Barcelona

Las cuatro mudanzas del dios Neptuno

BARCELONA SECRETA

Una antigua fuente de 1826 que representa a la deidad romana de los mares preside desde 1983 la plaza de la Mercè, después de siglo y medio de peregrinar por el puerto, la Ciutadella, Montjuïc y un almacén municipal

Fuente de Neptuno en la plaza de la Mercè

Fuente de Neptuno en la plaza de la Mercè

Xavi Casinos

Una antigua fuente coronada con una estatua de Neptuno, el dios romano de los mares, preside la plaza de la Mercè, entre la basílica y el Registro Civil. Llegó a esta plaza en 1983 después de un largo periplo de más de siglo y medio por diversos puntos de Barcelona. Cuatro mudanzas en total desde que se erigiera en 1826 en el puerto, en el muelle próximo a la Barceloneta llamado de la Riba o del Rebaje.

La inauguración de la fuente en el puerto, el 14 de abril de 1826, fue un acto ciudadano muy celebrado según las crónicas de la época. Llevaba por primera vez agua potable directamente a los muelles para el abastecimiento de las embarcaciones. Hasta entonces, las tripulaciones debían cargar el agua de una fuente que se encontraba a más de 200 metros del muelle. La de Neptuno era una fuente de pago, custodiada por una reja y con garita de vigilancia.

Debido a la construcción de los tinglados junto al muelle, los que desaparecieron a principios de la década de 1990 en el marco de reforma del Port Vell, la fuente fue desmontada por primera vez en 1892 y trasladada junto a la escalinata de la cascada del parque de la Ciutadella. Allí estuvo hasta 1919, cuando fue llevada a los jardines Laribal en Montjuïc. La construcción de la Fundació Miró obligó a desmontarla de nuevo. En esta ocasión, su destino fue un almacén municipal, hasta que en 1983 se armó de nuevo en la plaza de la Mercè, después de una ampliación de este espacio con el derribo de una isla de casas.

La estatua se erige sobre un pequeño estanque 
La estatua se erige sobre un pequeño estanque Xavi Casinos

La fuente ya no suministra agua y se erige sobre un pequeño estanque rectangular. La estatua fue encargada a principios del siglo XIX al escultor Adrià Ferran. Con posterioridad, otro artista, Celdoni Guixà, añadió las cuatro esfinges que soportan el pedestal sobre el que descansa el dios de los mares sentado sobre una roca. En los cuatro lados del pedestal están grabados los atributos del dios y otros símbolos relacionados con la navegación.

La instalación de Neptuno en la plaza de la Mercè abrió una polémica política. Los entonces concejales de CiU se opusieron a situar una deidad pagana frente a una iglesia católica.