Barcelona

Viaje a las seis fincas de Barcelona que sí han aplicado la reserva del 30% de vivienda social

Crisis habitacional

Los edificios están en seis distritos distintos; cuatro son de nueva construcción y dos rehabilitaciones de inmuebles ya existentes

De izquierda a derecha, las fincas de Consell de Cent, Pelai y Llull, agraciadas con la medida del 30%

De izquierda a derecha, las fincas de Consell de Cent, Pelai y Llull, agraciadas con la medida del 30%

Nacho Vera

A las rutas arquitectónicas de Antoni Gaudí, Enric Sagnier o la racionalista de Francesc Mitjans por fin se le puede añadir en Barcelona otra propuesta vinculada con el arte vertical. Ni más ni menos que un paseo por los edificios -son seis- que han aplicado la reserva del 30% de vivienda protegida. Hay que llevar calzado cómodo (algunos de los entornos valen la pena) y apostar por el transporte público, puesto que las fincas están en cuatro distritos diferentes en los que resulta difícil aparcar: Eixample, Sant Andreu, Sant Martí y Horta-Guinardó. No hay un patrón estilístico claro y los autores no tienen página propia en Wikipedia, pero sí comparten un mismo momento histórico; cuando Barcelona ideó un sistema para que los constructores privados alimentaran la cartera pública de pisos asequibles. ¿Resultado? Desde finales del 2018, un total de 31 pisos terminados. Pasen y vean. 

La experiencia empieza en el número 222 de Consell de Cent, en el corazón del eje verde que derivó los coches hacia las arterias colindantes, básicamente Gran Via y València. Se trata de una finca a dos vientos construida a principios del siglo XX, cuando el Eixample estaba en pleno desarrollo del plan que Ildefons Cerdà pinceló en 1859. Su superficie construida es de algo más de 1.000 metros cuadrados, distribuidos en 11 viviendas de entre 70 y 80 metros cuadrados. En los bajos, un restaurante especializado en cocina mediterránea. En este caso, el 30% se aplicó sobre una gran rehabilitación de más de 600 m2 que afectó a todo el edificio. 

De izquierda a derecha, las propuestas arquitectónicas de Degà Bahí, Puerto Príncipe y el paseo Universal 
De izquierda a derecha, las propuestas arquitectónicas de Degà Bahí, Puerto Príncipe y el paseo Universal Nacho Vera

Dejamos atrás el Eixample y bajamos a la zona perimetral de Ciutat Vella, concretamente, al número 1B de la calle Pelai. Ahí puede contemplarse un edificio de nueva construcción que hace esquina con el pasaje que da acceso a la Ronda Universitat. Los pisos, de entre 50 y 78 m2. Disponen de una o dos habitaciones y la finca tiene en su azotea una piscina comunitaria con vistas a toda la ciudad.

La previsión 'fake'

La medida, aprobada con un gran consenso a finales de 2018, debía generar 330 nuevas viviendas protegidas cada año

Para visitar la tercera finca hay que dar un largo paseo hasta el corazón de Sant Martí. Pegado a la siempre vigorosa Rambla del Poblenou, en el número 181 de Llull encontramos un edificio de nueva construcción que dejó atrás una casa unifamiliar de dos plantas que albergaba una frutería en sus bajos. De los 350 m2 originales se ha pasado a un nuevo inmueble de cuatro plantas. Todavía le faltan algunos retoques (en los bajos está por llegar una oficina de Bankinter). Son 12 pisos (incluido el 30% a precio público) y si alguien quiere vivir en esta finca singular, en la parte privada se vende uno de los áticos, con 64 m2 útiles y una gran terraza. ¿Precio? 850.000 euros. Para los amantes de la naturaleza, justo en la puerta puede contemplarse uno de los plátanos más impresionantes del barrio, con un hercúleo tronco con ramas que se elevan por encima del edificio. 

La fachada del número 222 de Consell de Cent, uno de los edificios con un 30% de pisos sociales
La fachada del número 222 de Consell de Cent, uno de los edificios con un 30% de pisos socialesXavier Cervera

Cuarta parada. Casi en la frontera de Sant Martí con Sant Andreu, en el 87 de la calle del Degà Bahí, a un suspiro de la Meridiana y junto a una guardería, se erige una nueva construcción de cinco plantas de ladrillo caravista de distintas tonalidades. Balcones y ventanas asimétricas dan dinamismo a esta propuesta con mucho sol de mañana y con cinco de los 19 pisos destinados a inquilinos que no pueden permitirse un precio de mercado. La finca dispone de aparcamiento y ocupa lo que durante 15 años fue un solar sin porvenir. A escasos 100 metros pueden visitarse una singular hilera de casas bajas, de las más representativas de la primera mitad del siglo XX en el Camp de l'Arpa del Clot que el año pasado, gracias a una modificación urbanística, se salvaron de la piqueta. A un par de minutos andando también vale la pena visitar la casa Juan Sellarés, que tiene esculpida en su fachada la montaña de Montserrat. 

Ahora es momento de entrar en Sant Andreu, de visitar el menudo barrio del Congrés i els Indians. Aquí, en la calle de Puerto Príncipe número 22 se ha procedido a transformar un edificio de oficinas que arrastraba varios lustros de ostracismo. Se han creado 27 nuevas viviendas (con el 30% de reserva para pisos sociales) con un peculiar mosaico en su fachada que respeta el diseño original, cuando esto eran almacenes y aparcamiento (que se mantiene) de una empresa de materiales para la construcción. 

Jaume Collboni y Jordi Martí, el único acuerdo posible para desatascar la medida del 30%
Jaume Collboni y Jordi Martí, el único acuerdo posible para desatascar la medida del 30%LV

La última parada nos lleva hasta Horta-Guinardó, hasta el paseo Universal, 21, una calle que mucho tiempo atrás era un crisol de casitas bajas. Finca a cuatro vientos que antes albergaba una inmensa propiedad unifamiliar con jardín privado del que se ha respetado un hercúleo ciprés, ese árbol vinculado tanto con la bienvenida como con la muerte. Ahora son 20 viviendas de entre 75 y 90 m2 con piscina comunitaria -ideal para familias con hijos- que tienen delante una estación del Bicing y la Ronda de Dalt y a un suspiro.

Por el momento, aunque en 2018 se dijo que la medida del 30% alumbraría 330 nuevos pisos protegidos cada año, en estos más de seis años solo han florecido 31 (tendrían que ser cerca de 2.000), cosa que convierte estas fincas en una rareza arquitectónica. El desatascador está en el tejado de los grupos municipales de PSC y Junts, los únicos partidos con aritmética numérica e ideológica para sacar adelante una reforma que despierte de su letargo al sector de la construcción. Ambos partidos han sellado esta misma semana un pacto para modificar la ordenanza del civismo. Por ahora, sin embargo, no hay acuerdo a la vista para esta materia vinculada con la crisis habitacional. Y falta solo año y medio para las elecciones de mayo del 2027. 

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