Joan Baños

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Bangkok

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Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) ejerce como enviado de Guyana Guardian en Bangkok. Con anterioridad, desempeñó la labor de delegado para el rotativo en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.